Francisca Zetina Chávez, alias la Paca la vidente que engaño a la
justicia en México.
Francisca Zetina Chávez; la Paca, la vidente que
contrataron para resolver un asesinato. Parece argumento de una película: una
vidente, el hermano de un ex presidente, un político desaparecido, una osamenta
y la Procuraduría
General de la
República buscando resolver uno de los mayores escándalos
políticos de México. Pero ocurrió. Su nombre era Francisca Zetina Chávez, “La Paca”, y protagonizó uno de
los episodios más vergonzosos de la justicia mexicana de los años noventa. Todo
comenzó después del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, secretario
general del PRI, ocurrido el 28 de septiembre de 1994. Las investigaciones
señalaron al diputado priista Manuel Muñoz Rocha, quien desapareció un día
después del asesinato. La PGR
necesitaba encontrarlo. Y entonces apareció La Paca. Francisca
Zetina se presentaba como vidente y había tenido contacto con personas
relacionadas con Raúl Salinas de Gortari, hermano del expresidente Carlos
Salinas. En octubre de 1996 ocurrió lo increíble. La investigación encabezada
por el fiscal especial Pablo Chapa Bezanilla llegó hasta El Encanto, una
propiedad de Raúl Salinas. La
Paca aseguró poder orientar a las autoridades hacia el lugar
donde supuestamente estaba enterrado Muñoz Rocha. Excavaron. Y encontraron una
osamenta. Durante semanas, el hallazgo alimentó una historia explosiva: el
desaparecido relacionado con el asesinato de Ruiz Massieu aparentemente había
terminado enterrado en una propiedad del hermano de un expresidente. Pero había
un problema. El muerto no era Muñoz Rocha. La investigación de la Procuraduría
capitalina determinó que los restos correspondían a Joaquín Rodríguez Ruiz,
consuegro de La Paca. Y
entonces el caso dio un giro todavía más escandaloso. Las autoridades
concluyeron que la osamenta había sido colocada deliberadamente en El Encanto.
La propia Francisca Zetina y varios de sus familiares terminaron detenidos. La
supuesta revelación paranormal terminó convertida en una investigación por
fabricación de pruebas y fraude. En 1999, un juez federal condenó a La Paca a nueve años de prisión
por fraude contra la
Federación. También fueron sentenciados Ramiro Aguilar Lucero
y Joaquín Rodríguez Cortés. El daño, sin embargo, ya estaba hecho. Una
investigación relacionada con uno de los asesinatos políticos más importantes
de aquella década había terminado dependiendo de testimonios cuestionados, una
supuesta vidente y una osamenta falsa. El caso también golpeó severamente la
credibilidad de la PGR
y de quienes dirigían las investigaciones. La historia de La Paca resulta increíble
precisamente porque no ocurrió en una novela.
Francisca Zetina Chávez Curandera y bruja se
dedicaba a adivinar la suerte y hacer limpias, hasta los políticos acudía a
ella. El entonces diputado Ruiz Massieu fue asesinado de un balazo, el fiscal
quiso probar la culpabilidad de Raúl Salinas de Gortari contratando a La Paca.
Ocurrió dentro de una investigación de la justicia mexicana.
Y años después permanece como recordatorio de lo peligroso que
resulta cuando una institución encargada de buscar la verdad comienza a
perseguir una historia antes que las pruebas. ¿Recordabas el escándalo de “La Paca” y la osamenta de El
Encanto?
Javier Lozano
Alarcón; el Secretario del Trabajo de Calderón que desapareció más de 45 mil
empleos.
Javier Lozano Alarcón es un politico del Partido Acción Nacional (PAN). Nació en la Ciudad de Puebla el 21 de
noviembre de 1962. Es abogado por la
Escuela Libre de Derecho de
la Ciudad de México. A pesar de haber ocupado múltiples puestos
en el sector publico, Javier Lozano; era un total desconocido en la política
mexicana, comenzó su carrera y ascenso a la política en la precampaña de Felipe Calderón,
fue miembro del equipo de transición del Presidente Felipe Calderón
Hinojosa. Con apenas unos meses de haberse afiliado al Partido Acción
Nacional. Fue Secretario del Trabajo y Previsión Social de Calderón del (2006 a 2011). Es un
demente y ocurrente miembro del partido azul, entre tantas estupideces dijo que
un político, debería parecerse a un
elefante, con unas orejas enormes para escuchar todo a su alrededor, y unos
ojos grandes para verlo todo. En el 2007 en wikipedia alguien lo etiqueto con un apodo bastante
peculiar como la “Chiva Loca”. Pero esto surgio en Octubre del 2020, en una investigación del periodista Rick Freedman; por parte del departamento de justicia de los Estados Unidos, donde aparece Javier Lozano, lo vinculan con Genaro Garcia Luna; varios funcionarios Públicos, jefes aduanales y narcotraficantes, segun lo que publico el periodista Rick Freedman.
