Javier Lozano
Alarcón; el Secretario del Trabajo de Calderón que desapareció más de 45 mil
empleos.
Javier Lozano Alarcón; es un políticos del Partido Acción
Nacional (PAN). Nació en la Ciudad de Puebla el 21 de
noviembre de 1962. Es abogado por la
Escuela Libre de Derecho de
la Ciudad de México. A pesar de haber ocupado múltiples puestos
en el sector publico, Javier Lozano; era un total desconocido en la política
mexicana, comenzó su carrera y asenso a la política en la precampaña de Felipe Calderón,
fue miembro del equipo de transición del Presidente Felipe Calderón
Hinojosa. Con apenas unos meses de haberse afiliado al Partido Acción
Nacional. Fue Secretario del Trabajo y Previsión Social de Calderón del (2006 a 2011). Es un
demente y ocurrente miembro del partido azul, entre tantas estupideces dijo que
un político, debería parecerse a un
elefante, con unas orejas enormes para escuchar todo a su alrededor, y unos
ojos grandes para verlo todo. En el 2007 en wikipedia alguien lo etiqueto con un apodo bastante
peculiar como la “Chiva Loca”. Como secretario del trabajo, debió fomentar el
empleo y mejoras para la clase trabajadora, El sello distintivo de Felipe Calderón,
fue todo lo contrario con todos los secretarios de su gabinete, por ejemplo un secretario de
Educación que hacia todo lo contrario por fomentar la educación, una secretaria
de seguridad Publica que no brindaba seguridad, una secretaria de salud que no
servia para nada, una crisis institucional aberrante etc. Todo se centro en
acciones antilaborales, antipopulares y represivas. Con el secretario del trabajo
fue lo mismo se perdieron millones de empleos, el salario disminuyo, el poder
adquisitivo del peso se fue por los suelos, la inflación aumento considerablemente
del 30 al 80%. Lo peor fue el cinismo y el descaro y la burla, de cómo gobernaban,
mientras todo el gabinete del calderonato presumían sus ostentosos, lujos vienes
viajes riqueza y modo de vivir, un insulto a la pobreza todavía este parasito
del poder se atrevió a decir descaradamente cuando la Comisión de salarios mínimos apenas rozaba la
cantidad de un peso con 50 centavos de aumento cada año, Junto con Basilio González
Núñez, titular de la Comisión
de Salarios mínimos de aquel entonces que era de 60 a 63 pesos. Dijo “El
salario mínimo para un trabajador es demasiado, ganando lo mínimo se puede
vivir bien", “Con el salario mínimo un trabajador puede comprar la dispensa,
pagar una casa, tener sus hijos en escuelas privadas y tener coche”. Según el todo
eso alcanzaba con el salario mínimo, el nivel de cinismo, no tiene y no tenia
madre para un funcionario del trabajo, y sepultaron a millones de familia a
vivir en la pobreza. La pobreza pasó de 48.8 millones a 53.3 millones de
personas hacia 2012, lo que representa un incremento de 4.5 millones, nada mas
en la mitad de su administración. La mejor definición es que no lucharon en contra
de la pobreza lucharon en contra de los pobres. Por conservar sus privilegios y
posiciones de un presidencialismo represor y para mantener una casta política. Javier
Lozano Alarcón fue uno de los secretarios más combativos del gobierno de Felipe
Calderón. Desde la
Secretaría del Trabajo enfrentó sindicatos, defendió
decisiones impopulares y protagonizó algunos de los conflictos laborales más
duros del sexenio. Pero incluso antes de cumplir un año en el gabinete, su
nombre ya estaba involucrado en una acusación explosiva. En 2007, el empresario
de origen chino Zhenli Ye Gon, relacionado con el decomiso de más de 205o
millones de dólares en una residencia de Las Lomas, aseguró que Javier Lozano
lo había presionado para guardar aquel dinero y le había dicho la frase que se
volvió célebre:“Copelas o cuello”. Loza no negó tajantemente conocerlo y
calificó las acusaciones de falsas. Zhenli no aportó las grabaciones que decía
poseer y nunca se acreditó judicialmente que Lozano le hubiera entregado el
dinero. La acusación quedó como una de las grandes controversias políticas del
sexenio, pero no como un hecho probado.
45 MIL EMPLEOS DESAPARECIERON DE
GOLPE
La madrugada del 11 de octubre de 2009, el gobierno de
Calderón extinguió Luz y Fuerza del Centro. El decreto presidencial acabó con
el organismo y dejó sin su fuente de empleo a más de 45 mil trabajadores, cifra
reconocida años después por el propio Gobierno federal. Lozano se convirtió en
uno de los principales defensores políticos de la decisión y enfrentó
directamente al Sindicato Mexicano de Electricistas. El SME combatió
jurídicamente la medida, pero en 2010 la Suprema Corte
declaró constitucional el decreto de extinción. La legalidad sobrevivió. El
conflicto social también. En 2010 llegó otra crisis. Mexicana de Aviación
suspendió operaciones y alrededor de 8 mil trabajadores quedaron sin ingresos. Lozano
aseguró primero que la aerolínea podría volver a volar en diciembre. Después
habló de enero de 2011. Incluso participó en acuerdos para reducir
drásticamente la plantilla con la esperanza de salvarla. Mexicana no volvió. En abril de 2011, la Cámara de Diputados acordó
citar al secretario para que explicara por qué no se había concretado la
reactivación de la empresa. En 2017 apareció fotografiado junto a Othón Muñoz
Bravo, “El Cachetes”, empresario detenido y señalado entonces por autoridades
poblanas por presuntos vínculos con el robo de combustible. Lozano reconoció
conocerlo, pero aseguró ignorar cualquier actividad ilícita. No existe
evidencia pública que demuestre que Lozano participara en los delitos
atribuidos a Muñoz. Ese mismo entorno produjo otro dato incómodo: la fotografía
también mostraba al magistrado Carlos Loranca, quien años después fue
destituido e inhabilitado por irregularidades patrimoniales. Javier Lozano pasó
del PRI al PAN, fue secretario de Calderón, senador panista y finalmente abandonó
Acción Nacional en 2018 para apoyar al candidato presidencial priista José
Antonio Meade. Su trayectoria resume una paradoja de la política mexicana:
cambian los partidos, cambian los cargos y cambian las alianzas, pero algunos
personajes permanecen durante décadas alrededor del poder. ¿Javier Lozano debe
ser recordado como un funcionario frontal o como uno de los símbolos más cinicos y polémicos del calderonismo?
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