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viernes, 18 de mayo de 2018
La lucha pacífica y guerrillera de Lucio Cabañas
Lucio Cabañas Barrientos; siempre llamo la “lucha de los pobres contra los ricos” de origen campesino, nace el 12 de diciembre de 1938 en El Porvenir, municipio de Atoyac de Álvarez
La vida social y revolucionaria de Lucio Cabañas. El 18 de mayo de 1967, Lucio Cabañas abandona la lucha pacífica
para volverse guerrillero, el ejército disparó en una manifestación pacífica
para inculparlo, fue defensor de los campesinos, luchó a favor de la tierra y
en contra de los despojos, realizó una feroz lucha contra los cacicazgos, contra
la industria maderera, fundó y organizó comités de lucha.
Lucio Cabañas
Barrientos; siempre llamo la “lucha de los pobres contra los ricos”, no nada más
llevaba educación dentro del aula, si no
también asesoraba a padres de familia y al pueblo en general, fundo cooperativas,
incluso también lucho y denuncio a compañeros maestros que se aprovechaban de
su cargo, para lucrar con la educación. De maestro del aula a maestro de la
revolución, después de su muerte el sentimiento de lucha, justicia, desean
vengar su muerte, el resentimiento de los mas pobres.
Nosotros estudiábamos para el campesino, no para la escuelita. Nosotros
nacimos en Ayotzinapa haciendo todo, yo recuerdo que estaba en sexto de
primaria cuando hicimos la primer asamblea con cinco compañeros:
"Compañeros estamos estudiando, ya vamos a terminar la primaria, ¿qué
vamos a hacer por el pueblo?"
"Vamos a hacer una revolución", contestaron.
Entonces nosotros hablábamos de revolución antes de irnos a la escuela.
-Lucio Cabañas Barrientos
La masacre de Atoyac.
El 18 de mayo, de 1967. En el municipio de Atoyac de Álvarez, Guerrero, se marcó un punto de quiebre en la historia social y política de México. Aquella jornada, que inició como una manifestación pacífica en defensa de la educación pública, terminó en una tragedia que evidenció graves violaciones a los derechos humanos y dio origen a uno de los movimientos guerrilleros más significativos del país. Durante la década de 1960, Guerrero era escenario de profundas desigualdades sociales. Campesinos, maestros y comunidades rurales vivían bajo condiciones de pobreza, marginación y abusos por parte de autoridades y empresas privadas. En este ambiente creció la figura de Lucio Cabañas Barrientos, maestro rural comprometido con la justicia social. Cabañas formaba parte del Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM) y participó en la organización campesina a través de la Central Campesina Independiente. Su labor como docente en Mezcaltepec lo llevó a integrarse a luchas locales, como la oposición contra la empresa maderera Silvicultora Industrial S. de R.L., que incumplía acuerdos básicos con la comunidad. Junto con los pobladores, logró expulsar a la compañía, lo que evidenció su capacidad de liderazgo. El gobierno, preocupado por su influencia, lo trasladó en 1964 a la escuela Modesto Alarcón, donde continuó organizando movimientos contra abusos institucionales. Su activismo lo llevó incluso a ser reasignado fuera del estado, intento claro de frenar su liderazgo. El conflicto que detonó la tragedia surgió en la escuela primaria Juan N. Álvarez, donde los padres de familia denunciaron prácticas irregulares de ladirectora, Julia Paco Pizá. Entre las quejas destacaban: Cobros obligatorios de inscripción (10 a 20 pesos). Obligación de consumir en la tienda escolar. Venta forzada de boletos de cine para supuestos fondos escolares. Ante estas irregularidades, solicitaron al gobernador Raymundo Abarca Alarcón la destitución de la directora. Sin recibir respuesta, la Sociedad de Padres de Familia y el Club de la Buena Vida convocaron al boicot escolar. El 17 de mayo de 