Por; Jesús Hoyos Hernández//Nacional//Análisis//Política//Opinión//Estados//
María Eugenia Campos no solo
desafía, escupé al Senado
Maru
Campos no solo desafía, escupé al Senado. Lanza un mensaje digna de una
caudilla del siglo XIX: no irá porque “no es obligatorio”. ¿Desde cuándo una gobernadora
decide a qué poder del Estado se somete? La frase es un tiro en la mesa: “le
rendimos cuentas a nuestra gente, no al Senado”. Eso no es autonomía, es
insurrección institucional. Le está diciendo a la nación que sus leyes no le
importan. Que ella es su propia república. El tono no es menor: es el de una
política que olvidó que fue elegida para acatar la Constitución, no para
pisotearla cuando le incomoda. Maru no se planta, se subleva. Esto no es
orgullo, es soberbia autoritaria. No es confrontación, es provocación a la
legalidad nacional. Mientras los senadores sigan de blandengues, estas
gobernadoras se creen intocables. El choque ya no es político: es institucional
y gravísimo. Si Maru Campos no va al Senado, que vaya por ella la ley. O México
termina siendo un rompecabezas de feudos donde cada quien rinde cuentas cuando
quiere.
José Cuauhtemoc Cervantes
Maru
Campos ¿Quién Autorizó A La Cia En Chihuahua?
La
controversia que rodea a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, no es menor
ni puede reducirse a un debate técnico sobre facultades legales. El fondo del
asunto es profundamente político: la posible permisividad —o al menos falta de
claridad— frente a la participación de agencias extranjeras como la CIA en
operaciones dentro del territorio mexicano, específicamente en el combate a la
delincuencia organizada. Es cierto: jurídicamente, la mandataria no está
obligada a comparecer ante el Senado de la República. La Constitución no
establece un mecanismo coercitivo para obligar a un gobernador a rendir cuentas
ante el Congreso federal. En ese sentido, su eventual inasistencia no
constituye una falta administrativa directa. Pero reducir el tema a lo legal es,
en sí mismo, una forma de evasión. Porque en política, lo que no es obligatorio
puede ser, sin embargo, indispensable. La invitación del Senado no surge en el
vacío. Responde a hechos graves: la muerte de presuntos agentes vinculados a la
CIA en territorio chihuahuense y las sospechas de operaciones extranjeras sin
el debido aval del gobierno federal. Aquí es donde el discurso oficial choca
con un principio fundamental del Estado mexicano: la soberanía. La presidenta
Claudia Sheinbaum ha sido clara al respecto: el cumplimiento de la Constitución
y de la Ley de Seguridad Nacional no es opcional. Ningún nivel de gobierno
—federal, estatal o municipal— puede actuar al margen de estos lineamientos,
mucho menos cuando se trata de la intervención de agentes extranjeros en tareas
de seguridad. Si se confirma que autoridades estatales permitieron o toleraron
este tipo de operaciones sin autorización federal, no estaríamos ante una
simple omisión política, sino ante una posible violación constitucional. Y eso
abre la puerta a mecanismos mucho más serios, como el juicio político
contemplado en el Artículo 110.
Aquí
es donde la postura de Maru Campos resulta particularmente cuestionable. No
asistir al Senado puede ser legal, sí, pero también puede interpretarse como una
negativa a transparentar decisiones que afectan directamente la soberanía
nacional. En un contexto donde la confianza en las instituciones es frágil, la
opacidad no es una opción responsable. El argumento de que “no hay obligación”
se queda corto frente a la exigencia democrática de rendición de cuentas. Más
aún cuando lo que está en juego no es solo la actuación de un gobierno estatal,
sino la posible injerencia extranjera en funciones que corresponden
exclusivamente al Estado mexicano. Además, el precedente que se siente es
peligroso. Si los gobernadores pueden escudarse en vacíos legales para evitar
explicar decisiones de alto impacto, entonces el federalismo se convierte en un
terreno fértil para la discrecionalidad, e incluso para la impunidad. El debate
no es si Maru Campos debe o no acudir al Senado. El verdadero cuestionamiento
es por qué no lo haría. En política, las omisiones también comunican. Y en este
caso, el silencio puede interpretarse como una falta de voluntad para rendir
cuentas sobre un tema que toca fibras sensibles: la seguridad, la legalidad y
la soberanía nacional. Porque al final, más allá de tecnicismos jurídicos, hay
una pregunta que sigue sin respuesta clara: ¿Quién autorizó —o permitió— la
presencia de agentes extranjeros operando en Chihuahua? Y hasta que esa
pregunta no se responda con transparencia, la sombra de la duda seguirá pesando
más que cualquier argumento legal.
