¿Qué
ocurre cuando una mujer se casa con un hombre al que no ama, por darle gusto a
sus padres, y ese hombre resulta ser el dictador más poderoso de la historia de
México? ¿Acaso el deber puede convertirse con el tiempo en algo parecido al
amor? ¿Y qué queda de una esposa que no puede dar hijos, que en su época eso
era imperdonable, pero que logra hacer algo aún más difícil: domesticar al
viejo zorro de la guerra, enseñarle a comer con cubiertos y a no escupir en la
alfombra? En Oaxaca, después de casada, Carmelita tuvo que aprender a congeniar
con el temperamento reservado y las sencillas costumbres militares de Porfirio
Díaz. No era tarea fácil. El general había pasado la mayor parte de su vida en
campañas, durmiendo al raso, comiendo lo que hubiera, mandando a hombres que le
temían y le obedecían sin cuestionar. Ahora, una mujer joven, educada en la
buena sociedad, tenía que enseñarle modales. Los domingos, después de misa,
salía a pasear en carruaje con su marido. Visitaban su hacienda, La Noria, y las de algunas
amistades. Era una vida tranquila, ordenada, muy distinta del caos de las
batallas. En 1883, por fin pudieron hacer su viaje de bodas. No fue un viaje
cualquiera. Porfirio Díaz sería el delegado de México en la Exposición Internacional
de Saint Louis, Missouri. Aprovecharon para recorrer Estados Unidos. En un
viaje que duró diez semanas, recorrieron once mil millas, por mar y por tierra.
Visitaron Monterrey, San Antonio, Austin, Nueva Orleans, Pittsburgh, Chicago,
Búfalo, Niágara, Washington y Nueva York. Fueron invitados a veintiséis
recepciones formales y a otras tantas informales. Porfirio Díaz, que en México
era visto por muchos como un dictador sanguinario, logró en Estados Unidos el
reconocimiento como político y estadista. Además, consiguió importantes
convenios de inversión para México. Carmelita, a su lado, sonreía, conversaba,
encantaba a los anfitriones. Era la esposa perfecta para un hombre que
necesitaba lavar su imagen.
En Nueva York, decidieron visitar al exiliado
expresidente Sebastián Lerdo de Tejada. Lerdo era el padrino de Carmelita, el
hombre que la había cargado en brazos cuando era niña, el que la había visto
crecer. Pero también era el enemigo jurado de Porfirio Díaz, el hombre a quien
Díaz había derrocado en la batalla de Tecoac, el que llevaba cinco años
exiliado, viendo desde lejos cómo su país se transformaba bajo el mando de su
adversario. Carmelita le escribió una carta, hermosa y desgarradora, en la que
intentaba tender un puente: "Mi muy querido padrino: […] Si usted supiera
que bueno y generoso es mi marido, le perdonaría usted todos los males que
involuntariamente le ha causado. Él está deseoso de que usted vuelva a México,
tan deseoso como papá y mamá; sus enemigos lo calumnian presentándolo como un
hombre cruel y rencoroso, siendo el reverso, humanitario y generoso como pocos.
Hoy irán a verle, y como no dudo que usted los recibirá, ya me preparo yo para
tener la gran dicha de verlo y quizá volveremos juntos a México…" Sebastián
Lerdo de Tejada se negó a recibirlos. El rencor, esa herida que no cicatriza
con el tiempo, era más fuerte que el cariño que alguna vez le tuvo a su
ahijada. Nunca le perdonó a Carmelita que se hubiera casado con Porfirio Díaz.
