El ex líder de las autodefensas de Michoacán,el Dr. José Manuel Mireles, Valverde, dejo de existir
el 25 de noviembre, por CO-VID 19, ZARCO-2. Un luchador social incansable.
Mireles fue un
hombre que organizo al pueblo de Michuacan, en el surgimiento de las
autodefensas de Tepalcatepec, Michoacán, creadas para combatir al crimen
organizado del estado en 2013.
Mireles (1) sufrió amenazas después de denunciar públicamente la
colusión de autoridades ministeriales, fuerzas
del orden y funcionarios públicos, con el crimen organizado, tanto que lo llevo
ala cárcel por violar un acuerdo, con el entonces comisionado para la paz por Michuacán, Alfredo Castillo en el sexenio de Enrique Peña Nieto.
Después de abandonar las autodefensas, Mireles Valverde,
médico militar de profesión, incursionó en la política y fue nombrado
subdelegado del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores
del Estado (ISSSTE) en Michoacán, por el movimiento de Andrés Manuel López Obrador y la llamada 4° Transformación.
Recordamos la canción del cantautor
Arturo Leyva, dedicada al Dr. Mireles, cuando este fue arrestado, por el
gobierno federal.
La #FamiliaISSSTE lamenta profundamente el sensible fallecimiento del Dr. José Manuel Mireles Valverde, enviamos nuestras condolencias a su familia y seres queridos. Descanse en paz. pic.twitter.com/RUdZWQJRCD
Francisco Plutarco Elías
Campuzano; fue un político y militar mexicano, presidente de los Estados Unidos
mexicanos en el cuatrienio de 1924
a 1928. Nació en Guaymas,
Sonora, 1877 - Ciudad de México, 1945.
Se prolonga más allá de su mandato: promovió el acceso a
la presidencia de su predecesor, Álvaro Obregón (1920-1924), permitió la reforma constitucional que posibilitó la
reelección de Obregón e influyó en sus sucesores, hasta el punto de que el
periodo 1928-1936 es conocido como "maximato" por la sumisión de los
presidentes a la figura de Calles, quienes lo apodaron el "jefe máximo de
la revolución".
Su periodo
presidencial abarca de 1924 a
1928. En estos años se resquebrajaron las relaciones entre iglesia y estado y
el resultado de este clima de tensión fue la guerra de los cristeros. En 1935
lo desterró el general Cárdenas para darle más estabilidad a su gobierno.
/Hermanos Flores Magón/Revolución
mexicana/Relatos de la revolución
El 14 de junio de 1901, muere Margarita Magón mientras sus
hijos, Ricardo y Jesús, se encontraban en la prisión de Belén. En su lecho de
muerte, Porfirio Díaz intenta sobornarla para liberarlos, Enrique, que estaba en
ese momento con ella, relató:
“Maldito monstruo -pensé en mi amargura- aumentar el
sufrimiento de mi madre no permitiéndole que tenga el consuelo de decirle adiós
a sus hijos. ¡Otra deuda más que cobrarle!...Mi madre estaba echada en un
catre, los ojos cerrados, la respiración apenas perceptible. Volvió la cabeza,
y me miró con grandes ojos "¿Dijiste algo, Enrique?" -Pensaba en
Jesús y Ricardo. "También yo", la voz le tembló, "Me acuerdo de
la vez que los traje en cestos desde Teotitlan, contigo en los brazos. Y el
conductor del tren nos quería echar. Pero los pasajeros no lo permitieron.
Dieron dinero para nuestros boletos".Se detuvo para respirar " Esa es
la clase de gente por la que Ricardo y Jesús están en Belén" Cerró los
ojos y apretó los labios.
Después de un rato pasado ya el dolor: "cuando pienso todo lo que han
realizado quizá el precio que están pagando no sea demasiado alto" Su
rostro tembló todo. Las lagrimas caían por sus mejillas. Luego añadió
tranquilamente, "quería verlos antes de marcharme, cuando salgan, Enrique,
diles que siempre les tuve presentes en mis pensamientos y en mis
oraciones"..."Si...si salen con vida de ese lugar horrible",
murmuró.
