Con
su hábil trazo dio vida a MEMÍN PINGUÍN, uno de los personajes más icónicos de
la historieta mexicana, SIXTO VALENCIA BURGOS, extraordinario dibujante
mexicano, nació el 28 de marzo de 1934, en la localidad de Tezontepec, Hidalgo.
SIXTO VALENCIA no dibujó solamente a MEMÍN. En su amplia trayectoria fue autor
gráfico de obras como Balam, La Serpiente Desplumada, Milagros de Cristo y el
Periquillo Sarniento. Además fue editor de la revista MAD para México y
formador de historietistas. MEMÍN PINGUÍN, creación de la escritora Yolanda Vargas
Dulché y dibujado magistralmente por Sixto Valencia.
Sixto
Valencia Burgos. Nació el 28 de marzo, pero del año de 1934. En el municipio
hidalguense de Villa de Tezontepec, nació Sixto Valencia Burgos, uno de los
grandes nombres de la historieta mexicana del siglo XX. En un país que aprendía
a leerse a sí mismo a través de imágenes impresas, Valencia Burgos habría de
convertirse en un narrador visual excepcional, capaz de fijar en la memoria
colectiva a personajes que aún hoy provocan nostalgia, debate y reconocimiento
artístico.
Desde
temprana edad mostró un talento singular para el dibujo. Con apenas 14 años,
ingresó a la Academia
de San Carlos, semillero histórico de grandes artistas nacionales. Aquella
formación académica dotó a su trazo de solidez técnica y expresividad,
cualidades que más tarde definirían su obra y lo colocarían en una posición
destacada dentro del mundo editorial mexicano.
Aunque
su trayectoria incluye múltiples proyectos, el nombre de Sixto Valencia Burgos
quedó ligado de forma indeleble al personaje Memín Pinguín, creado originalmente
por Yolanda Vargas Dulché y llevado a su máxima expresión gráfica por Valencia.
A partir de 1963, cuando la historieta comenzó a publicarse de manera
independiente, Memín se consolidó como un fenómeno editorial sin precedentes,
alcanzando tirajes millonarios y cruzando fronteras. El dibujo de Valencia
aportó humanidad, dinamismo y una gestualidad inconfundible al personaje,
convirtiéndolo en un ícono de la cultura popular mexicana.
Más
allá de Memín Pinguín, Sixto Valencia demostró una notable versatilidad. En
1958 participó en la creación de Clipperton, y colaboró estrechamente con
Vargas Dulché en proyectos de carácter histórico y religioso, como Milagros de
Cristo, donde su capacidad narrativa alcanzó una madurez gráfica notable.
Asimismo, dejó huella como editor de la revista Mad en su edición mexicana,
contribuyendo a la difusión del humor satírico y político entre nuevas
generaciones de lectores.
Valencia
Burgos perteneció a una época en la que la historieta era un vehículo central
de educación sentimental, crítica social y entretenimiento masivo. Su obra
reflejó virtudes y contradicciones de su tiempo, y aunque algunas de sus
creaciones han sido revisitadas críticamente desde nuevas sensibilidades, su
valor histórico, artístico y cultural resulta incuestionable.
El
23 de abril de 2015, en la
Ciudad de México, Sixto Valencia Burgos falleció a los 81
años, cerrando un capítulo fundamental en la historia del cómic nacional. Sin
embargo, su legado permanece vivo en cada página impresa, en cada lector que
descubrió el placer de la lectura a través de sus dibujos y en la memoria
visual de un país que aprendió a soñar en viñetas.
Hoy,
al conmemorarse su natalicio, se recuerda no solo al artista, sino al cronista
gráfico de una época: Sixto Valencia Burgos, el hombre que dio rostro,
movimiento y alma a una parte entrañable de la cultura popular mexicana.
Cuando el Chupacabras salió en las noticias… y muchos sí
lo creyeron. A mediados de los años noventa, el Chupacabras pasó de rumor
extraño a tema nacional. Se hablaba de animales hallados muertos, supuestas
mordidas raras y ataques nocturnos, y muy pronto la historia saltó a
conversaciones, radio, televisión y prensa. En otras palabras: dejó de ser puro
chisme local y se volvió parte del imaginario colectivo mexicano. Con el
tiempo, mucha gente empezó a decir que todo aquello había funcionado como
“cortina de humo” en medio de la crisis de 1995, la devaluación y el ambiente
político tan cargado de esos años.