Pero ella no se rindió. Insistió con otra carta, aún más íntima, aún más
reveladora: "Muy querido padrino: Si continúa usted disgustado con papá,
no hay motivo para que usted persista en estarlo conmigo. Sabe usted, mejor que
ninguno, que mi matrimonio con el general Díaz, fue obra exclusiva de mis
padres a quienes, por darles gusto, he sacrificado mi corazón, si sacrificio
puede llamársele el haber dado mi mano a un hombre que me adora y al que yo
solo correspondo con filial cariño… No temo que Dios me castigue por haber dado
este paso, pues el mayor castigo será tener hijos de un hombre a quien no amo;
no obstante, lo respetaré y le seré fiel toda la vida. No tienes nada, padrino,
que reprocharme. Me he conducido con perfecta corrección dentro de las leyes
sociales, morales y religiosas." Las cartas de Carmelita son un testimonio
estremecedor de lo que significaba ser mujer en el México del siglo XIX. No se
casó por amor. Se casó por obediencia. Y
aunque respetaba a su marido, aunque le era fiel, aunque aprendió a quererlo
con el tiempo, en el fondo de su corazón siempre hubo un vacío. El vacío de no
haber podido elegir. Para bien o para mal, Carmelita no pudo casarse con José
Martínez Negrete, el hombre de quien estaba enamorada. Quién sabe si hubiera
sido feliz en ese posible matrimonio. La vida es impredecible. Carmelita
resultó estéril, algo que en una mujer de esa época se consideraba
imperdonable. Una esposa que no podía dar hijos era una esposa fracasada,
aunque su marido fuera el presidente de la república. Quizá, con José, tampoco
hubiera tenido un largo matrimonio. Para cuando escribió aquella carta a su
padrino, José ya había fallecido, a la edad de veintiocho años, durante la
epidemia de fiebre amarilla que asoló el puerto de Mazatlán. El amor de su vida
había muerto joven, sin que ella pudiera despedirse. El destino, a veces, es
cruel de maneras que ni la poesía puede explicar. Carmelita
no pudo tener hijos, pero aceptó a los tres hijos del general Díaz, que tenían
catorce, ocho y seis años de edad. Y adoptó como hijo al propio general Díaz.
Porque eso hizo realmente: lo adoptó. Le enseñó a subir las escaleras sin
correr, a comer con cubiertos, a no hablar mientras masticaba los alimentos y a
no escupir en la alfombra. También le recortó el bigote y le blanqueó el color
de la piel, evitando que se expusiera demasiado al sol. La mujer que no pudo
ser madre se convirtió en la madre de su propio marido. Y él, el hombre más
poderoso de México, el que había derrotado a ejércitos enteros, el que había
gobernado con mano de hierro durante décadas, se dejó domesticar. No por amor,
quizás, sino por algo más profundo: la necesidad de tener a alguien que lo
cuidara. Si bien no tuvieron hijos, los unió algo quizá superior al amor:
"Ser la pareja que mostraba a México y al mundo lo que era la estabilidad
matrimonial". En una época donde los políticos cambiaban de esposas como
de camisa, Porfirio Díaz se mantuvo fiel a Carmelita. Todo hace suponer que
fueron felices a pesar de la diferencia de edades. Porque el general Díaz, que
en su juventud había tenido amoríos pasajeros, después de casarse con
Carmelita, ya no tuvo otros. No se sabe si fue por fidelidad o por cansancio.
Pero el hecho es que se convirtió en un esposo ejemplar. Carmelita acompañó a
don Porfirio al destierro. Cuando la Revolución estalló y el viejo dictador tuvo que
huir de México, ella no lo abandonó. Fue con él a París, donde vivieron sus
últimos años en el exilio, lejos de todo el poder que habían acumulado. Y
estuvo presente a la hora de su muerte. Escribió después, con el dolor de quien
ha perdido a su compañero de toda una vida: "Cuando le cerré los ojos y lo
besé por última vez, creía morir también. Realmente el corazón sucumbiría al
dolor si no sintiéramos dentro de él la seguridad de que esta separación es tan
sólo pasajera ausencia." No era el amor apasionado de los poemas. Era algo
más sólido, más terrenal. Era el amor que nace de compartir la vida, las penas,
las alegrías, las derrotas. Era el amor de una mujer que se casó sin amar y
que, con el tiempo, aprendió a querer. No a la manera de las novelas, sino a la
manera de la vida real. Ella regresó a México veinte años después. Murió el 25
de junio de 1944, a
una edad avanzada, habiendo sobrevivido al general por casi tres décadas. En
sus últimos años, vivió tranquila, recordando quizás aquellos domingos en
Oaxaca, aquellos paseos en carruaje, aquel hombre de bigote recortado que
aprendió a comer con cubiertos por ella. La historia de Carmelita es la
historia de una mujer que no pudo elegir a quien amar, pero que supo construir
un amor donde otros solo habrían encontrado resignación. No fue la esposa
apasionada de los cuentos románticos. Fue algo más valioso: fue una compañera
leal, una madre adoptiva, una civilizadora de caudillos. Y aunque la historia
recuerda a Porfirio Díaz como dictador, a ella la recuerda como la mujer que,
sin aspavientos, sin discursos, sin reclamar nunca su lugar, logró humanizar al
hombre más temido de su tiempo. Eso, quizás, es un poder más sutil pero no
menos real que el de gobernar un país.