Como secretario del trabajo, debió fomentar el
empleo y mejoras para la clase trabajadora, El sello distintivo de Felipe Calderón,
fue todo lo contrario con todos los secretarios de su gabinete, por ejemplo un secretario de
Educación que hacia todo lo contrario por fomentar la educación, una secretaria
de seguridad Publica que no brindaba seguridad, una secretaria de salud que no
servia para nada, pura demagogia el mismo Calderón declaro que inaguraba un hospital diario, una crisis institucional aberrante etc. La política laboral de Calderón se centro en
acciones antilaborales, antipopulares, y represivas. Una política empresarial desapareciendo todos los derechos laborales. Con muchas prebendas y condonacion a empresarios ligados al régimen condonacion de impuestos así pretendía pagar favores al usurpador FECAL y su afil. Con Javier Lozano, como secretario del trabajo se perdieron millones de empleos, el salario disminuyo, el poder
adquisitivo del peso se fue por los suelos, la inflación aumento considerablemente, del 30 al 80%. Lo peor fue el cinismo y el descaro y la burla, de cómo gobernaban,
mientras todo el gabinete del calderonato presumían sus ostentosos, lujos vienes
viajes riqueza y modo de vivir, un insulto a la pobreza todavía este parasito
del poder se atrevió a decir descaradamente cuando la Comisión de salarios mínimos apenas rozaba la
cantidad de un peso con 50 centavos de aumento cada año, Junto con Basilio González
Núñez, titular de la Comisión
de Salarios mínimos de aquel entonces que era de 60 a 63 pesos. Dijo “El
salario mínimo para un trabajador es demasiado, ganando lo mínimo se puede
vivir bien", “Con el salario mínimo un trabajador puede comprar la dispensa,
pagar una casa, tener sus hijos en escuelas privadas y tener coche”. Según el todo
eso alcanzaba con el salario mínimo, el nivel de cinismo, no tiene y no tenia
madre para un funcionario del trabajo, y sepultaron a millones de familia a
vivir en la pobreza. La pobreza pasó de 48.8 millones a 53.3 millones de
personas hacia 2012, lo que representa un incremento de 4.5 millones, nada mas
en la mitad de su administración. La mejor definición es que no lucharon en contra
de la pobreza lucharon en contra de los pobres. Por conservar sus privilegios y
posiciones de un presidencialismo represor y para mantener una casta política. Javier
Lozano Alarcón fue uno de los secretarios más combativos del gobierno de Felipe
Calderón. Desde la
Secretaría del Trabajo enfrentó sindicatos, defendió
decisiones impopulares y protagonizó algunos de los conflictos laborales más
duros del sexenio. Pero incluso antes de cumplir un año en el gabinete, su
nombre ya estaba involucrado en una acusación explosiva. En 2007, el empresario
de origen chino Zhenli Ye Gon, relacionado con el decomiso de más de 205o
millones de dólares en una residencia de Las Lomas, aseguró que Javier Lozano
lo había presionado para guardar aquel dinero y le había dicho la frase que se
volvió célebre:“Copelas o cuello”. Loza no negó tajantemente conocerlo y
calificó las acusaciones de falsas. Zhenli no aportó las grabaciones que decía
poseer y nunca se acreditó judicialmente que Lozano le hubiera entregado el
dinero. La acusación quedó como una de las grandes controversias políticas del
sexenio, pero no como un hecho probado.