CarlosSalinas de Gortari, el innombrable terminaba su sexenio, con una devaluación
terrible, corrupción violencia, con un hermano incomodo, Raul Salinas, la finca
del encanto, los Arellano Félix, el chapo, el guero Palma, los Amescua, los Mayoral, El asesinato del Luís DonaldoColosio, El asesinato de un Cardenal en Guadalajara, El mismo Cuñado de Salinas,
José Francisco Ruiz Massieu, las
investigaciones también apuntaban a Salinas la desaparición del diputado Manuel
Muñoz Rocha, y por su fuera poco el levantamiento amado en Chiapas por el EZLN
y otro en Guerrero por el EPR. Miles de
desaparecidos y presos políticos.
México en 1995 uso al CHUPACABRAS
como cortina de humo para el error de diciembre.
La
noticia que hizo temblar a todo México en 1994. El mismísimo Javier Alatorre
habló del tema; mucha gente opinaba que sí existía tal cosa e incluso algunos
decían haberlo visto. Un tipo de noticia que no se ve en el primer mundo y que
fue igual de relevante que los temas aterradores que presentaba Jaime Maussan
con los OVNIS y Carlos Trejo con los fantasmas. El Chupacabras, un ser que jamás
se comprobó si existia y que con el tiempo fue olvidado.
Cuando a una persona la asesina y
el muerto cae boca abajo
En el México profundo existen infinidad de creencias, supersticiones
y otras cargadas de sabiduría la mayoría son un legado de nuestras culturas prehispánicas,
algunas otras son una fusión mezclan creencias prehispánicas y cristianas. Entre
el elemento principal es la cruz, juega un papel importante. La cruz fue un
instrumento de tortura que trajeron los españoles para evangelizar nuestros antiguos mexicanos, no obstante este
elemento se encuentra asociado en infinidad de creencias en muchos pueblos indígenas
de nuestro México.
Por ejemplo; una de
las formas para expresar luto en México es la cruz de cal; colocada y levantada
en un ritual que mezcla creencias prehispánicas y cristianas, otra es pintar
cruces de cal en las casas para la abundancia las buenas cosechas y ahuyentar
los malos espíritus.
Pero quizás la más curiosa y lo más interesante es que
existe una creencia que dicen que cuando alguna persona es asesinada y cae al
suelo embrocada (boca abajo), el asesino no puede huir, y esto facilita para
que sea capturado. Y de verdad se cuentan muchos casos verídicos, ó el asesino
intenta huir pero se regresa, después de varios intentos no logra huir, algunos
otros voluntariamente se entregan a las autoridades; esto por que según los que
han presenciado este tipo de tragedias, el alma del difunto no deja huir al
asesino, ó la misma alma clama venganza. Pero si el muerto cae boca arriba es
todo lo contrario, el asesino si puede huir y puede pasar varios años su
captura o puede que nuca lo hagan.
CUANDO A UNA PERSONA LA MATAN, EN EL MISMO LUGAR
DONDE CAYÓ EL CUERPO, SE MARCA UNA CRUZ, PARA QUE EL ALMA NO DEJE EN PAZ AL ASESINO.
El
cuerpo se coloca de inmediato boca abajo. No por respeto, no por costumbre…sino
porque en la creencia popular, así los asesinos no pueden escapar. Dicen que el
alma, al quedar mirando a la tierra, aprende el camino y no lo suelta. Luego,
cuando levantan el cuerpo, en el mismo lugar donde cayó, se marca una cruz con
sal y cal. Ahí no se grita, no se llora fuerte. Ahí se le habla al difunto. Se
le pide, con palabras simples, que no deje en paz a quienes le hicieron daño. Que
los persiga en sueños, en pensamientos, en la culpa.
Y
cuentan que si no pasa mucho tiempo…algo ocurre. Algunos se entregan solos.
A
otros los atrapan. Y hay quienes simplemente mueren, como si algo invisible los
hubiera alcanzado.
Pero
hay otra práctica que pocos mencionan en voz alta. Durante el velorio, a cierta
hora, se prepara una tortillita gruesa, solo de sal y cal. Nada más. Esa masa
se coloca bajo el brazo, en la axila del difunto. Y otra vez… se le habla. No
como a un muerto, sino como a alguien que todavía escucha. Se le pide que no
deje dormir a sus asesinos. Que no los deje tranquilos. Que no los suelte.
