En
la madrugada del domingo, 20 de Abril. Un convoy de cinco vehículos oficiales
se desplazaba por la sierra Tarahumara, una vasta zona montañosa del estado
mexicano de Chihuahua famosa por su accidentada geografía y la presencia del
crimen organizado. Venían de desmantelar seis sofisticados laboratorios del
narco localizados a través de sobrevuelos con drones en un operativo que contó
con un centenar de funcionarios, uno de los éxitos más importantes en años de
la fiscalía y la policía chihuahuenses.
En una zona de barrancas y bosque, el
primero de los autos en la caravana parece haberse accidentado: derrapó, cayó
por un barranco y explotó. Cuatro personas murieron: el director local de la Agencia Estatal de
Investigación, Pedro Oseguera, su escolta, Manuel Méndez, y dos agentes de la Agencia Central de
Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) -según revelaron
los diarios Washington Post y The New York Times- cuyos
nombres no divulgaron. Tampoco el gobierno de EE.UU. y la CIA han dado a conocer los
nombres ni confirmado si los dos hombres trabajaban para la agencia de inteligencia.
Después del accidentes las autoridades mexicanas se mostraron sorprendidas.
Aquí
hay un problema ningún agente extranjero puede operar en suelo mexicano sin
permiso de las autoridades mexicanas. No son los tiempos de los gobiernos
neoliberales donde las agencias extranjeras se metían hasta la cocina sin
permiso de nadie 2, incluso desde México espiaron a gobiernos de otros países, en
el 2018 con la llegada del tabasqueño a la presidencia esto cambio, ningún
agente extranjero puede pisar suelo mexicano si no es con permiso, al menos que
el gobierno mexicano, o a pedido del Estado mexicano solicite ayuda pero esto
no es el caso, México a rechazado la ayuda en reiteradas ocasiones, por que no es necesario.
El Lunes por la mañana ya todos los medios de comunicación los propagandistas de la derecha política de México ya estaban justificando la intervención. Los mismos de siempre Loret de Mola MVS. Y todos los medios corporativos
Conferencia de prensa del 22 de Abrildel 2026
México es soberano y ningún gobierno local partido político, militar o civil
esta facultado para realizar convenios, contratos a nombre del Estado mexicano
eso solo le corresponde bajo la investidura del gobierno federal o presidente
de la republica, emanado del pueblo y con la legitimidad democrática por el
cual fue electo. La politica exterior le corresponde al gobierno federal. Como dijo la presidenta esto no puede pasarse por alto, el pretexto disfrazada de ayuda son muchos, al igual para violar la soberanía y por las
experiencias del pasado, cuando ofrecieron ayuda nos arrebataron mas de la mitad del territorio mexicano, y mas por las experiencias de países, las
agencias Estadounidenses han operado
para golpes de Estado de gobiernos legítimos y democráticos, muchos países han asesinado a líderes opositores nacionalistas la CIA siembra el caos y la violencia, en México, con Felipe Calderón,
con el iniciativa Mérida o rápido y furioso, antes operación cóndor, lo único que hicieron fue rearmar a
los carteles mexicanos y apoderarse de playas litorales y el tráfico de drogas aumento. Donde operan las agencias antidrogas de los Estados
Unidos, se ha recrudecido la violencia, y el narcotráfico a aumentado, caso Colombia
y otros países, hasta el secuestro de jefes de Estado entre otros. Los golpes
blandos disfrazados de ayuda solo sirven para debilitar al gobierno y a las
instituciones mexicanas y de seguridad. Ya
sabemos que la oposición, la derecha politica en mexico hijos de la chingada vende patrias (Panistas y
priistas ) repiten a cada rato pidiendo ayuda, y van a implorar a los Estados
Unidos un golpe de Estado, para sacar a un gobierno legitimo.
La derecha mexicana critica la
militarización del país. Una
militarización que no existe pero si aplaude la intervención y el ingerencismo extranjero.
traidores a Mexico vende patrias.