El poblano Javier Lozano Alarcón
estaría siendo investigado por la agencia antidrogas en Estados Unidos, que lo
identificaría como el personaje que entregaba sobornos a diversas figuras en el
sexenio de Felipe Calderón. De acuerdo con el periodista norteamericano, Rick
Freedman, el mote de “la
Chiva Loca” aparece en varios testimonios de testigos
protegidos, llamadas, diarios y cuentas bancarias desde el 2009. Esta persona
era responsable juntar y trasladar dinero, negociar con funcionarios estatales,
comandos policiales, militares, agentes aduanales y ministerios públicos. De
acuerdo con el periodista, las investigaciones apuntaron al nombre de Javier
Lozano, lo que no sorprendió. Javier Lozano se desempeñó como titular de la Secretaría del Trabajo
durante el sexenio del presidente Felipe Calderón, de 2006 a 2012, al concluir su
periodo fungió como senador de la República. Sobre el tema, la periodista Olga
Wornat posteó: “Este señor no tiene cara. @JLozanoA estas ligado al narco y a
negocios de lavado. Yo que usted me cuidaría y bajaría el perfil sino quieres
terminar con traje naranja” Lo anterior en respuesta a una publicación del
panista sobre la detención del extitular de la Secretaría de la Defensa Nacional,
Salvador Cienfuegos, detenido y acusado por delito de narcotáfico y lavado de
dinero, así como de protección al cartel de Los Beltrán Leyva. “Sorpresa y
vileza: la detención del General Salvador Cienfuegos. Mi posicionamiento al
respecto. Estado de derecho”. Tras estos señalamientos, el exsenador no se ha
pronunciado en su cuenta de twitter, donde suele ser muy activo.
Fuente: / El Sol de Puebla el 20 de
Octubre del 2020
45 MIL EMPLEOS DESAPARECIERON DE
GOLPE
La madrugada del 11 de octubre de 2009, el gobierno de
Calderón extinguió Luz y Fuerza del Centro. El decreto presidencial acabó con
el organismo y dejó sin su fuente de empleo a más de 45 mil trabajadores, cifra
reconocida años después por el propio Gobierno federal. Lozano se convirtió en
uno de los principales defensores políticos de la decisión y enfrentó
directamente al Sindicato Mexicano de Electricistas. El SME combatió
jurídicamente la medida, pero en 2010 la Suprema Corte
declaró constitucional el decreto de extinción. La legalidad sobrevivió. El
conflicto social también. En 2010 llegó otra crisis. Mexicana de Aviación
suspendió operaciones y alrededor de 8 mil trabajadores quedaron sin ingresos. Lozano
aseguró primero que la aerolínea podría volver a volar en diciembre. Después
habló de enero de 2011. Incluso participó en acuerdos para reducir
drásticamente la plantilla con la esperanza de salvarla. Mexicana no volvió. En abril de 2011, la Cámara de Diputados acordó
citar al secretario para que explicara por qué no se había concretado la
reactivación de la empresa. En 2017 apareció fotografiado junto a Othón Muñoz
Bravo, “El Cachetes”, empresario detenido y señalado entonces por autoridades
poblanas por presuntos vínculos con el robo de combustible. Lozano reconoció
conocerlo, pero aseguró ignorar cualquier actividad ilícita. No existe
evidencia pública que demuestre que Lozano participara en los delitos
atribuidos a Muñoz. Ese mismo entorno produjo otro dato incómodo: la fotografía
también mostraba al magistrado Carlos Loranca, quien años después fue
destituido e inhabilitado por irregularidades patrimoniales. Javier Lozano pasó
del PRI al PAN, fue secretario de Calderón, senador panista y finalmente abandonó
Acción Nacional en 2018 para apoyar al candidato presidencial priista José
Antonio Meade. Su trayectoria resume una paradoja de la política mexicana:
cambian los partidos, cambian los cargos y cambian las alianzas, pero algunos
personajes permanecen durante décadas alrededor del poder. ¿Javier Lozano debe
ser recordado como un funcionario frontal o como uno de los símbolos más cinicos y polémicos del calderonismo?
Por; Jesús Hoyos Hernández//Nacional//Análisis//Política//Opinión//Guerra Sucia// Siglo XX//
Miguel Nazar Haro; figura clave en la Guerra Sucia en
México.Torturador y asesino
Miguel
Nazar Haro fue titular de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) durante la
década de los setenta. Su nombre pasó a la historia como responsable de la
persecución y tortura contra disidentes políticos y guerrilleros.