Dicen
que sí se cumple. Pero todos repiten lo mismo, en voz baja: esto no funciona
por curiosidad, ni por rabia. Solo funciona cuando se hace con mucha fe.
Científicamente ESTAS SON LAS POSICIONES CADAVÉRICAS
En una escena del crimen, la posición de un cadáver es clave para comprender la dinámica de la muerte. A continuación, se presentan las posiciones más comunes:
🔹 Decúbito dorsal: El cuerpo yace boca arriba, con la espalda sobre el suelo.
🔹 Decúbito ventral: El cuerpo yace boca abajo.
🔹 Decúbito lateral: El cadáver está recostado de lado, ya sea derecho o izquierdo.
🔹 Sedente: El cuerpo se encuentra sentado, con el torso inclinado en cualquier dirección.
🔹 Genopectoral: El cadáver apoya rodillas y pecho en el suelo, con los brazos extendidos.
🔹 Genocubital: Similar a la anterior, pero con los brazos bajo el tórax.
🔹 Suspensión completa: En ahorcamientos, el cuerpo cuelga sin tocar el suelo.
🔹 Suspensión incompleta: El cadáver cuelga, pero los pies o rodillas tocan una superficie.
🔹 Posición de boxeador: Ocurre en incendios; la contracción muscular por el calor hace que el cuerpo adopte una postura defensiva.
🔹 Posición fetal: El cuerpo está encogido, con extremidades flexionadas hacia el torso.
🔹 Sumersión completa: El cuerpo está totalmente bajo el agua.
🔹 Sumersión incompleta: Parte del cadáver sobresale del agua.
El conocimiento de estas posiciones es fundamental para elaborar informes periciales y determinar la naturaleza del delito.
Decía
el gran escritor Ruso, Fiódor Mijáilovich Dostoyevski; "Somos adictos a lo
que nos destruye." El mejor conocedor del alma humana de todos los
tiempos, “Hay hombres que andan perdidos en el mundo” la autodestrucción del
ser humano. Hombres sin control en un mundo de adicción.
¿Qué significa adicto
en griego? En griego, adicto significa esclavo, pues se somete la voluntad a
algo externo; mientras que droga significa mentira. La palabra adicto procede
del latín addictus, que significa "apegado o adherido a una persona, una
opinión...". El término adicción, según la ley romana, significa sumisión
a un dueño o amo. En nuestro caso, ese amo o dueño puede ser el alcohol, la cocaína,
el cannabis, los tranquilizantes, la
New Age, etc.
Con
las narco ejecuciones, levantones la violencia en algunos Estados de México. En este
contexto surge un análisis por el periodista Oscar Salado. Sobre la sociedad,
los medios de comunicación, la música, la industria cinematográfica y el entretenimiento, Titulado
“México el país que llora a sus muertos
pero canta y baila con los asesinos”. Es
a raíz de un famoso cantante de narco
corridos, decidió cantar otras canciones que no fueran los corridos de apología
criminal, pero el público no se lo perdonó: lo castigaron como si hubiese
traicionado una religión. Los asistentes no fueron a escuchar música: fueron a
venerar al crimen organizado. Exigieron con violencia el rezo que conocen de
memoria: canciones que glorifican fusiles, jefes de plaza, “levantones”, secuestros,
asesinatos y cobro de piso. Gritaban coreando: “¡corridos, corridos,
corridos!”Como una súplica para que su demente fantasía volviera a envolverlos.
¿Qué clase de sociedad reacciona con furia porque no le cantaron a la muerte? Pues
una sociedad que ha aprendido a normalizar y admirar al criminal, en un país
donde ser honesto es una condena a la pobreza y el narco aparece como la única
figura de "poder" visible, cercana, temida y respetada, aunque sea la
más excretable, siendo los narcocorridos, su propaganda y su evangelio. La
culpa no es del artista, o del promotor, ni siquiera del joven que arroja
una silla al escenario en su frustración por pedir los narco corridos: la culpa
es de todos. ¿Porqué permitimos que el crimen se convirtiera en
inspiración? Porqué fallamos como sociedad, al dejar que generaciones enteras
crezcan, creyendo que tener un cuerno de chivo y un carro de lujo es más digno
que tener una carrera universitaria. Porque mientras un profesionista no gana ni
20 mil pesos al mes, muchos terminando una carrera terminan decempleados ó trabajando donde sea. Un sicario gana lo doble en una semana. Y eso se canta...