El
pueblo mexicano le llamaba Carmelita su acta de nacimiento la reconocía como
María Fabiana Carmen Romero Rubio y Castelló, para 1881 a este nombre se le
agrego de Díaz. Carmelita pertenecía a una acaudalada familia con abolengo en
su apellido, su padre era Manuel Romero Rubio mano derecha de Sebastián Lerdo
de Tejada y por ello aspirante a la Presidencia de México sin embargo ese plan se vio
truncado cuando el general Porfirio Díaz encabezando el Plan de Tuxtepec
desconoció y depuso el gobierno de Lerdo de Tejada en 1876, acompañado por su
familia Manuel Romero Rubio marcho al exilio junto con Sebastián Lerdo de
Tejada se establecieron en Estados Unidos, ahí creció Carmelita junto con sus
hermanas Sofía y María Luisa, estudio en los mejores colegios tenia pulcros
modales, gozaba de un gran conocimiento de música y el arte y dominaba el
inglés y el francés era una joven ejemplar que siguió cultivando en el país
vecino por algunos años más, mientras tanto en México en abril de 1880 el
presidente Porfirio Díaz sufrió la pérdida de su primer esposa Delfina Ortega
Díaz quien además era su sobrina, su matrimonio había durado 13 años, un año
después del fallecimiento de Delfina , Díaz conoció a Carmelita en un evento de
la Embajada
Estadounidense y vio en ella a su próxima esposa, la joven
comenzó como maestra de inglés dando clases a don Porfirio pero Díaz más que
mostrar interés sobre la clase de inglés se dedicó a cortejarla, Carmelita de
17 años, don Porfirio de 51 no importo la edad no importa ni que su futuro
suegro fuera enemigo político más allá de eso Díaz intuyo, planeo o sabrá Dios
que esa relación pudiera ser de utilidad para la pacificación del país, cuando
don Porfirio se casó con Delfina Ortega en 1867 tenía sitiada la ciudad de
Puebla y no puso acudir a la boda civil y Díaz envió un representante.
Carmelita en cambio no tuvo que padecer de alguien que no fuera Porfirio Díaz y
firmaron juntos el acta de matrimonio el 5 de noviembre de 1881. Carmelita no
se convirtió en primera dama sino hasta 1884, pues en ese entonces gobernaba el
país Manuel González Flores, el compadre de don Porfirio, Díaz regreso al poder
cuando termino el periodo presidencial su compadre, Díaz empezó a gobernar
desde 1 de diciembre de 1884 hasta el 25 de mayo de 1911.
Carmen
Romero Rubio fue la primera Dama del País además fue una madre para; Amada, Luz
y Porfirio estos dos últimos los hijos que el general tuvo con Delfina y Amada
hija de Rafaela Quiñones una soldadera, pues Carmelita nunca tuvo hijos
propios, influyo además en la conducta de su marido lo pulió con sus buenas
costumbres le enseño excelentes modales, le maquillaba el rostro con polvos de arroz,
lo vestía con los colores de moda de estilos afrancesados, la pareja
presidencial impone modas, a pesar de su corta edad durante tres décadas,
Carmelita tuvo que ver mucho en la entrada del país de las culturas y las
artes, dice la leyenda que don Porfirio mando construir el Teatro Nacional, y
los trabajos de su construcción iniciaron en 1904 el hoy flamante Bellas Artes
de la ciudad de México por influencia de su amada esposa. Carmelita acompaño en
el exilio a don Porfirio y lo cuido en sus últimos días, al morir su esposo en
1915, ella permaneció en Francia hasta que el movimiento revolucionario se
calmó pues como figura política podría no simpatizar con muchos personajes,
regreso a México en 1931 y se estableció su residencia en la calle Quintana Roo
de la colonia Roma de la ciudad de México hasta que falleció en 1945 a los 80 años de edad.
