Por; Jesús Hoyos Hernández//Nacional//Análisis//Política//Opinión//Siglo XIX//Biografias//
Fiódor
Dostoyevski

Fiódor Mijáilovich Dostoyevski
El
11 de noviembre de 1821, en Moscú, Imperio Ruso, nacía el mejor conocedor del
alma humana de todos los tiempos, ese día llegaba al mundo el escritor Fiódor
Dostoyevski. Nacido con el nombre de Fiódor Mijáilovich Dostoyevski, la
prematura muerte de su madre lo hizo crecer junto a su padre, un médico
autoritario, alcohólico y violento. Para alejarlo de ese ambiente enfermizo,
Fiódor y su hermano Mijaíl fueron enviados a
Y cuanta razón tenía Dostoyevski. El prestigioso intelectual y escritor austriaco Stefan Zweig consideró al escritor ruso como «el mejor conocedor del alma humana de todos los tiempos». Sigmund Freud dijo que el capítulo de “El gran inquisidor”, de la novela “Los hermanos Karamázov”, era una de las cumbres de la literatura universal. Cabe resaltar, asimismo, la influencia ejercida sobre Nietzsche. Otra de sus novelas famosas es “Crimen y Castigo”.
9
de Febrero en 1881, falleció Fiódor Dostoyevski, uno de los principales
escritores de
Dostoyevski murió en su casa de San
Petersburgo, el 9 de febrero de 1881, de una hemorragia pulmonar durante un
ataque epiléptico. Fue enterrado en el Cementerio Tijvin, dentro del Monasterio
de Alejandro Nevski, en San Petersburgo.
Dostoyevski
murió con 59 años de una hemorragia pulmonar asociada a un enfisema y a un
ataque epiléptico. Fue enterrado en el cementerio Tijvin, dentro del monasterio
de Alejandro Nevski, en San Petersburgo.
DOSTOIEVSKY Y
Una
cosa es tener una musa y otra muy distinta escribir sobre ella obstinadamente.
De cualquier forma, como en todo hay excepciones y hay los que se permitieron
dejar un legado respecto a su asociado etílico. Así, para la pluma de algunos
el alcohol ha sido medio y para la de otros destinos. Dostoievsky, bebedor e
hijo de alcohólico, en algún momento intentó escribir un folleto en contra del
alcoholismo: Los borrachos; folleto que no fue tal, sino que –dicen– dio un
giro y terminó siendo una de sus grandes obras: Crimen y castigo; novela que,
como no, tiene alcohol en sus orígenes.
Independientemente
de si el alcohol estimula o no el proceso creativo, es innegable que muchos
escritores famosos sucumbieron a esta bebida adictiva. ¿Les ayudó a escribir
mejor? No podemos asegurarlo. Lo que sí sabemos es que no todos los que beben
son capaces de escribir una obra maestra.
“De
tal palo tan astilla” Fiódor Dostoyevski se pasó gran parte de la vida luchando
contra aquella sentencia, sin conseguir derrocarla del todo. Es más; cuanta más
insistencia ponía en destruirla, más se embarraba.
En
los recuerdos de Fiódor, su padre era un hombre autoritario y nada cariñoso que
prefería un vaso de vodka a una reunión apacible con sus hijos.
El
alcohol ocupa un lugar crucial en la obra de Dostoyevski, donde aparecen
hombres que andan perdidos en un mundo que no entienden y que se desquitan esa
extrañeza zambulléndose en el alcohol. Y a través de la bebida intentan
comprender cómo es el mundo, por qué tiene cabida en él el sufrimiento y de qué
forma se le puede sacarle algún provecho.
Sus
años en Siberia, donde fue destinado como condena por haberse relacionado con
un grupo de militantes políticos, por haber abierto demasiado la boca y la
cabeza, también marcaron profundamente su sistema emocional. De esa experiencia
surgieron las «Memorias del subsuelo» donde deja un impresionante registro de
cómo eran tratados los presos durante la época del zar. Su regreso al mundo de
los hombres libres nunca se dio del todo, ya que quedó profundamente marcado
por esta experiencia, la cual se vería reflejada no sólo en su obra sino
también en la forma en la que la bebida comenzó a ocupar un lugar cada vez más
importante, como lo había hecho con algunos de sus personajes más inolvidables.
En
su obra, la bebida sirve como un hilo conductor que va enlazando los diferentes
momentos clave de la historia; en su vida personal, parece un espacio al que se
acerca como quien busca a tientas un refugio, quizá con el deseo de volver a
los brazos de su madre; a esos brazos que lo contenían cuando la epilepsia
empezaba a aquejar su sistema nervioso.
En
febrero de 1881, Fiódor falleció a causa de una hemorragia pulmonar, que vino precedida
de un fuerte ataque de epilepsia. Es importante señalar que en su escritura si
bien hay mucha tristeza y un sentimiento profundo de culpa, sus obras se
encuentran llenas de sarcasmo y de ironía y eso les aporta una riqueza difícil
de encontrar en otros autores existencialistas.
Decía:
“¿Creen que no lo siento? Mientras más bebo, más sufro. Por eso para sentir
más, para sufrir más, me entrego a la bebida. Bebo para sufrir más
profundamente.”
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