Alguien llamó a la puerta. Fui a abrir. Un desconocido con
sombrero de copa y levita..."Señora Flores Magón", dijo, "tengo
el honor de hacerle una propuesta de parte del presidente don Porfirio Díaz. El
Presidente le promete, sobre su palabra de honor, que en menos de media hora
sus hijos quedarán en completa libertad." El rostro de mi madre se iluminó
con una sonrisa celestial. Débilmente, mi madre levantó una mano impaciente
"Que vengan pronto, señor. Temo que no voy a durar mucho." El hombre
de levita se aclaró la garganta: "No hay más que una pequeña condición que
cumplir."
Ella me miró, primero a mí, luego a él "¿qué es lo
que quiere de mí el presidente Díaz?" El emisario juntó las manos en un
gesto de súplica "El Presidente sólo quiere que le pida usted a sus hijos,
como última voluntad, que dejen de atacarle." Aquella alegre luz se apagó
en sus cansados ojos. Permaneció callada un largo rato. Parecía que estaba
reuniendo fuerzas para el esfuerzo supremo. Afuera, la lluvia caía, pues la
estación no había pasado aún. Hacía frío en el cuarto, más que de costumbre,
pensé yo, y me eché a temblar viendo a mi madre. Sus hundidos ojos brillaban de
la fiebre que la consumía. Con voz tranquila dijo: "Dígale al presidente
Díaz que escojo morir sin ver a mis hijos." El emisario se puso de pie,
mirándola incrédulamente.
Sin detenerse, mi madre siguió hablando: "Y lo que es más, dígale esto;
prefiero verlos colgados de un árbol o en garrote a que se arrepientan o
retiren algo de lo que han dicho o hecho." El hombre dio un paso atrás,
estupefacto de admiración. Temblando de emoción, en silencio, hizo una profunda
reverencia a la mártir agonizante que le dirigió una mirada. Mordiéndose los
labios, salió sin pronunciar palabra.
Rendida, mi madre cerró los ojos. Sus labios se movieron.
Yo me incliné sobre ella, y alcancé a oír el murmullo angustiado: "Mis
hijos, mis hijos." Me enderecé. Sentía como si una mano de hierro me
estuviera apretando el corazón. El dolor me arrancó un sollozo. Mi madre abrió
los ojos, sonrió débilmente, y me tendió una mano. Me arrodillé y se la tomé
entre las mías. Estaba helada, yo se la calenté, frotándola suavemente... Una
hora después moría.
En un especie de estupor me quedé viendo su hermosa cara
cansada. Los rasgos de ansiedad y de tensión se habían ablandado. Ahora estaba
tranquila y en paz. Parecía como si la sombra de una sonrisa se hubiese posado
sobre sus pálidos labios, como si estuviera soñando algún sueño placentero.
Pocas veces había parecido tan tranquila. Pero un dolor intolerable me
atenazaba. Habían sido nuestras actividades revolucionarias lo que había
contribuido a minar su vitalidad. Su tierno corazón se había desbordado de amor
por nosotros. Había sumergido sus sentimientos para no ablandar nuestro
espíritu luchador. Nos había animado, por su amor a la memoria de su querido
esposo, y por la causa que los dos habían abrasado. Y todo el tiempo había
tenido el corazón oprimido entre el miedo y la ansiedad por nosotros.
Contemplé el cielo gris de donde la lluvia septembrina
caía en grandes mantas, y me pregunté por qué tenían que haberle asestado a
ella un golpe así. Era la suya una naturaleza dulce y suave; no vivía más que
para darles felicidad a sus seres queridos. ¿Qué crímenes había cometido que
justificaran la tortura que a la larga la había abatido? ¿En qué había ella
ofendido a Dios? y por única respuesta del cielo la lluvia caía y caía. Me
levanté de la silla y la besé en la frente, ya helada. Tenía un nudo en la
garganta. Mamacita -le dije- te prometo que seguiré la lucha por la que diste
tu vida.
Margarita Magón; madre de los hermanos Flores Magón
Enrique Flores Magón es considerado como de los luchadores
más importantes a favor de los derechos de los trabajadores en tiempos de la Revolución Mexicana.
28 de octubre de 1954, Enrique Flores
Magón, fallece en Ciudad de México. Revolucionario y propagandista anarquista,
considerado uno de los padres de la Revolución mexicana. Había nacido el 13 de abril
de 1877 a
Teotitlán del Camino (Cuicatlán, Oaxaca, Mèxico)
Nació en Teotitlán del Camino, Oaxaca,
el 13 de abril de 1877. Desde pequeño vivió en una casa humilde junto a sus
padres Margarita Magón y Teodoro Flores
y sus dos hermanos Ricardo y Jesús.