Una de las instituciones que participaron en la represión
contra los movimientos sociales y opositores políticos de las décadas de 1970 y
1980 fue la
Dirección Federal de Seguridad (DFS). Institución de la que
Sergio Aguayo escribió en “La
Charola”: « La
DFS no fue la única institución que participó en la lucha
contra-insurgente. Sin embargo tomó el liderazgo porque, además de coordinar
las acciones, proporcionaba la mayor parte de la información para los
operativos de búsqueda y aniquilamiento. Aún está pendiente de establecer el
papel jugado por las fuerzas armadas, aunque hay suficiente evidencia para
asegurar que fue protagónico. En 1981, la DFS recibió en sus instalaciones de Plaza de la República (Distrito
Federal) a importantes funcionarios. Se preparó una presentación con
diapositivas que iban mostrando el edificio y la organización que tenía la
institución. El texto refleja orgullo y fuerza. El director de la DFS, Miguel Nazar Haro, fue
muy elogiado: Desde 1970 y hasta 1978 [Nazar Haro] desempeñó el cargo de
subdirector general y se caracterizó por su actuación en contra de los grupos
subversivos... y principalmente en el golpeo directo en contra de una
organización clandestina llamada Liga Comunista 23de Septiembre que intentó el
derrocamiento del gobierno mexicano. Después de haber participado en múltiples
acciones, en un lapso de seis años dio por terminada su campaña en contra de
ese grupo con la satisfacción de haber logrado su exterminio.(25) Un ex
guerrillero recuerda que una de las características de Nazar Haro era la
paciencia con que iba reuniendo, asociando y anudando pequeñas piezas de
información (perfil que se confirma con la investigación que Nazar hizo de la
ejecución de Carlos Ramírez Ladewig que aparece como anexo 6). A partir del
material revisado de la DFS,
y de algunas entrevistas, reconstruí algunos de los métodos empleados por esa
dependencia. La base de su éxito fue la recopilación de información mediante un
sistema muy simple pero altamente eficaz. El núcleo central era el Grupo C-047,
fundado por Nazar Haro en 1965. Ahí llegaba información de todos los estados e
instituciones. Por ejemplo, si el director de una penitenciaría en Guerrero
interceptaba un recado que daba indicios sobre un secuestro en Guadalajara,
inmediatamente lo transmitía a la
DFS(26). Si la Policía Judicial de Jalisco le encontraba
"propaganda subversiva" a algún detenido, rápidamente solicitaba
"la colaboración de la DFS"
para que lo interrogara (27). Hasta la Patrulla Fronteriza
de Estados Unidos colaboraba porque cuando detuvieron a "José Luís
Rodríguez Ocampo, a su esposa Carmen Cobos, y a su hermana María Teresa
Rodríguez Ocampo" se dieron cuenta que habían sido del FER e
inmediatamente los entregaron a la
DFS (28). Es obvio que a través de todas las redes oficiales
había circulado la orden de concentrar la información sobre la guerrilla en la Federal de Seguridad. Toda
esa información de personas, organizaciones y objetos llegaba a los 46 analistas
encargados de poner en las tarjetas los extractos de los informes. Las tarjetas
estaban organizadas por nombre, apodo, pseudónimo y objeto (es decir, armas,
automóviles o casas de seguridad) y podían consultarse rápidamente porque había
una lista ordenada alfabéticamente. También fotografiaban cada evento o persona
(viva o muerta). Y aunque recibía información desde todos lados, la DFS también salía a buscarla
en diferentes partes y con diversos métodos. Las prisiones eran constantemente
vigiladas. En ellas estaban recluidos guerrilleros que recibían y enviaban
información, en algunas ocasiones capturada por Nazar Haro y sus analistas, que
a su vez la transmitían a quienes hacían los operativos. Por ejemplo, el 23 de
agosto de 1977, agentes de la DFS
detuvieron a Alicia Valdez Rodríguez de Cassian, esposa de Pedro Cassian
Olvera, preso en Oblatos. La señora [dicen los de la Dirección Federal
de Seguridad] tiene como funciones portar mensajes clandestinos de los miembros
del FRAP tanto al interior como al exterior del penal. Al ser interrogada
confesó que los mensajes los llevaba a Rubén Mayoral Román, el Pequeño, a la
casa de seguridad en la esquina de Javier Mina y la 74, Sector Libertad. La DFS se trasladó al domicilio
en donde intempestivamente y desde una azotea, Rubén, acompañado de un
individuo no identificado, disparó en contra de los agentes hiriendo a Andrés
Acevedo. A las 11:30 se acordonó la manzana sin que pudieran encontrarlo (29). Sin
embargo, ahí arrestaron al padre de Rubén, Jesús Mayoral, de 70 años, que hasta
ahora sigue desaparecido. Otro método muy generalizado para obtener información
era la tortura de la que habían hecho uso mucho antes de que hubiera guerrilla.