1967, el procurador estatal Horacio Hernández Alcaraz, acompañado de agentes policiacos, ocupó ilegalmente las instalaciones escolares, intensificando el conflicto. Al día siguiente, el 18 de mayo, los inconformes se reunieron en la plaza principal de Atoyac para protestar pacíficamente. Sin embargo, la situación escaló de manera abrupta. Durante la asamblea, un padre de familia recordó que ejercían su derecho constitucional de reunión. La respuesta del comandante de la policía judicial, capitán Enrique Castro Arellano, fue abrir fuego contra la multitud. Fallecieron: Arcadio Martínez, Javier Donaciano Castro, María Isabel Gómez, Regino Rosales, Prisciliano Téllez, además de un niño y un policía judicial. Resultaron gravemente heridos: Juan Reynada Victoria, Gabino Hernández y Juvencio Mesino. Este acto constituyó una grave violación a múltiples derechos humanos: la libertad, la seguridad, la integridad personal, la libre reunión, la defensa jurídica y la protección contra detenciones arbitrarias. Tras la masacre, el gobierno intentó responsabilizar a Lucio Cabañas, obligándolo a refugiarse en la sierra. Pero lejos de extinguir laprotesta, el hecho radicalizó la lucha. Ese mismo día, Cabañas llegó al ejido de San Martín, donde lanzó un mensaje que marcaría el inicio de una nueva etapa: “Cuando matan al pueblo, hay que matar enemigos del pueblo… de ahí parte toda revolución”. La vía pacífica había sido clausurada por la represión. A partir de entonces, Cabañas organizó la Brigada Campesina de Ajusticiamiento (BCA), brazo armado del Partido de los Pobres (PDLP). Durante los siguientes siete años.
De luchador pacífico a guerrillero
De maestro del aula a maestro Revolucionario
Lucio Cabañas Barrientos, de origen campesino, nace el 12 de diciembre de 1938 en El Porvenir, municipio de Atoyac de Álvarez. Estudia en la Normal de Ayotzinapa, en la cual es líder estudiantil y Secretario General de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México en 1962. Obtiene el título de maestro rural e inicia su labor docente en Mezcaltepec, municipio de Atoyac, Guerrero. Ahí encabeza la protesta de los ejidatarios contra Silvicultora Industrial S. de R.L, que tala inmoderadamente los bosques sin dejar ningún beneficio a la comunidad; los madereros presionan al gobierno estatal y Cabañas es transferido a la escuela Modesto Alarcón de Atoyac, pero no se retira de la lucha agraria y funda la Delegación de la Central Campesina Independiente en esa región.
"Participa con Genaro Vázquez en el Movimiento Revolucionario del Magisterio MRM encabezado por Othón Salazar, disidente del sindicalismo oficialista y en la Asociación Cívica Guerrerense ACG que provoca la caída de Raúl Caballero Aburto, gobernador de Guerrero. Asimismo, se acerca al Movimiento de Liberación Nacional y al Partido Comunista"
El 18 de mayo de 1967, en Atoyac, la Sociedad de Padres de Familia de la escuela primaria “Juan N. Álvarez" realiza un mitin en el que se pide la destitución de la directora de la escuela Julia Paco Pizá y de los maestros que la apoyan. Poco antes de las diez de la mañana, una comisión le solicita a Cabañas que funja como orador, porque el que iba a serlo no se presentaría. Lucio acepta, pero pide que lo esperen hasta las diez y media, para aprovechar el tiempo del ``recreo'' en su escuela, la “Modesto Alarcón”, cercana a la otra. Cuando Cabañas participa en el mitin, la policía judicial del estado de Guerrero trata de impedirlo. Los agentes se abren paso entre la concentración de manifestantes para detener o eliminar a Lucio, hay forcejeos y disparos hacia la multitud. El resultado es de 11 muertos. Como se intenta culparlo de los acontecimientos, Cabañas se ve forzado a refugiarse en la sierra para defenderse de la persecución que busca eliminarlo.