Cuando
Carmelita regresó a México en noviembre de 1934 después de casi veintitrés años
de exilio, se instaló en una casa de la colonia Roma en la calle de Tonalá,
prestada por su sobrina Teresa Castelló. Era una casa cómoda pero pequeña. Nada
que ver con los salones de Chapultepec donde había recibido a presidentes y
emperadores con vajilla de Limoges y champagne Veuve Clicquot. Habiendo vendido
o arrendado gran parte de las propiedades que su padre heredara a ella y a sus
hermanas, la viuda de Díaz debió ajustarse a un modo de vida bastante modesto,
pues sus ingresos mensuales apenas oscilaban entre los 3,000 y los 5,000
francos. La Gran
Depresión de 1929 había destruido las inversiones que sus
hermanas administraban desde México. Lo que quedaba no alcanzaba para vivir
como lo que había sido. La habitación donde recibía a las visitas estaba llena
de retratos de Don Porfirio, de su uniforme de gala enmarcado, de las medallas
y los objetos personales que había cargado desde París. Era un museo privado
del hombre que amó y del régimen que lo perdió todo. Poco a poco, sin escándalo
y sin quejarse con nadie, fue vendiendo los muebles que había traído de Europa.
Primero los menos significativos. Luego los que tenían historia. A partir de
que cerró los ojos a Porfirio por última vez, mantuvo el luto de por vida,
guardando el recuerdo luminoso del general Díaz, según la describió el
periodista Nemesio García Naranjo. Murió el 25 de junio de 1944, a los 80 años, en esa
misma casa de la colonia Roma. Todos los periódicos le dedicaron la primera
plana. La enterraron en el Panteón Francés. El último mueble que vendió, nadie
lo registró.
En
abril de 1912, once meses después de haber salido de México en el Ypiranga,
Carmelita y yo visitamos Madrid. El rey Alfonso XIII nos recibió en el Palacio
de la Zarzuela,
donde se reunió con distintos diplomáticos y nobles que le ofrecieron terrenos
y propiedades para que pasara el resto de sus días en la península. La prensa
española me preguntó si tenía alguna intención de quedarme a vivir en España.
Respondí que tal vez en Barcelona. Nunca se consolidó. Lo que nadie en los
periódicos madrileños mencionó con suficiente énfasis es el detalle que
convierte esa visita en algo más que una cortesía diplomática: la madre del rey
Alfonso XIII era María Cristina de Habsburgo, familiar del segundo emperador de
México. El mismo apellido. La misma casa imperial. El rey que me recibía en
Madrid era sobrino político del archiduque al que yo había contribuido a
derrocar y cuya ejecución en el Cerro de las Campanas había sellado la
restauración de la República
que me dio mi carrera. El 3 de abril de ese mismo año, don Porfirio y su esposa
Carmen Romero Rubio fueron invitados a un banquete en honor a Díaz en el
Palacio de Oriente de Madrid, España, presidido por el rey de España. Esa misma
temporada viajamos a Alemania. Al percatarse de la presencia del dictador en el
desfile militar de Mainz, el káiser Guillermo II lo invitó a subir a la tribuna
y ser el mariscal del desfile. Le reclamó no haber avisado su visita para
recibirlo con honores. Hablamos casi una hora. Yo, que nunca aprendí inglés con
fluidez ni francés con acento convincente, conversando con el Káiser del
Imperio más moderno de Europa. El hombre que la Revolución expulsó de
México fue recibido por dos de los hombres más poderosos del mundo como si
siguiera siendo alguien. Carmelita escribió: "Porfirio tiene la creencia
de que cuando se calmen las pasiones y llegue a juzgarse con absoluta frialdad
a los hombres y las cosas de México, la verdad acabará por abrirse paso."
Murió en París tres años después sin que las pasiones se calmaran. La verdad,
según cada quien, sigue abriéndose paso.
El injerencismo y la
intromisión de la embajada de los Estados Unidos en México
Después de que se desatara
un escándalo en el gobierno de Chihuahua, de parte de la gobernadora Maria Eugenia Campos, donde se descubrió que les abrió la puerta a agentes de la CIA para operar en México sin
el aval de la federación. El 19 de mayo del 2026 en la conferencia matutina de
la presidencia de la republica el periodista
Manuel Pedrero aseguró que la embajada de Estados Unidos en México estaría
impulsando el reclutamiento de periodistas e influencers críticos de la llamada
Cuarta Transformación. Las declaraciones generaron polémica en redes sociales y
en espacios políticos, donde simpatizantes de la 4T respaldaron las acusaciones
y señalaron una supuesta injerencia extranjera en el debate público mexicano. Hasta
el momento, no se han hecho públicas las pruebas concluyentes que acrediten un
esquema de reclutamiento con fines políticos por parte de la representación
diplomática estadounidense. “La CIA
disfrazada de embajada en México” Mientras la derecha habla de “democracia” y
“libertad”, cada vez son más las voces que denuncian el viejo intervencionismo
de Estados Unidos operando desde territorio mexicano. El nombramiento de Ronald
Johnson —ex boina verde y ligado a operaciones de inteligencia— como embajador
de EE.UU. en México desató fuertes críticas y encendió las alarmas sobre una
posible injerencia disfrazada de diplomacia.