Los agentes de la DFS
sabían que los guerrilleros tenían órdenes de callar durante tres días para dar
tiempo a que sus compañeros abandonaran las casas de seguridad y a que los
militantes conocidos por el detenido pudieran esconderse. Sin embargo, ninguno
de los miembros de la DFS
entrevistados acepta que se utilizara la tortura, y en los documentos sólo se
dice que a tal o cual detenido le aplicaron "presión" o que un grupo
de detenidos del FRAP proporcionó en los "interrogatorios preliminares...
datos sobre 3 casas de seguridad" (30). Cuando averiguaban la dirección de
una de estas casas, inmediatamente llegaban a ella porque era otra fuente muy
importante de información (31). Una vez allí, recogían todo lo que encontraban,
aprovechándose de que, como recuerda un ex agente de la DFS, los de la "Liga
contabilizaban todo, hasta cuánto gastaban en azúcar". Los encargados del
archivo de la DFS
también tomaban declaración a detenidos (32). Un miembro de la Liga, Mario Álvaro Cartagena,
el Guaymas, recuerda que "querían toda la información, hasta los detalles
más pendejos. Direcciones, métodos de operación y, sobre todo, la permanente
[cita fija y periódica con otro miembro de la organización]. Casi siempre
estaba el bato bueno, que te hablaba bonito, y te daba razones para que
hablaras. Luego estaba el cabrón, y vaya que eran cabrones" (33). Pedro
Cassian Olvera fue aprehendido el 28 de octubre de 1974 por un grupo encabezado
por Nazar Haro y lo que narra al respecto es parte de un patrón: De inmediato
me vendaron los ojos y me llevaron a una casa en donde se me desnudó y se me
empezó a golpear en todo el cuerpo, principalmente con golpes de karate en la
garganta y en la nuca, después me mojaron y empezaron a darme toques eléctricos
con una picana [chicharra-barra eléctrica] en el pene, los testículos, el ano,
en una cicatriz, que tengo, en las orejas, dentro de las fosas nasales, en los
labios, en las encías y en la lengua, después de esto me hicieron comer dos
tazas de excremento, luego me tendieron en el suelo y Miguel Nazar Haro me
ponía una pistola en la sien jalando el gatillo (34). Jesús Morales agrega que...casi todos los que estuvimos
detenidos tenemos una marca en el tabique de la nariz. Así quedas de la venda
que nunca te sacan y te va jodiendo porque te mojan, te meten la cabeza en los
excusados y luego se seca, se llaga y se infecta. Uno aguantaba, pero hay un
momento, compa, cuando lo que quieres es morirte. Y te mueres el chingo de
veces y regresas a lo mismo y te vuelves a morir poco a poquito. Y les dices
que te maten y nomás se ríen. Había que creer para aguantar. Lo que sea de cada
quien, entre ellos de repente te encontrabas con alguno que te alivianaba, a lo
mejor porque le dabas lástima (35). Al mismo tiempo, tenían infiltradas a las
organizaciones aunque eran muy cuidadosos de no identificar a sus espías. En
las tarjetas sólo aparecen referencias a un contacto de la DFS. Doy varios ejemplos.
Un contacto les dijo que "el buró político de la Liga" fue el que tomó la
"decisión de ajusticiar a este burgués (Aranguren)" dando detalles
sobre quién lo mató (36). Otro les informó que Fernando Salinas Mora
"participó en el asalto nocturno que a mediados de 1973 hicieron a una
caseta de Guadalajara, donde mataron o hirieron a seis policías" (37).