¡
Gilberto Loya Chávez, secretario de Seguridad de Chihuahua, confirmó que Maria Eugenia Campos mejor conocida como, Maru
Campos asignó el piso 18 de la Torre Centinela para un "centro de
fusión" donde operarán DEA, FBI, CBP y HSI junto a autoridades mexicanas. La
decisión del gobierno de Chihuahua, encabezado por Maru Campos, de habilitar un
centro de inteligencia en la
Torre Centinela con participación de agencias de Estados
Unidos ha desatado fuertes críticas y señalamientos de sectores políticos que
advierten una posible afectación a la soberanía nacional. El proyecto, ubicado
en Ciudad Juárez, contempla que instancias como la DEA, FBI, CBP y HSI colaboren
en tareas de inteligencia junto a autoridades mexicanas, en un esquema enfocado
al combate de delitos trasnacionales. Sin embargo, críticos han señalado que
permitir la operación de agencias extranjeras en territorio nacional
—particularmente bajo un esquema estatal— podría rebasar los límites legales de
cooperación internacional, los cuales requieren coordinación y autorización del
gobierno federal, especialmente a través de la Secretaría de
Relaciones Exteriores. El debate se intensifica debido a que la presencia
permanente de agentes extranjeros aún estaría sujeta a autorización formal, lo
que ha generado cuestionamientos sobre si el proyecto se adelantó a los procesos
legales correspondientes. Lo de la Torre Centinela no es un exceso, no es un desliz,
no es un error técnico. Es un acto de entrega deliberada del Estado mexicano.
No hay forma de maquillarlo, permitir que agencias como la DEA, el FBI y la CBP se instalen dentro de un
centro de inteligencia nacional es abrir la puerta al intervencionismo
extranjero de manera consciente y premeditada. Esto no es cooperación. Esto no
es coordinación. Esto es infiltración institucionalizada. Y quien lo niegue
está defendiendo lo indefendible. Porque aquí no estamos hablando de compartir
datos aislados, estamos hablando de permitir que estructuras de seguridad de
otro país tengan acceso directo, físico y estratégico al corazón del sistema
mexicano. Eso, en términos reales, significa una sola cosa, el intento de la
pérdida de control. La historia no deja lugar a dudas. Así empiezan todas las
formas modernas de intervención. No llegan con soldados. Llegan con
credenciales. No invaden con armas. Penetran con “acuerdos”. Y cuando te das
cuenta, ya no decides tú. Eso es exactamente lo que se está gestando. Hoy se
instala la narrativa de “apoyo técnico”. Mañana será “coordinación operativa”.
Después será “necesidad de intervención directa”. Es una escalada conocida,
documentada y brutalmente efectiva. Y lo más grave no es solo que esto esté
ocurriendo. Lo verdaderamente escandaloso es que se está haciendo desde el
propio poder del Gobierno de Chihuahua, en contra del Estado mexicano y de su
soberanía. Esto sin lugar a dudas es actuar en contra del Estado mexicano. Es
vulnerar su independencia. Es exponer su inteligencia. Es permitir que
intereses extranjeros tengan injerencia directa en decisiones que solo le
corresponden al pueblo de México. No hay patriotismo en esto. No hay estrategia
nacional. No hay dignidad. Hay subordinación. Quieren que la gente lo vea como
algo “natural”. Quieren que parezca inevitable. Quieren que se acepte como si
no hubiera alternativa. Hoy es la Torre Centinela. Mañana será cualquier otro nodo
estratégico. Y después, cuando el margen de decisión esté completamente
condicionado, vendrán a decir que “así funciona el mundo”. No. Así funciona el
sometimiento. Y lo que se está construyendo aquí no es seguridad, es un
andamiaje de intervención consentida. Un mecanismo donde México deja de ser un
Estado plenamente soberano para convertirse en un territorio vigilado,
condicionado y, eventualmente, dirigido desde afuera. Y cuando eso se
consolide, ya no habrá discurso que lo oculte, no fue una imposición… fue una
entrega.

EL GOBIERNO PANISTA DE CHIHUAHUA DISFRAZÓ AGENTES DE LA CIA DE POLICIAS ESTATALES PARA QUE Actuaran CON LIBERTAD EN MÉXICO.