Y eso se baila. Hay quienes dirán que los corridos son cultura. Y es cierto:
son cultura de muerte; cultura de impunidad, cultura de la violencia “mejor ser
deleznable que ser pobre”. Confunden el corrido que fue el alma de México 2 con los narcocorridos la cultura de la violencia que apareció a mediados de
los 60 del siglo XX. La elite empresarial se queja de la violencia en México pero no
hacen más que alimentar y promover la violencia, en toda la industria del entretenimiento
aparecen una industria que promueven y ensalzan violencia, Los medios de comunicación2 corporativos solo son medios mercantilistas y de promoción, es
vender violencia extorsión, juegan donde
mejor les conviene, por que de igual forma como encienden y queman al país de
la misma manera pueden decir que vivimos
en una realidad ajena, dependiendo lo que quieran vendernos, pero la promoción
a la violencia se ha vuelto muy lucrativa, corrompiendo el núcleo familiar. No fomentan valores, la cultura ni la identidad nacional, eso no vende, es todo lo contrario. Falsarios
e hipócritas. Para colmo de todos los males, la delincuencia organizada, apesar de todo el terror, horror que generan, famlias destruidas, tienen bace social, una sociedad que los protege y los abraza, por ejemplo; Joaquín Guzmán
Loera "El Chapo" en el municipio de Badiraguato, en el estado de Sinaloa, los lugareños lo proteguian, lealtades compradas, pero de alguna manera hechan raices en la sociedad que cuida y protegue.
Nemesio
Rubén Oseguera Cervantes, más
conocido por su alias, el Mencho, líder del Cártel de Jalisco Nueva (CJNG), desde su fundación en 2009 hasta su captura y
muerte durante una operación militar del Ejército Mexicano en 2026. ", murió el domingo
22 de febrero de 2026. Fue abatido tras un operativo militar en el municipio de
Tapalpa, Jalisco, donde resultó herido y falleció durante su traslado aéreo a
Ciudad de México
Los narcocorridos están asociados a la cultura de
la violencia, donde un pueblo baila, goza, ensalza y glorifica a los sicarios como si
fueran héroes nacionales.
Grupo Águilas del Norte Cruz de marihuana. Fue censurada en todos los medios de comunicación por apología a la violencia. Algunos artistas buscando fama y fortuna son parte de de la narco cultura, otros escriben y cantan corridos por encargo. La mayoría dedicados a un cartel ó narcotraficantes, ensalzando y justificando sus actos.
El
11 de noviembre de 1821, en Moscú, Imperio Ruso, nacía el mejor conocedor del
alma humana de todos los tiempos, ese día llegaba al mundo el escritor Fiódor
Dostoyevski. Nacido con el nombre de Fiódor Mijáilovich Dostoyevski, la
prematura muerte de su madre lo hizo crecer junto a su padre, un médico
autoritario, alcohólico y violento. Para alejarlo de ese ambiente enfermizo,
Fiódor y su hermano Mijaíl fueron enviados a la Escuela de Ingenieros
Militares de San Petersburgo. Allí descubrió a los grandes maestros de la
literatura, en especial Victor Hugo. Fiódor varias veces le deseo a su padre la
muerte, cuando este fue asesinado por sus sirvientes, sintió una profunda culpa
que derivó en epilepsia. Influido por el poeta pre romántico alemán Friedrich
Schiller, escribió dos obras teatrales "María Estuardo" y "Borís
Godunov", actualmente desaparecidas. A pesar de ser Ingeniero y
Subteniente, se hacía lugar para tareas literarias como traducir obras de
Balzac. Su primera novela del estilo epistolar "Pobres gentes" fue
muy bien recibida dándole un impulso a su carrera. A los 27 años fue
encarcelado por formar parte del grupo literario "Círculo Petrashevski"
acusado de intentar derrocar al Zar "Nicolás I". Fue condenado a
muerte y llegó a estar frente al pelotón de fusilamiento, pero fue perdonado a
cambio de trabajos forzados en Siberia. Conmutó su pena por servicios en el
ejército y recuperó los permisos para publicar. Sus trabajos "Humillados y
ofendidos", "Noches blancas" y "Recuerdos de la casa de los
muertos" le devolvieron el prestigio perdido. La aparición de "Crimen
y castigo" le trajo el reconocimiento unánime pero nunca pudo solucionar
sus problemas económicos provocados por contratos editoriales usurarios. Sus
siguientes obras, "El idiota", "El eterno marido",
"Los endemoniados" y "Los hermanos Karamázov" lo situaron
como el escritor más preocupado por el futuro de la humanidad. Albert Camus
consideraba a Fiódor Dostoyevski el auténtico profeta del siglo XIX, por encima
de Karl Marx, debido a su capacidad para anticipar el nihilismo, el asesinato
político en masa y la crisis de la libertad moral sin Dios.