Finalmente, otro contacto, que era "miembro de la Liga", les "dijo en
Puebla, en relación a la fuga [de Enrique Pérez Mora, el Tenebras, del Penal de
Oblatos en enero de 1976], que participaron nueve elementos formados en tres
comandos: Chano, Sergio y Rodrigo o Ramiro, Josué, Raúl y Andrés y el último
comando por la Papa,
Aída y el declarante" (38). Los nombres de los infiltrados eran conocidos
por muy pocos, porque si los descubrían eran ejecutados. David López Valenzuela
fue un militante del FRAP que, al ser detenido en 1974, hizo una extensa
declaración y empezó a colaborar con la DFS. Cuando en noviembre de 1974 la DFS "recogió un artefacto
que no explotó", se lo llevaron a López Valenzuela que inmediatamente lo
reconoció, como uno de los que "fabricaba[n] Luis Jorge Melendres Liébano
y Raimundo Hernández Castillo". El 17 de junio de 1976 la DFS informó que de "común
acuerdo él [López Valenzuela] ayuda a las autoridades en el sentido de que
tendrá al tanto a las mismas de los elementos extremistas dentro de ese
penal" por lo que este "elemento ha tenido la facilidad de salir durante
el día y dormir en la noche" (39). El 11 de junio de 1977 fue asesinado
por un grupo de guerrilleros también encarcelados que, según una versión, lo
golpearon con tablas a las que habían puesto clavos. El FRAP se responsabilizó
de la muerte del "traidor". En otras ocasiones, las organizaciones
guerrilleras ejecutaron a militantes a los que acusaron de policías sin que
hubiera evidencia concreta de que lo fueran. Tal vez la misma DFS difundía
información en ese sentido para desorientar a sus enemigos y provocar que se
mataran entre sí».
Titular: Dirección Federal de Seguridad entre 1978 y 1982
Miguel
Nazar Haro fue una figura clave en la Guerra Sucia, conocido por su brutalidad en la DFS (Dirección Federal de
Seguridad). Dirigió la
Brigada Especial, responsable de detenciones y torturas
avaladas por el gobierno. Surgida de los azares ligados al oficio periodístico,
la obra narra ocho años de pláticas entre el reportero y el ex titular de la
extinta DFS, quien brinda su balance del combate a la insurgencia armada: “Hubo
una lucha frente a frente; perdimos; ganamos en esa época y salimos perdiendo
ahora; los vencedores vencidos; bonita chingadera” Hombre del viejo sistema,
monopolizado por el Partido Revolucionario Institucional(PRI), al que se le
identificaba como uno de los personajes más duros durante la guerra sucia,
Miguel Nazar Haro, anticomunista confeso y con gran poder por la información
que poseía, en el ocaso de su vida se asumió como traicionado por el aparato
político al que sirvió en sus facetas más siniestras, según las revelaciones
que hizo al reportero de La
Jornada Gustavo Castillo García, que hoy se recogen en el
libro El tigre de Nazar (editorial Grijalbo), ya en librerías. En la última
etapa de su vida, Nazar reflejaba su frustración por ser –decía– marginado de
las instancias de inteligencia que ayudó a construir y decepcionado por el
proceso legal abierto en su contra como uno de los pocos culpables que ese
mismo sistema admitió tener: “Nada quiero, nada pido. Que me dejen morir en
paz, que me olviden, me han agarrado de bandera. No quiero ser nadie más. Ya me
tocó vivir una época difícil, me tocó resolverla. Que me olviden”. La historia
de El tigre de Nazar surge de los azares que suelen acompañar el oficio
periodístico: una confusión durante una conferencia entre Miguel Nazar (El
Tigre) y Miguel Nassar, su hijo. Interesado en la guerra sucia desde la
apertura de los expedientes en el Archivo General de la Nación, Castillo García vio
la oportunidad en una conferencia en la que participaría Nassar (así, con doble
“s”, a diferencia del apellido del padre) de enorme parecido con Nazar Haro. Una
batería de preguntas sobre sus responsabilidades, concluyó con una sonrisa del
conferencista: “Sí soy Miguel, pero al que usted está buscando es a mi padre”.
Tiempo después, el azar permitió a Castillo resarcirse de aquella confusión. La
suerte quiso que se encontrara con José Luis, otro de los hijos de Nazar.