Unidad creada por Maru Campos no está por encima del Ejecutivo: Mier@NachoMierV, presidente de la Jucopo, criticó la unidad creada por @MaruCampos_G para auto investigarse por permitir operativo de la CIA. pic.twitter.com/kUEHUz3HP0
— LA OCTAVA (@laoctavadigital) April 28, 2026
INTROMISION DE LA CIA EN CHIHUAHUA SE DEBE INVESTIGAR A FONDO
El asunto de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en Chihuahua no dejará de ser motivo de profunda preocupación y de acciones políticas en diversos sentidos, ya que afecta nuestra soberanía nacional, atributo fundamental de México como nación independiente. Luego de comprobarse que dos efectivos de la CIA, la tenebrosa agencia de espionaje estadunidense, murieron en Chihuahua luego de participar en un operativo que se presentó como de “lucha contra el narcotráfico” junto con funcionarios del gobierno estatal, sin conocimiento, ya no hablemos de autorización, de la Federación, única facultado para realizar acuerdos con gobiernos extranjeros. Las violaciones a la Carta Magna son múltiples:
a) El pacto federal se rompió, vulnerando el artículo 40, que establece que los estados de la Unión son “libres y soberanos en cuanto a su régimen interior, pero unidos en una Federación establecida según los principios de esta ley fundamental”.
El artículo 43 menciona expresamente a Chihuahua como integrante de esa Federación.
b) Se quebrantó el artículo 117, que ordena que “los estados no pueden, en ningún caso, celebrar alianza, tratado o coalición con otro Estado ni con las potencias extranjeras“.
c) El artículo 108, segundo párrafo, que dispone que los gobernadores son responsables por violaciones a la Constitución y a las leyes federales, la cuales protestan cumplir y hacer cumplir al asumir el cargo.
Lo acontecido nos indica que las autoridades están intentando dejar el asunto sólo en la renuncia de quien fuera procurador estatal, pues una comisión designada por la gobernadora afirma que desconocía la presencia de los espías estadunidenses y su participación en el operativo.
De no investigarse a fondo, ocurrirá lo que con la guerra sucia que hasta hoy continúa sin verdad ni justicia. El caso Ayotzinapa es la demostración más reciente. Es deseable que sepamos qué acuerdos hubo con los elementos de la CIA y que se finquen legalmente las responsabilidades correspondientes.
‼️HAY DOS VÍAS PARA LA GOBERNADORA MARÚ CAMPOS…
➡️ La Penal en la FGR
➡️ El Juicio Político en la Cámara de Diputados.
Señala la diputada Malú Micher. pic.twitter.com/nRP3n1pqmE
— Isabel Uribe (@Isa_Uribe) April 28, 2026
La Constitución no admite interpretaciones a modo cuando se trata de seguridad nacional. La participación de fuerzas extranjeras sin autorización federal es una violación directa a nuestra Carta Magna y al Artículo 21 constitucional.
Alejandro Moreno Cárdenas, mejor conocido como
Alito Moreno, líder nacional del PRI viajo
a los Estados Unidos para pedir el derrocamiento del gobierno de México
Aplaudo sus palabras y su fortaleza, PRESIDENTA @Claudiashein
A cumplir con la ley.
No permitamos por ningún motivo que una gobernadora pisotee nuestra SOBERANÍA.
JUICIO POLÍTICO para Maru Campos, que se aplique la ley, se respete nuestra soberanía y se castigue a culpables. pic.twitter.com/MnknZQBwIz
— Juan Manuel Pach ♑️ (@drastiko1) April 26, 2026
La CIA no es una agencia dedicada a combatir el crimen organizado, sino a desestabilizar gobiernos. La participación de agentes de este organismo en operativos en tierra con el
A
estas alturas, nadie duda de las muy limitadas capacidades del pato salvaje que
dice “gobernar” CIAhuahua, pues, deposición tras deposición, cada día que
transcurre se enfanga más y, en consecuencia, ya tiene encima un proceso federal
que terminará por hospedarla en alguna cárcel del país. De hecho, la Fiscalía General
de la República
(FGR) inició dos carpetas de investigación relacionadas con hechos ocurridos en
ese estado, una por el narcolaboratorio desmantelado entre el 17 y el 18 de
abril, y otra por la presunta participación de elementos de la Agencia Central de
Inteligencia en acciones antidrogas en colaboración con la Agencia Estatal de
Investigación de esa entidad ( La
Jornada , Gustavo Castillo). La FGR informó que en el caso de los agentes de la CIA se inició la indagatoria
“por sus características y relevancia, además de considerarse la posibilidad de
que se hayan cometido delitos en materia de seguridad nacional” ( ídem).