Y
cuanta razón tenía Dostoyevski. El prestigioso intelectual y escritor austriaco
Stefan Zweig consideró al escritor ruso como «el mejor conocedor del alma
humana de todos los tiempos». Sigmund Freud dijo que el capítulo de “El gran
inquisidor”, de la novela “Los hermanos Karamázov”, era una de las cumbres de
la literatura universal. Cabe resaltar, asimismo, la influencia ejercida sobre
Nietzsche. Otra de sus novelas famosas es “Crimen y Castigo”.
9
de Febrero en 1881, falleció Fiódor Dostoyevski, uno de los principales
escritores de la Rusia
zarista, cuya literatura explora la psicología humana en el complejo contexto
político, social y espiritual. Es considerado uno de los más grandes escritores
de Occidente y de la literatura universal. Su obra, aunque escrita en el siglo
XIX, refleja al hombre y la sociedad de hoy.
Dostoyevski murió en su casa de San
Petersburgo, el 9 de febrero de 1881, de una hemorragia pulmonar durante un
ataque epiléptico. Fue enterrado en el Cementerio Tijvin, dentro del Monasterio
de Alejandro Nevski, en San Petersburgo. Dostoyevski
murió con 59 años de una hemorragia pulmonar asociada a un enfisema y a un
ataque epiléptico. Fue enterrado en el cementerio Tijvin, dentro del monasterio
de Alejandro Nevski, en San Petersburgo.
DOSTOIEVSKY Y LA HERENCIA DEL ALCOHOL
Una
cosa es tener una musa y otra muy distinta escribir sobre ella obstinadamente.
De cualquier forma, como en todo hay excepciones y hay los que se permitieron
dejar un legado respecto a su asociado etílico. Así, para la pluma de algunos
el alcohol ha sido medio y para la de otros destinos. Dostoievsky, bebedor e
hijo de alcohólico, en algún momento intentó escribir un folleto en contra del
alcoholismo: Los borrachos; folleto que no fue tal, sino que –dicen– dio un
giro y terminó siendo una de sus grandes obras: Crimen y castigo; novela que,
como no, tiene alcohol en sus orígenes. Independientemente
de si el alcohol estimula o no el proceso creativo, es innegable que muchos
escritores famosos sucumbieron a esta bebida adictiva. ¿Les ayudó a escribir
mejor? No podemos asegurarlo. Lo que sí sabemos es que no todos los que beben
son capaces de escribir una obra maestra. “De
tal palo tan astilla” Fiódor Dostoyevski se pasó gran parte de la vida luchando
contra aquella sentencia, sin conseguir derrocarla del todo. Es más; cuanta más
insistencia ponía en destruirla, más se embarraba.
En
los recuerdos de Fiódor, su padre era un hombre autoritario y nada cariñoso que
prefería un vaso de vodka a una reunión apacible con sus hijos. El
alcohol ocupa un lugar crucial en la obra de Dostoyevski, donde aparecen
hombres que andan perdidos en un mundo que no entienden y que se desquitan esa
extrañeza zambulléndose en el alcohol. Y a través de la bebida intentan
comprender cómo es el mundo, por qué tiene cabida en él el sufrimiento y de qué
forma se le puede sacarle algún provecho. Sus
años en Siberia, donde fue destinado como condena por haberse relacionado con
un grupo de militantes políticos, por haber abierto demasiado la boca y la
cabeza, también marcaron profundamente su sistema emocional. De esa experiencia
surgieron las «Memorias del subsuelo» donde deja un impresionante registro de
cómo eran tratados los presos durante la época del zar. Su regreso al mundo de
los hombres libres nunca se dio del todo, ya que quedó profundamente marcado
por esta experiencia, la cual se vería reflejada no sólo en su obra sino
también en la forma en la que la bebida comenzó a ocupar un lugar cada vez más
importante, como lo había hecho con algunos de sus personajes más inolvidables.