En la tarde invita al ejido de San Martín a la lucha armada. “¿No hay condiciones para hacer la revolución? Qué me importa que no haya condiciones... cuando matan al pueblo, hay que matar enemigos del pueblo y de ahí parte la revolución, de ahí parte toda revolución.” Desde entonces Lucio Cabañas es un fugitivo y se inicia una persecución en su contra hasta eliminarlo.
Zafarrancho en Atoyac
Aquel
18 de mayo de 1967 Lucio Cabañas Barrientos arengaba a la gente micrófono en
mano, un comandante se abrió paso entre la multitud con dirección a donde
estaba el maestro. Al momento en que intentó matarlo, una joven le desvió el
arma y las balas se fueron al aire. Se escucharon más disparos; la multitud se
convulsionó, unos corrían otros forcejeaban con los policías. Unas mujeres
protegieron a Lucio y lo llevaron rumbo al río. Lo ayudaron a escapar hacia El
Ticuí. Judiciales y policías motorizados disparaban sus armas contra la
multitud, María Isabel vio que un agente golpeaba a su marido, sacó de entre
sus ropas un verduguillo y se lo hundió al agresor. Pero otro policía le
disparó por la espalda y cayó muerta. Tenía cinco meses de embarazo y tirada en
el suelo el vientre se le movía. Con ella murieron los gemelos en gestación. Hubo
ocho personas muertas, cinco del pueblo y tres policías. Uno de los policías
quedó herido, corrió hacia las oficinas del Ministerio Público, donde cayó
muerto al cruzar la puerta, otros dicen que murió cuando se encerró en la
barda. Después de la masacre las autoridades culparon a Lucio. Que se vio
obligado a refugiarse en la sierra. El 18 de mayo de 1967, es un parteaguas en
la historia de nuestro municipio porque marcó el fin de un movimiento cívico
que exigía mayores espacios de participación democrática y el inicio de la
guerrilla de Lucio Cabañas y su Partido de los Pobres. Un Estado autoritario en
lugar de atender las peticiones de los manifestantes, les envío a la policía
que disparó contra el pueblo, dando muerte en la plaza principal de la ciudad
de Atoyac a, Arcadio Martínez Javier, María Isabel Gómez Romero, Prisciliano
Téllez Castro y al revolucionario agrarista, Regino Rosales de la Rosa. También
resultaron heridos Juan Reynada Victoria, Gabino Hernández Girón y Juvencio
Mesino.
"Subí a la sierra, mejor dicho, me echaron al
monte el 19 de mayo de 1967. Me fui, porque si me quedaba me mataban. La vida
vale mucho y jamás me hubiera perdonado el caer muerto a lo pendejo, sin haber
hecho algo por los pobres.
Compañeros: esto es una prueba más de
que por las buenas nunca habrá justicia para los pobres; por eso siempre
habíamos dicho que nos alistáramos para tomar las armas en cualquier momento, y
ese momento ya llegó, aquí empieza la revolución, vamos a agarrar las armas
para vengar a los compañeros caídos y acabar con la clase explotadora”.
Esta fecha es memorable el maestro Lucio Cabañas Barrientos deja de mendigar sus derechos por la vía pacífica y se levanta en armas contra los ricos y el gobierno mexicano. Esto a raíz de la matanza que presenció en una escuela primaria de Guerrero, la cual narró de esta manera:
"Puedo relatar con mayor detalle el asesinato colectivo de Atoyac, pues lo presencié personalmente. Los ricos de Atoyac aportaron cien mil pesos para hacer la matanza; el gobernador, el procurador de “justicia” y sus grupos de judiciales, y el director de Educación en del Estado, aceptaron la oferta.