Entonces, ajusten sus cinturones, que esto apenas comienza. Pero no sólo eso,
porque para protegerse –según ella– de lo que ya tenía encima decidió cortarle
la cabeza al fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui (otro de los
involucrados en este enjuague, quien debe entender que no es lo mismo
defenderse desde esa posición jerárquica que como ciudadano de a pie), y culpar
de todo a su director general de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua,
Pedro Román Oseguera Cervantes (muerto en el “accidente” en el que también
fallecieron los dos agentes de la
CIA ), quien “incorporó” a los agentes al operativo, “sin que
participaran”, de acuerdo con lo dicho por Wendy Paola Chávez Villanueva,
cabeza visible de la “unidad especializada” creada por Maru Campos para
realizar una “investigación a fondo” de los citados sucesos (¿en serio alguien
cree en su “independencia”?) Entonces, ¿culpables? El fiscal caído y el policía
muerto, y la gringa Campos se lava las manos. Grandioso. Con todo, lo anterior no satisfizo a la palmípeda y se aventó otra deposición.
Las comisiones de Puntos Constitucionales y de Seguridad Pública del Senado de la República invitaron a
Maru Campos a que explicara la participación de agentes de la CIA (léase la violación a la Ley de Seguridad Nacional y a la Constitución ) en
operativos contra el narcotráfico en el estado que dice gobernar, concretamente
en la sierra Tarahumara.
#MañaneraDelPueblo
🚨 SE LE BORRÓ LA SONRISA a la Panista Traidora a la Patria @MaruCampos_G
Que creyó que con renunciar a su Fiscal y en echarle la culpa a la persona que falleció en el accidente con los de la #CIA ya la iba a librar.
"Tiene que seguir la investigación, NO… pic.twitter.com/iWScc1QkFr
— La Catrina Norteña (@catrina_nortena) April 28, 2026
La
“invitación” fue hecha en tiempo y forma, con base en la norma. Legal, pues. Pero
la señora estaba muy ocupada y no se le pegó la gana asistir a la cita. ¿Y por
qué no compareció? Bueno, según dijo, “para no comprometer y salvaguardar el
adecuado desarrollo de las investigaciones en curso” (es decir, las que
supuestamente realiza su incondicional Wendy) y, por si fuera poco, “garantizar
la debida conducción institucional de la información y el respeto a la
seguridad nacional” (o lo que es lo mismo, la ley que ella misma violó). Pues
bien. En esto Maru Campos también se sacó la rifa: el presidente de la Junta de Coordinación
Política del Senado, Ignacio Mier, deploró que la gobernadora de Chihuahua,
María Eugenia Campos, haya difundido primero en algunos medios de comunicación
que no asistiría a la reunión a la que fue invitada, sin notificarlo
previamente a esa Cámara del Congreso. “Es una ilegalidad más que refleja una
brutal crisis institucional en Chihuahua; me enteré por los medios de
comunicación que decía que no le da cuentas al Senado; pues es otra ilegalidad,
es otro problema institucional; van de tontería en tontería; no sé quién
asesora al gobierno del estado, pero no es una actitud sensata, apegada a la
ley y a la prudencia política”. Por si faltara algo, en la mañanera de ayer la
presidenta Sheinbaum fue muy clara: “el pueblo de México tiene derecho a saber
la verdad; viene la renuncia de un funcionario (el fiscal César Jáuregui), pero
tiene que seguir la investigación. No es que haya renunciado el fiscal y ahí se
termina todo, y esto no es una postura sólo de la Presidenta , sino que ya
se realizan las investigaciones correspondientes porque no es un asunto menor,
pues se trata del respeto a la soberanía de cualquier mexicano o de cualquier
gobierno. Tiene que cumplirse la ley. Le corresponde a la FGR hacer la investigación,
pero se tiene que aclarar todo. No es menor, tanto en la relación con Estados
Unidos como en el cumplimiento de la ley”. Entonces, Maru Campos acumula
deposiciones y promete más, mientras hunde al estado que dice “gobernar”.
‼️Las opciones de Maru Campos siguen siendo solo dos.
O actuó por cálculo político, entregando margen de acción a una potencia extranjera para fabricar una narrativa de eficacia.
O reconoció su incapacidad para enfrentar al crimen organizado.