En
su obra, la bebida sirve como un hilo conductor que va enlazando los diferentes
momentos clave de la historia; en su vida personal, parece un espacio al que se
acerca como quien busca a tientas un refugio, quizá con el deseo de volver a
los brazos de su madre; a esos brazos que lo contenían cuando la epilepsia
empezaba a aquejar su sistema nervioso. En
febrero de 1881, Fiódor falleció a causa de una hemorragia pulmonar, que vino precedida
de un fuerte ataque de epilepsia. Es importante señalar que en su escritura si
bien hay mucha tristeza y un sentimiento profundo de culpa, sus obras se
encuentran llenas de sarcasmo y de ironía y eso les aporta una riqueza difícil
de encontrar en otros autores existencialistas.
Decía:
“¿Creen que no lo siento? Mientras más bebo, más sufro. Por eso para sentir
más, para sufrir más, me entrego a la bebida. Bebo para sufrir más
profundamente.”
EL NEO-FASCISMO MEXICANO Y EL RIESGO
DE UN CATOLICISMO DOMESTICADO
En los últimos años, México ha sido testigo de un
resurgimiento ideológico que, bajo la apariencia de defensa de valores,
reproduce los patrones del fascismo europeo del siglo XX. En el discurso del
Partido Acción Nacional (PAN) y de ciertos grupos católicos ultraconservadores,
se ha vuelto común escuchar consignas como “Patria, Familia y Libertad”. Sin
embargo, pocos recuerdan que este lema tiene raíces en la Italia de Benito Mussolini,
quien proclamaba “Dios, Patria y Familia” como fundamento del Estado fascista. El
problema no es la fe ni el amor a la patria o la familia. El problema es el uso
político de esos símbolos para imponer un modelo autoritario, clasista y
excluyente, revestido de religión. En México, el neofascismo adopta el rostro
del catolicismo moralista, que busca controlar la conciencia pública desde
púlpitos, escuelas y partidos, y que se alía con poderes económicos para
mantener estructuras de desigualdad y privilegio.
El discurso moral como máscara del
poder
El PAN nació con un discurso inspirado en la doctrina
social cristiana, pero en su evolución, especialmente desde finales del siglo XX, muchos de sus cuadros fueron cooptados por sectores ultraconservadores
formados en el Yunque, el Opus Dei y movimientos clericales que confunden el
Reino de Dios con el orden burgués. Bajo la bandera de la “defensa de la
familia”, han impulsado políticas que niegan derechos humanos básicos, estigmatizan
la diversidad y justifican el neoliberalismo como si fuera voluntad divina. El
lema “Patria, Familia y Libertad” no es inocente. Reproduce la misma lógica del
fascismo: una patria entendida como exclusión del diferente, una familia
reducida a un molde patriarcal, y una libertad concebida como privilegio de los
poderosos. No hay Evangelio en eso. El Evangelio no se somete al Estado ni a
las élites; se encarna en los pueblos y denuncia los ídolos del poder.
El riesgo de un catolicismo sin
profecía
El catolicismo que se acomoda al sistema, que bendice
fortunas manchadas, que calla ante la injusticia y demoniza la lucha social,
deja de ser Buena Noticia. Se convierte en una religión funcional al poder,
como en los tiempos en que Mussolini pactó con el Vaticano para consolidar su
régimen. Hoy, en México, ese mismo espíritu se manifiesta en obispos que
marchan con partidos de ultraderecha, en predicadores que confunden fe con
ideología, y en movimientos “provida” que defienden el feto pero no al niño
pobre, ni a la mujer violentada, ni al migrante rechazado.
Un llamado desde la fe liberadora
Desde la
Teología de la
Liberación, es urgente recuperar la voz profética del
cristianismo: Dios no está con los imperios ni con sus nuevos disfraces. La
verdadera “patria” es la comunidad humana que busca justicia. La verdadera
“familia” es aquella que abraza sin excluir. Y la única “libertad” que vale es
la que libera del miedo, del hambre y de la opresión. El neofascismo católico
en México no es un asunto marginal: es una amenaza cultural y espiritual. Si no
se desenmascara, podría seguir secuestrando la fe del pueblo bajo el disfraz de
cruzadas morales. Ante ello, urge volver al Evangelio vivo de Jesús de Nazaret:
el que derriba los tronos de los poderosos y anuncia que el Reino pertenece a
los pobres, no a los patriotas del poder ni a los guardianes del orden injusto.
Ismael Braun