Los ricos estaban enojados con el pueblo porque los padres de familia corrieron a la directora de la Escuela Julia Paco Piza, que no dejaba que los propios padres de familia formarán una mesa directiva sino mantenía desde diez años antes a un grupito que le permitía robar a placer. Los niños que no llevaban dinero de cuotas eran regresados a sus casas, porque en esa escuela a lo que les interesaba era el dinero, no la educación de los niños que no llevaban dinero no podían entrar en la escuela, porque a la directora le interesaba el lujo, no la enseñanza. La llave de agua potable era cerrada para que los niños se vieran obligados a comprar agua fresca y los que no tenían dinero sufrían sed, porque en escuela importaba el enriquecimiento ilícito de la profesora, no la salud de los niños.
Muchas cosas más sucedieron, pero cuando los maestros federales nos unimos a los estatales de la región para salvar la escuela estatal, los ricos y el gobernador decidieron mandarnos a matar. Ese día sangriento, triste e inolvidable, en que los asesinos cumplieron sus amenazas, íbamos a hacer un mitin pera defender a un profesor expulsado sin razón alguna. Apenas habíamos llegado a la plaza, los grupos de judiciales comenzaron a rodearnos y en seguida a disparar. Los ricos disparaban desde las azoteas. Salve mi vida gracias a que mujeres y niños me abrazaron para protegerme. Mientras, los campesinos caían cerca de mí, dos mujeres que llevaban cuchillo, valientemente se arrojaron sobre los M-1 y mataron a cuatro judiciales. Nadie más pudo responder a la artera agresión pues los campesinos no tenían siquiera piedras al alcance de sus manos.
Los asesinos huyeron. El pueblo reclamaba justicia y lo único que consiguió fue que los heridos fueran encarcelados.
Compañeros: esto es una prueba más de que por las buenas nunca habrá justicia para los pobres; por eso siempre habíamos dicho que nos alistáramos para tomar las armas en cualquier momento, y ese momento ya llegó; aquí empieza la revolución, vamos a agarrar las armas para vengar a los compañeros caídos y acabar con la clase explotadora.
Ahora nos toca a nosotros vengar al pueblo. Cuando nos matan compañeros hay que matar enemigos, cuando matan pueblo hay que matar enemigos del pueblo. Nomás eso esperábamos, que nos dieran un motivo. Estábamos cansados de la lucha pacífica sin lograr nada. Por eso dijimos:¡Nos vamos a la sierra!"
Cuando
yo nací en El Porvenir, bueno, ya que crecímos, nos trajeron caminando por aquí
por este caminito con mi abuelo Aldegundo. Fuimos a su casa, fuimos a conocer a
Pedro Reyes que allí vivía con doña Juana, pobrecitos, pobrecitos, comiendo
frijolitos. A mí también me dieron. ¿Cuántos años hace de eso? Hace como 20 ó
25 años. Regresamos, ¡y están igual! Y ¿quiénes están iguales? Igual está doña
Delfina de pobre, igual está mi tía Juana, igual está Felipe, igual está Emilio
y aquí su hijo, igual está Tibe, igual están todos.
¿Por
qué? ¿Por qué no progresamos los pobres?, ¿A dónde va a dar tanto que sembramos
café, tanto que sembramos maíz, tanto que sembramos chile, tanto que nos
alquilamos, a dónde va a parar eso? A manos de los ricos, es el gran robo, es
la explotación que han hecho los hombres ricos a los hombres pobres, es la
explotación del hombre por el hombre...
Los
pobres están siendo explotados, los pobres están siendo robados, por más que le
siembren maíz a las faldas de los cerros. Todo ese maíz no nos produce nada
porque cuando tenemos mucho maíz no vale; cuando tenemos poquito el maíz, vale
tantito. Y ¿por qué? ¿Seremos los pobres los tarugos, los que nos reunimos y
una vez reunidos los pobres tarugos le ponemos un precio muy bajo al café? No.
¿O le ponemos nosotros un alto precio al café? Tampoco. Nosotros los pobres no
tenemos la libertad de mandar en el café. ¿Cuánto café está en este carro?