Con
el antecedente de aquella conferencia, se allanó el camino para iniciar un
largo periodo de insistentes peticiones de entrevista que en su momento se
publicó en La Jornada
y con el tiempo derivó en El tigre de Nazar. Al morir, en enero de 2012, y Con
el estigma de ser uno de los principales torturadores del país, Nazar fue
reconocido, en privado como el hombre que sustentó las bases de la inteligencia
en México. “Fue tejiendo el centro de inteligencia de México que aún hoy
sobrevive. Es el origen del Cisen [Centro de Investigación y Seguridad
Nacional] y ahora del Centro Nacional de Inteligencia”, apuntó Castillo, quien
destacó un documento de circulación restringida del Cisen, reconocía sus
aportes en materia de inteligencia en México. Una aportación cuyos métodos eran
cuestionados por víctimas, analistas y defensores de derechos humanos, subraya
Castillo, donde los parámetros de legitimidad eran diametralmente opuestos a
los actuales. Entonces podría admitirse sólo como excesos, lo que ahora son
graves violaciones a los derechos humanos. Tema medular durante la guerra
sucia, para Nazar en las charlas que tuvo con Castillo, son las desapariciones,
que dice: “eran un mito. “La gente detenida salió en libertad y los muertos
fueron en enfrentamiento”. Castillo refiere que el ex director de la extinta
Dirección Federal de Seguridad (DFS) expresa aspectos que parecen banales,
“pero te pintan al personaje como homofóbico, machista, un fiel creyente de que
quienes se fueron a entrenar a Corea del Norte, del Movimiento de Acción
Revolucionaria eran los más traidores al país. Y en cambio reconoce con quienes
combatieron, si se puede decir más lealmente, con Lucio Cabañas. ¿En qué
términos? Reconoce que no se fue a entrenar afuera y con todo y que estaban
confrontados, le reconoce lo que hacía”. Castillo destaca que una de las
principales revelaciones de Nazar se incluyen en el capítulo sobre los
movimientos armados en Guerrero, encabezados por Lucio Cabañas y GenároVázquez. En ellas reflejó su convicción del riesgo que había de que se
unificaran con la Liga
Comunista 23 de Septiembre. Sin abundar mucho en describir
las confrontaciones con los movimientos insurgentes, Nazar definió en el libro,
los alcances de los episodios violentos en Guerrero: “Fui entrenado para
combatir a los guerrilleros en Front Bragg. Aprendí cómo combatirlos,
infiltrarlos […] Pues qué chingaos esperaban. Guerra es guerra, guerrilla es
guerra y en la guerra todo se vale”.
Castillo
expone que en la historia de la
DFS hay dos etapas, la segunda de las cuales, en la fase más
intensa de la guerra sucia, a partir de 1965, las estrategias de inteligencia y
combate a los movimientos armados, fueron redefinidas por Nazar a partir de su
capacitación en Estados Unidos.
Retrata
mucho lo que era como persona, sus antecedentes y el retrato de que formaba
parte él en el sistema político mexicano, cómo operaban los sistemas de
seguridad.
–¿Fue
una pieza clave de la parte más siniestra del sistema?
–¿Jamás
reconoce que él fue un torturador?
–Él
decía que realizó interrogatorios científicos, que él no necesitaba la
violencia. Te diría que las concepciones de aquel momento con las de hoy, son
muy diferentes. Lo que para hoy, puede ser un acto de tortura, entonces se
usaban como parte de los tratamientos que ellos seguían. Le dije, no me quieres
contestar a mí. Entonces contéstale al compañero Tigre. Cuando habla del
compañero Tigre, que era como se identificaba a los de la DFS, no estaba hablando de
otro hombre, sino de un tigre de Bengala real. ¿Si eso no es tortura en el
argot actual?”
–El
tigre, afirma Castillo. Quien
fuera director de la
Dirección Federal de Seguridad entre 1978 y 1982, fue
procesado por privación ilegal de la libertad, equiparable al secuestro, por
homicidio, y por haber participado en la detención-desaparición de Jesús Piedra
Ibarra en 1975. Aunque el teniente coronel fue detenido y procesado el 19 de
febrero de ese año, pasó apenas 115 días en el penal —de los 9 meses del
proceso— pues continuamente era traslado a hospitales de aquella ciudad en
donde permanecía por varios días. Personajes como Miguel Nazar Haro, Tomás
Morlet y el General Mario Acosta Chaparro no sólo utilizaron estrategias de
tortura y desaparición contra la disidencia política, también se enriquecieron
y fortalecieron el crimen organizado como el narcotráfico.