¿Casualidad que aumenten
las campañas de desinformación?
¿Casualidad que la
oposición aplauda cada amenaza de Trump contra México?
¿Casualidad que el
discurso del “combate al narco” vuelva a usarse como pretexto para intervenir?
El artículo expone cómo,
detrás de la narrativa mediática y los ataques contra el gobierno de Claudia
Sheinbaum, podría existir una estrategia de presión política y
desestabilización contra un proyecto que ha defendido la soberanía nacional.
Porque cuando México
decide levantar la voz y actuar con independencia… al imperio nunca le gusta.
El tema del tráfico y las
falsas acusaciones siempre han sido el
pretexto perfecto de los Estados Unidos para la intervención en México, en
oriente medio el tema del terrorismo, más sin en cambio el narcotráfico es un
activo para los Estados Unidos, al fomentar los carteles, por que los bancos de
los Estados Unidos son los grandes lavadores de dinero sucio provenientes de
los carteles de drogas de todo el mundo, el fentanilo y muchas drogas sintéticas, fueron elaboradas
en sus inicios por laboratorios de los Estados Unidos y vendidas al publico
como un medicamento, así crearon millones de adictos, no les interesa disminuir
su consumo con programas de salud publica
y de integración, los distribuidores de drogas en su territorio ni los tocan. Pero
las agencias y la embajada de los Estados Unidos son muy activas atacando a los
carteles cuando es una falsa bandera para la intromisión y la ingerencia en México,
la guerra sucia y la desinformación de los medios de comunicación que cobran en
la misma embajada por que actual mente se venden mas periodistas
que periódicos.
Fuentes externas de
inteligencia de Rusia afirman que la embajada de México en los Estados en
Washington D. C. Aduanas y algunos consulados, son el gran centro de
operaciones de la CIA,
por esa razón sigue el trafico de armas ilegales hacia México.
El imperio injerencista de
intromisión no conoce límites. Tanto la embajada de los Estados Unidos, casi
todos los embajadores y la historia de la Agencia Central de
Inteligencia estadunidense (CIA) y su relación con América Latina, incluido
México, está marcada por la permanente presencia e intervención en los procesos
políticos y sociales de nuestros países. Diversos episodios han marcado la
presencia de la central de inteligencia del vecino del norte a través de las
llamadas Operaciones Especiales o en acciones encubiertas para desestabilizar
gobiernos progresistas y de izquierda. La presencia de la CIA en México no data del
contexto de la guerra contra el narcotráfico, ni es un fenómeno nuevo.
Documentos desclasificados por la National Security Archive indican que en los años
60’s y 70’s en nuestro país se llevó a cabo la llamada Operación LITEMPO en la
que incluso los expresidentes Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez
tuvieron participación, específicamente este último, conocido con el nombre
clave Litempo 8, colaboró con la
CIA informando sobre actividades cubanas y soviéticas. La Operación LITEMPO tenía por objetivo vigilar y combatir movimientos
de izquierda en México durante la Guerra Fría. Pero también es conocida la
injerencia que tuvo, de la mano de otras agencias e incluso el Departamento de
Estado, a cargo de Henry Kissinger, quien además era consejero de seguridad
nacional, en el golpe de estado en Chile en 1973 y en la llamada Operación Cóndor
en los países del cono sur.
Líderes de partidos políticos opositores como acción Nacional PAN, medios de comunicación, organizaciones civiles reciben financiamiento extranjero para golpear al gobierno legitimo, a gritos piden y justifican un golpe de Estado. Que el ejército gringo entre a México.
La CIA no destruye laboratorios destruye naciones
UN TÍO MUY SELECTIVO -Fisgón, La Jornada, jueves 4 de junio
de 2026.
Es una realidad innegable
que Estados Unidos es el mercado de consumo de drogas más grande del mundo. Aunque
sus autoridades combaten el tráfico, su territorio es el eslabón final de la
cadena de distribución y consumo, lo que ha generado intensos debates sobre el
trasiego de armas y dinero dentro de su propio sistema.
Factores clave sobre esta
compleja relación:
1.- El mayor mercado de
consumo:
La demanda interna en
Estados Unidos es la que sostiene la enorme red de los cárteles transnacionales.