👉Su negativa a comparecer… pic.twitter.com/RCIOa6Z0Sj
— SinLínea.Mx (@SinLinea_Mx) April 29, 2026
La valiente maestra que llegaría al @senadomexicano a dar clase en el combate al narcotráfico ¡No llegó! Chihuahua vive una crisis: la mentira institucionalizada que ha transitado del ocultamiento a un tobogán de mentiras sin fin; de la farsa, ahora aterriza en un acto de… pic.twitter.com/HAcYfUGhSp
— Javier Corral Jurado (@Javier_Corral) April 28, 2026
Maru
Campos no solo desafía, escupé al Senado. Lanza un mensaje digna de una
caudilla del siglo XIX: no irá porque “no es obligatorio”. ¿Desde cuándo una gobernadora
decide a qué poder del Estado se somete? La frase es un tiro en la mesa: “le
rendimos cuentas a nuestra gente, no al Senado”. Eso no es autonomía, es
insurrección institucional. Le está diciendo a la nación que sus leyes no le
importan. Que ella es su propia república. El tono no es menor: es el de una
política que olvidó que fue elegida para acatar la Constitución, no para
pisotearla cuando le incomoda. Maru no se planta, se subleva. Esto no es
orgullo, es soberbia autoritaria. No es confrontación, es provocación a la
legalidad nacional. Mientras los senadores sigan de blandengues, estas
gobernadoras se creen intocables. El choque ya no es político: es institucional
y gravísimo. Si Maru Campos no va al Senado, que vaya por ella la ley. O México
termina siendo un rompecabezas de feudos donde cada quien rinde cuentas cuando
quiere.
José Cuauhtemoc Cervantes
Maru
Campos ¿Quién Autorizó A La Cia En Chihuahua?
La
controversia que rodea a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, no es menor
ni puede reducirse a un debate técnico sobre facultades legales. El fondo del
asunto es profundamente político: la posible permisividad —o al menos falta de
claridad— frente a la participación de agencias extranjeras como la CIA en
operaciones dentro del territorio mexicano, específicamente en el combate a la
delincuencia organizada. Es cierto: jurídicamente, la mandataria no está
obligada a comparecer ante el Senado de la República. La Constitución no
establece un mecanismo coercitivo para obligar a un gobernador a rendir cuentas
ante el Congreso federal. En ese sentido, su eventual inasistencia no
constituye una falta administrativa directa. Pero reducir el tema a lo legal es,
en sí mismo, una forma de evasión. Porque en política, lo que no es obligatorio
puede ser, sin embargo, indispensable. La invitación del Senado no surge en el
vacío. Responde a hechos graves: la muerte de presuntos agentes vinculados a la
CIA en territorio chihuahuense y las sospechas de operaciones extranjeras sin
el debido aval del gobierno federal. Aquí es donde el discurso oficial choca
con un principio fundamental del Estado mexicano: la soberanía. La presidenta
Claudia Sheinbaum ha sido clara al respecto: el cumplimiento de la Constitución
y de la Ley de Seguridad Nacional no es opcional. Ningún nivel de gobierno
—federal, estatal o municipal— puede actuar al margen de estos lineamientos,
mucho menos cuando se trata de la intervención de agentes extranjeros en tareas
de seguridad. Si se confirma que autoridades estatales permitieron o toleraron
este tipo de operaciones sin autorización federal, no estaríamos ante una
simple omisión política, sino ante una posible violación constitucional. Y eso
abre la puerta a mecanismos mucho más serios, como el juicio político
contemplado en el Artículo 110.
Aquí
es donde la postura de Maru Campos resulta particularmente cuestionable. No
asistir al Senado puede ser legal, sí, pero también puede interpretarse como una
negativa a transparentar decisiones que afectan directamente la soberanía
nacional. En un contexto donde la confianza en las instituciones es frágil, la
opacidad no es una opción responsable. El argumento de que “no hay obligación”
se queda corto frente a la exigencia democrática de rendición de cuentas. Más
aún cuando lo que está en juego no es solo la actuación de un gobierno estatal,
sino la posible injerencia extranjera en funciones que corresponden
exclusivamente al Estado mexicano. Además, el precedente que se siente es
peligroso. Si los gobernadores pueden escudarse en vacíos legales para evitar
explicar decisiones de alto impacto, entonces el federalismo se convierte en un
terreno fértil para la discrecionalidad, e incluso para la impunidad. El debate
no es si Maru Campos debe o no acudir al Senado. El verdadero cuestionamiento
es por qué no lo haría. En política, las omisiones también comunican. Y en este
caso, el silencio puede interpretarse como una falta de voluntad para rendir
cuentas sobre un tema que toca fibras sensibles: la seguridad, la legalidad y
la soberanía nacional. Porque al final, más allá de tecnicismos jurídicos, hay
una pregunta que sigue sin respuesta clara: ¿Quién autorizó —o permitió— la
presencia de agentes extranjeros operando en Chihuahua? Y hasta que esa
pregunta no se responda con transparencia, la sombra de la duda seguirá pesando
más que cualquier argumento legal.