¿Quién le puso el precio?... Se lo pusieron los ricos. Por esa razón, nosotros
no necesitamos ningún análisis. Y hasta ahorita, para desarrollar la guerra en
México no necesitamos tanto análisis. Vamos a desarrollar la guerra contra la
clase rica. El único análisis que necesitamos es que nos están fregando y hay
que organizar al pueblo para contestarles."
La guerrilla de Cabañas nació como una forma de
autodefensa; el gobierno, queriendo evitar una manifestación popular, lo que
consiguió fue producir una guerrilla que hoy, sin la voluntad política de
transformar económica, educativa y socialmente a la sierra de Guerrero, aun
perdura, avivada por otra masacre de 17 campesinos en el vado de Aguas Blancas
en 1995, siendo gobernador el hijo de aquel gobernador Figueroa que Lucio
secuestró veinte años atrás.
En la plaza de Atoyac de Álvarez, se levantará una estatua
en su memoria y se le rendirán homenajes en el aniversario de su muerte.
En 2007 se estrenará con cierto éxito la película
documental sobre su vida "La guerrilla y la esperanza: Lucio Cabañas",
del director Gerardo Tort; en la cinta se sostiene que Lucio fue traicionado
por un narcotraficante amenazado por el ejército, de que violaría y mataría a
sus dos hijas si no guiaba a los soldados al lugar en donde se escondía
Cabañas; ahí fue sorprendido y muerto.
El 3 de julio de 2011, Isabel Anaya Nava, ex esposa de
Lucio Cabañas, recién llegada de un largo exilio, será asesinada a balazos
junto con su hermana Reyna, al salir de una iglesia en la comunidad de
Xaltianguis, en el estado de Guerrero, por un grupo de desconocidos que desde
un vehículo las acribillará. Desaparecerá así un testigo valiosísimo de la
"guerra sucia" de los años sesenta y setenta del pasado siglo.
La organización de Cabañas se convirtió en el principal objetivo del
aparato contrainsurgente del gobierno de Echeverría y la prensa se encargó de
calificar a Cabañas de gavillero, delincuente y asesino.
A
las 9:00 de la mañana del día 2 de diciembre de 1974, caía en combate el
maestro y guerrillero Lucio Cabañas Barrientos, dirigente del Partido de los
Pobres. El enfrentamiento se dio en la región conocida como El Otatal. Junto
con Lucio cayeron muertos otros 10 guerrilleros que lo acompañaban. El cuerpo
de Lucio fue utilizado como trofeo de caza por los elementos del ejército que
le dieron muerte, en clara humillación por parte del régimen en contra de todo aquel
que se atreviera a rebelarse contra el. "Conquistar el poder político;
destruir el Estado burgués explotador y opresor; construir un Estado proletario
y formar un gobierno de todos los trabajadores; construir una nueva sociedad,
sin explotados ni explotadores, sin oprimidos ni opresores." - Lucio Cabañas,
Comunicado publicado en la revista Punto Critico, 9 de septiembre de 1972.
GRACIAS MAESTRO LUCIO CABAÑAS POR TU LEGADO
Con la muerte, Cabañas y su movimiento se convierten en una leyenda. Su bandera en favor de los pobres es tomada por otros grupos armados en Guerrero, que sigue siendo una de las regiones más pobres del país y sometidas a añejos cacicazgos, como el de los Figueroa.
Nosotros estudiábamos para el campesino, no para la
escuelita. Nosotros nacimos en Ayotzinapa haciendo todo, yo recuerdo que estaba
en sexto de primaria cuando hicimos la primer asamblea con cinco compañeros:
"Compañeros estamos estudiando, ya vamos a terminar la primaria, ¿qué
vamos a hacer por el pueblo?" "Vamos a hacer una revolución",
contestaron.
Entonces nosotros hablábamos de revolución antes de
irnos a la escuela.
-Lucio Cabañas Barrientos
Descansa en paz maestro Lucio Cabañas, tu legado jamas morirá, por que muchos asesinaran, pero nacerán más en la más pura de las luchas y seguirán tu ejemplo. "Vencer o morir" por los pobres.
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