El mercado de estupefacientes estadounidense genera ganancias multimillonarias
que se quedan en gran medida dentro del país, donde operan amplias redes de
distribución locales y pandillas.
2.- Tráfico de armas y
lavado de dinero:
Expertos y autoridades señalan
que gran parte de los arsenales utilizados por el crimen organizado cruzan la
frontera desde Estados Unidos, al igual que los mecanismos financieros que
blanquean las descomunales ganancias del narco.
3.- Tensiones de soberanía:
Históricamente, Estados
Unidos ha presionado a países de América Latina —incluyendo a México y a la
actual administración de la presidenta Claudia Sheinbaum— para frenar a los
cárteles. Mientras Washington los considera amenazas directas, gobiernos
extranjeros han respondido rechazando cualquier intento de intervención militar
directa y exigiendo a EE. UU. que asuma su responsabilidad combatiendo el
fuerte consumo de enervantes en su territorio y el crónico flujo ilegal de
armas desde su propio país a México.
Si
existiera el castigo por traición a la patria en México ya estarían llenas las
cárceles de miserables; que diario conspiran en contra de México y de sus
enterases, como nación. ya dijimos en otro artículo:
La CIA es una organización criminal de los
Estados Unidos de America, su función es desestabilizar países secuestrar y
asesinar lideres políticos, presidentes de otros países, la CIA, conlleva violencia y
caos, la ayuda y cooperación que prestan a otros países es siempre un disfraz,
destruyen naciones enteras operan en todo el mundo clandestinamente son
autores de guerras internas y golpes de Estado en todo el mundo, asesinatos en
masa, secuestro ilegal de líderes políticos mandatarios y jefes de Estado en
funciones, son operadores de los Estados Unidos para provocar el caos
socavar democracias someter a países. La
CIA es conspirativa. Es una organización terrorista
disfrazada de justicia. Eso que nos vienen ayudar es mentira. La CIA no destruye laboratorios destruye naciones.
Mucho
se a escrito de las operaciones encubiertas que a tenido la
CIA En México, desde el gran escritor y
periodista Manuel Buendía, que después fuer asesinado en siercunstancias muy
misteriosas ó el libro titulado “Las
operaciones de la CIA
contra la guerrilla mexicana” Por Contralinea, La CIA a estado involucrada en
todos los actos represivos asesinatos de lideres políticos y subversivos de
México, han violado sistemáticamente la soberanía del país, por que así se la
han permitido políticos y presidentes traidores a México que han entregado la
soberanía de México; se a documentado desde el asesinato de Lucio Cabañas, la
desaparición de los 43 de estudiantes Ayotzinapa nada mas por citar algunos de tantos ejemplos. La
CIA ha operado en contubernio de autoridades mexicanas y
presidentes en turno, desde Luis Echeverría Díaz Ordaz, y López Mateos; fueron
activos miembros y trabajadores de la
CIA: Según Archivos de EU. La CIA asesoró a la Dirección Federal
de Seguridad en estrategias contrainsurgentes, manifestaciones internas de
seguridad fueron participes del movimiento del 68 y su disolución estudiantil, según pie de
pagina los gringos temían que México e ideas comunistas fueran aliadas de la
antigua Unión Soviética.
Actualmente
no se sabe cuantos funcionarios públicos de México son informantes o trabajan para
la CIA, y para un
gobierno extranjero son partes y participes de la injerencia, de México, y no
olvidemos a Felipe Calderón2 que dejo operar todas alas agencias de Estados
Unidos en México. Los gobiernos neoliberales entregaron la soberanía, la soberanía no existía, siempre fueron unos entregistas y corruptos. Las agencias de seguridad en México prácticamente no
funcionan, o si funcionan permiten
injerencismo paulatino y el debilitamiento de las instituciones publicas y de seguridad, se han infiltrado en las funciones institucionales,
son una verdadera ameniza y un peligro para México. Por ejemplo existen por lo menos 380 organizaciones
civiles y sociales que reciben financiamiento extranjero, con fines políticos y
distractores, entre ellos periodistas y medios de comunicación así como analistas partidos políticos y grupos de choque con ideologías de extrema
derecha. En el 2020 el dinero y financiamiento aumento para grupos opositores y estas organizaciones
con fines de golpeteo político, del 2020 la guerra sucia las mentiras las
calumnias en los medios de comunicación aumento
paulatinamente (Loret, MVS, TvAzteca). La propaganda extranjera y la guerra sucia aumento. Los lideres políticos de los dos principales partidos
PRI y PAN , han viajado en diversas ocasiones, para pedir e implorar
cínicamente la intromisión de los Estados Unidos en cuestiones internas y democráticas,
políticas y de seguridad que solo le competen a los mexicanos, desde entonces
el asedio de la derecha opositora y miles de bots piden que Estados Unidos nos Invada.