Unidad creada por Maru Campos no está por encima del Ejecutivo: Mier@NachoMierV, presidente de la Jucopo, criticó la unidad creada por @MaruCampos_G para auto investigarse por permitir operativo de la CIA. pic.twitter.com/kUEHUz3HP0
— LA OCTAVA (@laoctavadigital) April 28, 2026La Constitución no admite interpretaciones a modo cuando se trata de seguridad nacional. La participación de fuerzas extranjeras sin autorización federal es una violación directa a nuestra Carta Magna y al Artículo 21 constitucional.‼️HAY DOS VÍAS PARA LA GOBERNADORA MARÚ CAMPOS…
— Isabel Uribe (@Isa_Uribe) April 28, 2026
➡️ La Penal en la FGR
➡️ El Juicio Político en la Cámara de Diputados.
Señala la diputada Malú Micher. pic.twitter.com/nRP3n1pqmE
Alejandro Moreno Cárdenas, mejor conocido como
Alito Moreno, líder nacional del PRI viajo
a los Estados Unidos para pedir el derrocamiento del gobierno de México
La CIA no es una agencia dedicada a combatir el crimen organizado, sino a desestabilizar gobiernos. La participación de agentes de este organismo en operativos en tierra con elAplaudo sus palabras y su fortaleza, PRESIDENTA @Claudiashein
— Juan Manuel Pach ♑️ (@drastiko1) April 26, 2026
A cumplir con la ley.
No permitamos por ningún motivo que una gobernadora pisotee nuestra SOBERANÍA.
JUICIO POLÍTICO para Maru Campos, que se aplique la ley, se respete nuestra soberanía y se castigue a culpables. pic.twitter.com/MnknZQBwIz
A
estas alturas, nadie duda de las muy limitadas capacidades del pato salvaje que
dice “gobernar” CIAhuahua, pues, deposición tras deposición, cada día que
transcurre se enfanga más y, en consecuencia, ya tiene encima un proceso federal
que terminará por hospedarla en alguna cárcel del país. De hecho,
#MañaneraDelPueblo
— La Catrina Norteña (@catrina_nortena) April 28, 2026
🚨 SE LE BORRÓ LA SONRISA a la Panista Traidora a la Patria @MaruCampos_G
Que creyó que con renunciar a su Fiscal y en echarle la culpa a la persona que falleció en el accidente con los de la #CIA ya la iba a librar.
"Tiene que seguir la investigación, NO… pic.twitter.com/iWScc1QkFr
La
“invitación” fue hecha en tiempo y forma, con base en la norma. Legal, pues. Pero
la señora estaba muy ocupada y no se le pegó la gana asistir a la cita. ¿Y por
qué no compareció? Bueno, según dijo, “para no comprometer y salvaguardar el
adecuado desarrollo de las investigaciones en curso” (es decir, las que
supuestamente realiza su incondicional Wendy) y, por si fuera poco, “garantizar
la debida conducción institucional de la información y el respeto a la
seguridad nacional” (o lo que es lo mismo, la ley que ella misma violó). Pues
bien. En esto Maru Campos también se sacó la rifa: el presidente de
‼️Las opciones de Maru Campos siguen siendo solo dos.
— SinLínea.Mx (@SinLinea_Mx) April 29, 2026
O actuó por cálculo político, entregando margen de acción a una potencia extranjera para fabricar una narrativa de eficacia.
O reconoció su incapacidad para enfrentar al crimen organizado.
👉Su negativa a comparecer… pic.twitter.com/RCIOa6Z0Sj
La valiente maestra que llegaría al @senadomexicano a dar clase en el combate al narcotráfico ¡No llegó! Chihuahua vive una crisis: la mentira institucionalizada que ha transitado del ocultamiento a un tobogán de mentiras sin fin; de la farsa, ahora aterriza en un acto de… pic.twitter.com/HAcYfUGhSp
— Javier Corral Jurado (@Javier_Corral) April 28, 2026



