Desde temprana edad emigró a la Ciudad de México y estudio
la licenciatura de derecho en la
Universidad de México. Además de colaboró como reportero
junto a sus hermanos en el diario “El hijo de El Ahuizote”.
Sus padres fueron Margarita Magón y Teodoro Flores. Fue el
menor de los tres hermanos Flores Magón, vivió los primeros años de su infancia
en Oaxaca y su familia migró a la
Ciudad de México. Estudiaba en la capital del país; en 1892
cuando comenzó a participar en las manifestaciones contra la tercera reelección
del presidente Porfirio Díaz, muy joven se había iniciado en el periodismo
junto con sus hermanos Jesús y Ricardo, en 1902 cuando colaboraba en “El hijo
de El Ahuizote” fue apresado con Ricardo en la prisión militar de Santiago
Tlatelolco. En la prisión tuvo oportunidad de discutir con su hermano sobre las
ideas de autores como Piotr Kropotkin, Faure, Errico Malatesta, Jean Grave,
Máximo Gorki y Pierre-Joseph Proudhon, y hablaron sobre la posibilidad de
difundir propaganda anarquista en México.
Al salir de prisión en enero de 1903 vuelven a publicar
“El hijo de El Ahuizote”, el 5 de febrero en el balcón de las oficinas del
periódico colocan un gran crespón negro y una pancarta con la leyenda "La Constitución ha
muerto..." misma que Enrique Flores Magón dibujara.
El 2 de abril, participó en la irrupción de liberales en
una manifestación a favor de Porfirio Díaz y se tornó en una manifestación de
protesta que lanzaba "mueras" al dictador.
El 11 de abril de 1903 fue prisionero y recluido en la
cárcel de Belén de la Ciudad
de México. Al ser liberados un decreto de Porfirio Díaz prohibía cualquier
publicación o escrito de los Flores Magón, sin pena de severos castigos para el
impresor. La represión política del gobierno mexicano obligó a Enrique y
Ricardo Flores Magón a salir del país. Los últimos días de 1903 arribaron a
Laredo, Texas.
Vivió en varias ciudades de Estados Unidos y Canadá
ocultando su identidad y cambiando constantemente de domicilio perdiendo
contacto muchas veces con su hermano. En San Luis, Misuri, firmó como tesorero
el Programa del Partido Liberal Mexicano en 1906.
Volvió a estudiar en los Estados Unidos el periódico
“Regeneración” fundado en 1900 por sus hermanos Jesús y Ricardo, y organizó la
red clandestina para su distribución en México hasta 1917, año en que se separa
de la Junta
Organizadora del Partido Liberal Mexicano y del grupo editor
de “Regeneración”.
Después de la muerte en prisión de su hermano Ricardo en
1922 regresó a México en 1923. Tuvo desavenencias con otros integrantes de lo
que fuera la Junta
Organizadora del PLM.
En 1933, junto con líderes de la Liga Nacional
Agraria, participó en la fundación de la Confederación Campesina
Mexicana en San Luis Potosí que apoyó la candidatura de Lázaro Cárdenas.
Se entrevistó con el historiador Samuel Kaplan y de su
conversación se editó el libro "Combatimos la tiranía; un pionero
revolucionario mexicano cuenta su historia", publicado en 1958”.
En 1900 fundó el
periódico “Regeneración”, en el cual
criticaba la dictadura de Porfirio Díaz.
Debido al
hostigamiento del gobierno, Enrique Magón decidió exiliarse en Estados Unidos,
donde fundó el Partido Liberal Mexicano,
de tinte socialista.
Después del inicio
de la Revolución, él y sus hermanos tomaron las
ciudades de Mexicali y Tijuana pero fueron derrotados y regresaron a Estados
Unidos.
Cuando Francisco I. Madero llegó a la
presidencia solicitó su ayuda pero se negó a trabajar con él.
En 1918 Enrique Flores Magón redactó un
manifiesto dirigido a los anarquistas por lo que fue encarcelado por 20 años.
Murió el 28 de
octubre de 1954, casi ciego, a causa del régimen carcelario.