Lo
de la gobernadora de Chihuahua; María Eugenia Campos que causo tanta
indignación, el problema mas grabe de la gobernadora es que es una funcionaria
publica violentando la constitución y violando la seguridad de México, sin el
aval de la federación y del senado a sabiendas que
es competencia federal, al permitir agentes extranjeros que operen en México. Es solo un caso entre tantos, el gobierno de Estados Unidos tiene
miles de lacayos en México. Toda la
derecha opositora de México, Por citar algunos ; Lilly Téllez, Denise Eugenia Dresser
Guerra; Mejor conocida como Denise Dresser, desde el 2018 aumentaron sus
visitas a la embajada a la chancillería
de los Estados Unidos de America, desde
entonces se filtraron documentos como una informantes para la CIA, Otra periodista y
escritora que por lo menos así se hace llamar, Anabel Hernández García, Anabel
Hernández, trabaja para la DEA (Drug Enforcement Administration) es la
agencia federal de EE. UU. responsable de combatir el tráfico y consumo de
drogas. Ha publicado diferentes libros de investigación referentes al tráfico y
los diferentes carteles de droga. Así
como gobiernos involucrados en el tráfico de drogas. Pero aquí resulta algo interesante,
sus libros como sus investigaciones carecen de todo valor probatorio, NO sustenta sus investigaciones con fuentes
fidedignas probatorias, son solo puros relatos mas de ciencia ficción que
investigaciones serias, no cita sus fuentes, cita personajes, reuniones, encuentros de personas públicamente
conocidos sus relatos son de telenovela, sus publicaciones como ella son para
golpear políticamente, la hemos escuchado en sus diferentes entrevistas e
intervenciones publicas, sus publicaciones no tienen ningún valor legal. Acusar por acusar e inventarse una historia cualquiera lo puede
hacer. Descaradamente también imploran y pide la intervención e ingerencia de los Estados Unidos en suelo patrio. Han orquestado toda una campaña de desprestigio del gobierno mexicano.
Que se vaya haciendo costumbre proteger nuestra soberanía. Y que se vaya haciendo costumbre que la respeten.
En
2025, USAID financió a 35 ONG opositoras en México Aníbal García Fernández (@Anibal_garcia89) Son 35 las
organizaciones, empresas y una universidad en #México que
financió la Agencia
de los #EstadosUnidos
para el Desarrollo Internacional (#USAID) en 2025, pese
a que el presidente de Estados Unidos, #DonaldTrump,
ordenó su cierre y posterior integración al Departamento de #Estado, dirigido por
Marco Rubio. Dicha institución ya alberga además a la National Endowment
for Democracy (#NED),
que fue degradada de agencia a subagencia en la primera administración de Trump,
movimiento que la hizo más opaca #Contralínea#PeriodismodeInvestigación
México necesita aplicar los protocolos de traición a la patria, y seguridad nacional, enfrentar la justicia de todo aquel traidor a México o la expulsión, no podemos ser tolerantes a un tema tan delicado como este. Por ser tolerantes muchas naciones han caído han perpetrado golpes de Estado. Lo que no pueden ganar en las urnas lo toman por la fuerza con ayuda del imperio.
Se deben de aplicar los protocolos de traición a la patria para toda la derecha opositora y eso ameritaría quitarle el registro a este partido.
Conductores medios de comunicación que justifican y piden la intervención extranjera. Políticos de oposición, funcionarios que ostentan una representación, deben de ser juzgados y removidos de su cargo, no podemos ser tolerantes, donde cínicamente piden la intervención extranjera.
Una maquinaria en contra del gobierno legitimo, orquestada por estos partidos de derecha y los medios de comunicación, donde justifican y piden la intervención militar directa. Lo que mejor define al partido de derecha es ser traidores. Por estos antecedentes no es menor lo que paso en Chihuahua, no podemos permitir que los Prinaistas pongan por encima del interés nacional sus aspiraciones personales y los intereses extranjeros, que no se les olvide esto, las intervenciones militares nunca dejan nada positivo para el pueblo, así es que si el PRIAN quiere minimizar lo que paso en Chihuahua no se lo permitamos, porque sería muy ingenuo creerles el cuento de que estaban aquí ayudando a combatir el crimen.