Señales sutiles de que alguien no es buena persona
Después de años observando a la gente y habiéndome equivocado unas cuantas
veces con quien confiar, he aprendido a detectar señales sutiles que te dicen
bastante de alguien. Voy a contarte la que para mí es la más reveladora y que
casi nunca falla. Fíjate en cómo trata a la gente que no le puede dar nada a
cambio. Cómo habla al camarero, a la cajera del súper, al conserje, al
repartidor, a la persona que limpia. Si alguien es encantador contigo pero
despectivo o borde con quien considera por debajo, ahí tienes tu respuesta. Esa
persona no es buena, simplemente está siendo estratégica contigo porque le
interesas. La gente realmente decente trata bien a todo el mundo por defecto.
No hace distinciones según el estatus o lo que puedan sacarle. Y esto no es una
teoría mía, hay estudios de psicología social que demuestran que el trato a
personas en posiciones de servicio es uno de los mejores predictores del
carácter real de alguien. Porque ahí no hay beneficio, no hay nada que ganar.
Es puro carácter.
He
visto tipos que en una cena de negocios son la simpatía personificada, super
atentos, educados, graciosos. Y luego chasquean los dedos al camarero, no dan
las gracias, dejan propinas miserables o directamente ninguna. Eso te dice todo
lo que necesitas saber. La máscara se cae cuando interactúan con alguien que no
puede hacerles daño a su carrera o reputación. Otra señal sutil brutal es cómo
reaccionan cuando alguien cercano tiene éxito. Una persona buena se alegra
genuinamente. Una mala disimula pero se le nota la incomodidad, el pinchazo en
el ego. Hacen comentarios que parecen halagos pero tienen veneno, ah qué bien,
a ti te ha salido fácil o vaya suerte has tenido. Minimizan el logro del otro
porque no soportan que alguien brille más que ellos. Y relacionado con esto
está ¡Cómo hablan de gente que no está presente!. Si alguien te Cuenta
intimidades o critica destructivamente a personas que no están ahí para
defenderse, puedes apostar a que hace exactamente lo mismo contigo cuando no
estás. La gente con integridad no necesita machacar a otros para sentirse bien.
Y si tienen algo que decir, lo dicen a la cara. También está el tema de la
responsabilidad. Las personas que no son buenas nunca tienen la culpa de nada siempre tienen excusas para todo. Nunca tiene las responsabilidad moral y social de afrontar sus errores siempre culpan a otro ó a los demas, siempre se justifican a si misos. Siempre hay factores externos, otras personas, circunstancias. Nunca los escuchar un lo
siento, ó una disculpa por sus actos, ya minimo lo siento creo que la regue. Par ellos todas las personas son unos idiotas. Todo es el jefe que es un idiota, la pareja que no les
entiende, el sistema que está en su contra. No tienen capacidad de autocrítica
real. Y eso es peligroso porque significa que nunca aprenden y que siempre
encontrarán a quien echarle la culpa, incluido tú si les conviene. Otra que me
parece muy reveladora es cómo manejan los secretos. Si alguien te cuenta
secretos de otras personas para ganarse tu confianza o crear complicidad, es
una red flag enorme. Están demostrando que son capaces de traicionar
confidencias. Y lo harán contigo también.
La gente con ética respeta la
privacidad ajena aunque eso signifique no tener cotilleo jugoso que compartir. La personas con valores sus acciones y pensamientos se centran en cualidades de las demas personas para poder superarlas, en cosas importatntes y utiles, no en asuntos toxicas que contaminan el ambiente y las relaciones sanas de los demas.Y
está el tema de las promesas y compromisos pequeños. No hablo de compromisos
gigantes, hablo de cosas tontas. Quedar a una hora y llegar sistemáticamente
tarde sin avisar. Decir que te llaman y no hacerlo. Prometer ayuda y luego
evaporarse. Esos detalles pequeños te dicen que tus necesidades y tu tiempo no
les importan. Y si no les importa en lo pequeño, imagínate en lo grande. También
fíjate en cómo reaccionan cuando les llevas la contraria o no estás de acuerdo.
Una persona sana puede discutir sin ponerse a la defensiva, sin ataques
personales, sin ofenzas. Te imaginas a este tipo de personas narcicistas se les delega, se les confiere, se les asigna un gramo de poder.