“Sheinbaum lo dijo clarito ayer: ella no sabía nada. El gobierno federal no autorizó la presencia de esos agentes de la CIA en la sierra. Pero ahí estaban. Y no eran “instructores de drones” como inventó el fiscal Jáuregui. Según Luis Chaparro de Pie de Nota, eran agentes de la CIA asignados desde hace 3 años a la oficina de Monterrey, operando sin permiso federal y vestidos con uniformes de la AEI sin pertenecer a ella. Léelo otra vez: el gobierno PANista de Chihuahua disfrazó a agentes de inteligencia gringa, CIA, de policías estatales de Chihuahua, operando en suelo chihuahuense sin autorización del gobierno federal. Eso tiene un nombre y no es “cooperación bilateral”.
Eso es ocupación encubierta con la complicidad del corrupto gobierno estatal. El gobierno de Chihuahua es un gobierno entregista y mafioso. ¿Que pidió a cambio? ¿Apoyo para las elecciones 2030? Maria Eugenia Campos y su fiscal le abrieron la puerta al imperio sin avisarle a México. Y cuando se murieron en un barranco a las 2 de la mañana, en lugar de asumirlo, salieron con el pretexto de que solo les estaban dando “un aventón al aeropuerto”, a 6 horas y media del megalaboratorio que acababan de desmantelar. Si la CIA puede operar libremente en Chihuahua porque un gobernador panista los deja entrar por la puerta de atrás, ¿qué chingados queda de la soberanía? Recordemos que en el gobierno de Felipe Calderón, la Policía Federal disfrazaba a sicarios del Cártel de Sinaloa, de la CIA y de la DEA con uniformes de la Policía Federal y así actuaban juntos para exterminar a todos sus enemigos.
Estados Unidos, NO le interesa acabar con el narco tráfico, no atacan su consumo interno ni los que la distribuyen en su territorio, al contrario son empresas que venden el producto legalmente y los agentes de las agencias antidrogas trabajan afuera, derrocando gobiernos y prestando ayuda simulada.
CIA en México: no fue el accidente, fue lo que dejó al descubierto. Dos agentes
vinculados a la CIA
murieron en Chihuahua tras un operativo contra un laboratorio clandestino. La
versión que circuló es clara: después del operativo, el vehículo en el que
viajaban se accidentó durante el traslado y ahí perdieron la vida. Pero lo
importante no es el accidente. Es que, a partir de ahí, se supo algo mucho más
delicado: el gobierno federal no tenía claridad sobre su presencia ni sobre qué
estaban haciendo exactamente en territorio mexicano. Porque no estamos hablando
de intercambio de información desde una oficina. Estamos hablando de agentes
extranjeros que, directa o indirectamente, estaban vinculados a un operativo en
campo. Y eso cruza una línea. Esto además ocurre en un contexto donde desde
Estados Unidos se ha insistido en la idea de intervenir en México bajo el
argumento del narcotráfico. Por eso no es un hecho aislado. La historia de la CIA está llena de casos donde
la “cooperación” empieza así y termina en intervención: América Latina, Medio
Oriente, operaciones encubiertas que escalan poco a poco. La propia Claudia
Sheinbaum fue clara: no puede haber agentes extranjeros operando en campo sin
autorización. Pero aquí el problema es evidente: sí estaban. Y aun así, el tema
se trató como nota secundaria. Cuando en realidad abre preguntas graves: ¿quién
autorizó su presencia?, ¿qué otras operaciones hay?, ¿hasta dónde llega la
intervención? 2 La respuesta esta en la gobernadora de ese Estado, piensan que son una república independiente.
En 2022 un grupo de hacker denominado guacamaya leaks robo información sensible de la sedena con otros fines, en su momento buscaban casos de tortura en México y no encontraron nada, el robo de información fue un escándalo nacional, aquí estamos ante un escenario mucho peor les abrieron la puerta tuvieron acceso a todo, al corazón mismo de la seguridad de México. Las leyes y la constitución mexicanas, son muy claras cualquier funcionario público que trabaje y colabore para un gobierno extranjero sin el permiso del gobierno mexicano y del Senado es traición a la patria, lo mismo para aquel ciudadano que conspire en contra del pueblo y de la nación y este al servicio de potencias extranjeras es "Traición a la patria" pero aquí los panistas, y la derecha opositora todo el tiempo están conspirando en contra del pueblo de México.