La académica; Denise Dresser se atreve a deci que la "SOBERANIA es una enfermedad, le llama "soberanitis", y dice que nuestra Presidenta tiene esa enfermedad. Yo me pregunto como se le llama a la enfermedad de arrastrarse a la potencia extranjera? Y pedir la intervención de un país extranjero.
12 de febrero del 2025
Alejandro Moreno, Presidente Nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), concluyó una visita a Washington, sede de los poderes de la Unión Americana y de los organismos multilaterales, después de sostener una serie de encuentros privados, con congresistas y diferentes políticos de aquel país. Este traidor fue a pedir la intromisión de agentes extranjeros a suelo patrio. Vulgares traidores a México.
Los libros de Anabel Hernández, son como las
pruebas que aporto el gobierno de los Estados Unidos para su extradición del Ex senador de la República de México; Rubén
Rocha Moya
Alejandro
Moreno Cárdenas, mejor conocido como Alito Moreno, líder nacional del PRI viajo a los Estados Unidos
para pedir el derrocamiento del gobierno de México
La Constitución confiere de manera exclusiva soberana la dirección de la política exterior y la celebración de tratados internacionales al Titular del Ejecutivo Federal, pero, a pesar que la gobernadora Maru Campos cree que vive en la “República de Chihuahua”mañosamente catalogó el instrumento que ’suscribió c/Greg Abbott, como un mero “acuerdo de entendimiento” de’carácter administrativo, (cuando la naturaleza jurídica de’un acto se determina por su contenido),en el claramente admite la injerencia de ’una agenda política extranjera en el diseño de la seguridad fronteriza, comprometiendo la autonomía de ’la entidad+implicando sumisión ante los intereses de’un gobierno extranjero. De su texto se desprende: “Chihuahua ha iniciado y continuará realizando mayores medidas de seguridad en su frontera…Estas medidas, incluirán la Plataforma Centinela, ( la cual implica una inversión hasta hoy de $4,709,885,705.00 millones de pesos ) Además, el Estado de Chihuahua está incorporando tecnologías como drones para patrullar,..bases de datos c/inteligencia artificial ..filtros biométricos..etc.” De manera que ’la pro-yankee, #MaruCamposTraidora cumple con creces c/lo que Robert Lansig señaló en su carta a William Randolph Hearst
Si en Estados Unidos eso hubiera ocurrido serían acusados por terrorismo y conspiración y de inmediato hubieran sido detenidos encarcelados y investigados incluso abatidos, así es el país que se hace llamar el país de las libertades. Pero en México no sucede nada de eso. Por eso muchas naciones caen en golpes de Estado traiciones por ser tolerantes en asuntos tan delicados como este. No se debe de pasar por alto.
Los panistas y priistas están muy obsesionados con tratar de hacer menos el escándalo de la CIA en Chihuahua vaya su deseo es que no se hable más del tema y si se habla nos pintan a Maru Campos como una heroína que abrió las puertas de México paraque agentes extranjeros operarán en México sin autorización del gobierno federal, pero es un tema bastante delicado y que requiere bastante cuidado conociendo claro los antecedentes de esta organización norteamericana, específicamente si hablamos de golpes de estado:
1.- Guatemala (1954)
La CIA organizo y financió un golpe de estado en nuestro vecino país derrocando al presidente Jacobo Árbenz y todo por impulsar una reforma agraria que beneficiara al pueblo guatemalteco, pero esta reforma afectaba los intereses de empresas Norteamericanas y una vez derrocado, instalaron un dictadura militar para controlar al país.
2.- Brasil (1954)
La CIA brindo apoyo logístico y político a los militares brasileños para derrocar al presidente Joāo Goulart, todo esto en el contexto de la guerra fría y por temor al avance del comunismo, y como ya se imaginan también instauraron una dictadura Militar.
3.- Chile (1974)
La CIA apoyo la desestabilización política y económica en contra del gobierno del presidente elegido democraticamente Salvador allende y en septiembre de 1973 el ejército encabezado por Augusto Pinochet y respaldado por la CIA tomaron el poder instaurando así una de las dictaduras mas sangrientas en la historia reciente del continente.