Algunos
malvados creen que estoy en la lucha para sacar con qué vivir. ¡Imbéciles! Con
solo el trabajo de mi pluma, si la dedicara a adular a los poderosos tendría
para hacerme rico y explotar después, teniéndolos a salario, a los papanatas
que me critican. Pero no, yo no vendo mi pluma. Voy envejeciendo en esta lucha
en la que comencé a tomar parte desde cuando era casi un niño; pero mi energía
para el combate no declina, por el contrario, cada vez es más robusta y mis
ideales cada vez son más claros y más amplios. Soy pobre; pero no me vendo, soy
pobre porque escogí la causa de los pobres.
-Ricardo
Flores Magón, del genuino Regeneración, 1911
Ricardo Flores Magón
"En
mis veintinueve años de luchar por la libertad lo he perdido todo, y toda
oportunidad para hacerme rico y famoso; he consumido muchos años de mi vida en
las prisiones; He experimentado el sendero del vagabundo y del paria; me he visto
desfalleciendo de hambre; mi vida ha estado en peligro muchas veces; he perdido
mi salud; en fin, he perdido todo, menos una cosa, una sola cosa que fomento,
mimo y conservo casi con celo fanático, y esa cosa es mi honra como luchador.
Pedir perdón significaría que estoy arrepentido de haberme atrevido a derrocar
al Capitalismo para poner en su lugar un sistema basado en la libre asociación
de los trabajadores para producir y consumir, y no estoy arrepentido de ello;
más bien me siento orgulloso de ello.
Pedir
perdón significaría que abdico de mis ideales anarquistas; y no me retracto,
afirmo, afirmo que si la especie humana llega alguna vez a gozar de verdadera
fraternidad, libertad y justicia social, deberá ser por medio del anarquismo.
Así pues, estoy condenado a cegar y a morir en la prisión; más prefiero esto
que volver la espalda a los trabajadores, y tener las puertas de la prisión
abiertas a precio de mi vergüenza.
No
sobreviviré a mi cautiverio, pues ya estoy viejo; pero cuando muera, mis amigos
quizá inscriban en mi tumba: 'Aquí yace un soñador', y mis enemigos: 'Aquí yace
un loco'; pero no habrá nadie que se atreva a estampar esta inscripción: 'Aquí
yace un cobarde y un traidor a sus ideas' ",
-Ricardo
Flores Magón, fragmento de Carta a Nicolás T. Bernal, 1920.
Felipe Adolfo de la Huerta Marcor; fue
un político y contador mexicano. Fue presidente de México, en calidad de
sustituto, desde el 1 de junio hasta el 30 de noviembre de 1920
Revolucionario, Gobernador de Sonora. Presidente Interino
de la República, Secretario de Hacienda y diplomático.
Nació el Puerto de Guaymas en Hermosillo, Sonora. Fue
gobernador y presidente interino. En Hermosillo expresó su inconformidad en
contra del gobierno Carrancista y se alzó contra él consiguiendo en 1920 el
cargo de presidente, el cual fué ocupado durante cinco meses. Posteriormente su
candidatura fué lanzada, pero por no ser apoyado por Obregón fracasó.
Formó parte de la Junta Revolucionaria de Sonora,
durante el movimiento de Madero. En
abril de 1916 se le nombró gobernador provisional de Sonora.
En 1919 Carranza
decretó que las aguas del río Sonora eran propiedad de la Nación. De la Huerta argumentó a Carranza
que las aguas de ese río pertenecían al gobierno estatal. Ante el envío de las
fuerzas federales, De la Huerta
protestó enérgicamente.
En abril de 1920 el gobierno de Sonora rompió
relaciones con el gobierno federal. ÁlvaroObregón y otros generales se levantaron en armas, reconociendo la jefatura
del gobernador De la Huerta, quién se puso al frente del movimiento el 23 de
abril, con la proclamación del Plan
de Agua Prieta.
El 1º de junio el Congreso Federal nombró presidente
interino de la
República a De la Huerta
con el fin de que se convocara a nuevas elecciones.
El 19 de octubre de 1923, De la Huerta aceptó la
candidatura a la
Presidencia por parte del Partido Cooperativista, y se opuso
a la candidatura oficial de Plutarco
Elías Calles.
Tras varios intentos de asesinato De la Huerta se trasladó
a Veracruz en donde encabezó una rebelión militar. El movimiento rebelde fue
rápidamente derrotado, por lo que De la Huerta se exilió en Estados Unidos.
A su regreso a México fue asesor informal de los
presidentes sobre asuntos políticos y visitadores de los Consulados Mexicanos en Estados Unidos.
Falleció el 9 de julio de 1955.