Los panistas acusan que en México no existe el estado de derecho y efectivamente, si existiera el estado de derecho, este partido ya le hubiera retirado el registro como partido político. Por traidores a la patria, por traidores a México. Y conspirar en contra de los intereses de México, por ser unos entregistas. Todos los días se la pasan calumniando, mintiendo, atacando y pidiendo la ingerencia de los Estados Unidos en México.
Según el periódico la jornada. Desde 2023, el gobierno de Chihuahua permite que agencias de seguridad de Estados Unidos accedan a la plataforma Centinela, un sistema de videovigilancia masiva que integra 4 mil cámaras y bases de datos con inteligencia artificial. Según un memorando de entendimiento firmado por la gobernadora María Eugenia Campos y su homólogo texano, Greg Abbott, esta colaboración incluye el monitoreo de camiones de carga desde parques industriales hasta la frontera, el uso de drones para vigilar el muro y el acceso al registro estatal de licencias de conducir.
El FBI ya vigila México en tiempo real. Y no es una película. En 2023, la gobernadora panista Maru Campos firmó con el gobernador de Texas, Greg Abbott, un memorando que le entrega al FBI acceso irrestricto a toda la Plataforma Centinela en Chihuahua: 4 mil cámaras, drones, inteligencia artificial y bases de datos de licencias de conducir. Sin pasar por el Congreso, sin consulta popular, sin transparencia. El texto solo se conoció por filtraciones. Tres años después, el acuerdo no solo sigue vigente: se está materializando en concreto. El gobierno de Chihuahua acondiciona ya el piso 18 de la Torre Centinela en Ciudad Juárez para que agencias como el FBI, la DEA y el Departamento de Seguridad Interior (DHS) operen en tiempo real todo ese sistema de vigilancia. Una infraestructura de casi 200 millones de dólares, diseñada como un centro de fusión de inteligencia copiado del modelo contrainsurgente colombiano, que se inaugurará próximamente con bombos oficiales y cero escrutinio público. La anécdota es escandalosa, pero el problema estructural es más profundo. Lo que hizo Campos no es una traición aislada: es la forma en que las clases dominantes gestionan su relación con el imperialismo. Lo mismo hizo el PAN cuando entregó el territorio con la guerra contra el narco y la Iniciativa Mérida. Lo mismo hizo el PRI cuando edificó la Plataforma Centinela como un Leviatán de vigilancia sin control democrático. Y lo mismo ha hecho el gobierno de Morena: la Iniciativa Mérida fue reemplazada en 2021 por el Entendimiento Bicentenario, un nuevo pacto bilateral que mantiene intacto el intercambio de información, la cooperación judicial y la operación conjunta con agencias estadounidenses. Se reafirmó en enero de 2026 sin debate nacional. Y mientras la colaboración con Washington se profundiza, el espionaje interno se blinda. Lo que está en juego no es quién gana la grilla, sino qué clase ejerce la soberanía. Porque aquí no se trata de elegir entre una burguesía "entreguista" y otra "patriota", sino de entender que el Estado burgués es estructuralmente incapaz de defender la soberanía popular. La supuesta seguridad que venden —con drones, Pegasus y centros de fusión— es en realidad una policía fronteriza externalizada que criminaliza migrantes, controla a las y los trabajadores y somete a ambos lados de la frontera a la inteligencia imperial. La nueva Torre Centinela no es una obra de seguridad: es el cimiento físico de la ocupación.
Leer este episodio solo como "el PAN erosiona al gobierno federal" es ceder a la narrativa de una fracción burguesa que quiere usarnos de comparsas. Nuestra tarea es denunciar el memorando Campos-Abbott como un acto de entreguismo y al mismo tiempo exigir la desmantelación de la Plataforma Centinela, la ruptura del Entendimiento Bicentenario y el cese inmediato de todo espionaje estatal contra el pueblo. Lo inmediato: publicación íntegra del memorando, fin del acceso extranjero a las cámaras y auditoría popular a los contratos de Pegasus. Lo estratégico: soberanía popular, no vigilancia imperial. Porque una frontera vigilada por el FBI y una población espiada por su propio ejército no son seguridad: son ocupación. Y ante la ocupación, ni subordinación ni administración ajena del descontento. Organización independiente.