Por; Jesús Hoyos Hernández//Nacional//Análisis//Política//Opinión//Revolucion Mexicana//
Este es un div con fondo negroEl Plan de Ayala
publicado el 28 de noviembre de 1911
El
28 de noviembre de 1911, Recordamos uno de los documentos más emblemáticos de la Revolución Mexicana.
Durante todo el siglo XIX y principios del XX, diversos héroes —o villanos—
proclamaron planes, pero ninguno, salvo el citado, presentó un proyecto que
fuera más allá de simplemente quitar al gobernante en turno.
El
Plan de Ayala fue una proclamación política redactada y firmada por EmilianoZapata y Otilio Montaño el 28 de noviembre de 1911, en Axoxuxtla, Puebla.
Originalmente debía redactarse en la villa de Ayala, de donde proviene su
nombre; sin embargo, ante el acoso de las fuerzas federales, Zapata ordenó el
traslado de sus tropas a la
Sierra Mixteca poblana, eligiendo Axoxuxtla como el punto más
seguro. Allí se reunió con los concurrentes y el documento fue leído
públicamente.
En
el Plan se desconocía al gobierno de Francisco I. Madero, quien había asumido
la presidencia de México el 6 de noviembre del mismo año. Además, se reconocía
como jefe de la revolución a Pascual Orozco, quien meses después, en Chihuahua,
proclamó su propio documento: el Plan de la Empacadora , también
desconociendo a Madero. Orozco fue finalmente perseguido y derrotado por
Victoriano Huerta.
Zapata
se mantuvo firme en su postura, pues no estaba de acuerdo con que el reparto
agrario el cual no se realizará de inmediato tras la llegada de Madero alpoder. Madero pretendía iniciar un proceso legal para revisar la situación de
las tierras en disputa, lo que Zapata consideró una traición. Hay que recordar
que Zapata y sus seguidores ya habían comenzado su lucha desde 1902, buscando
recuperar las tierras arrebatadas por los hacendados durante el Porfiriato.
Muchos campesinos incluso mostraban documentos coloniales para reclamar sus
derechos.
Este
Plan, además de acusar a Madero de traidor, desconocía su autoridad como
presidente. En definitiva, Zapata se levantó en armas contra Madero por
incumplir la promesa de devolver las tierras comunales durante su gobierno.
Durante
un histórico encuentro celebrado en Cuernavaca, Morelos, el Gral. Emiliano
Zapata encaró con firmeza al señor Francisco I. Madero, quien había llegado al
poder impulsado por la
Revolución de 1910. Pero el anhelo de justicia social que
movía a los campesinos del sur seguía insatisfecho. En esa ocasión, Zapata
lanzó una metáfora certera y punzante:
“Mire
señor Madero, si yo, aprovechándome de que estoy armado, le quito su reloj y me
lo guardo y andando el tiempo nos llegamos a encontrar, los dos armados, con
igual fuerza, ¿tendría derecho a exigirme su devolución?”
“Sin
duda –respondió Madero–: le pediría incluso una indemnización.”
“Pues
eso, justamente –concluyó Zapata– es lo que nos ha pasado en el estado de
Morelos, en donde unos cuantos hacendados se han apoderado de las tierras de
los pueblos.”
Este
diálogo, recogido por Gildardo Magaña en Emiliano Zapata y el agrarismo en
México, sintetiza el corazón del conflicto agrario. Para los pueblos del sur,
la lucha no era sólo por un cambio de presidente, sino por la restitución de su
territorio ancestral, despojado por décadas de caciquismo y leyes injustas.
Entrevista
entre Francisco I. Madero y Emiliano Zapata, Cuernavaca, junio de 1911.
Señor madero
"No señor Madero, yo
no me levanté en armas para conquistar haciendas, yo me levanté en armas para
que al pueblo le sea devuelto lo que le fue robado. Entonces pues, señor
Madero, o nos cumple usted, a mí y al pueblo lo que nos prometió, o a usted y a
mí nos lleva la chichicuilota".
Emiliano Zapata al traidor
Francisco I. Madero, 1911
Emiliano Zapata y su hermano Eufemio Zapata, dos de
las figuras más emblemáticas del movimiento revolucionario en el sur del país. Mientras Emiliano encabezó la lucha por la tierra y
la justicia con el lema “Tierra y Libertad”, Eufemio fue uno de sus más cercanos
colaboradores y jefes militares más temidos y respetados dentro del zapatismo.
El Plan de Ayala
publicado el 28 de noviembre de 1911
El
28 de noviembre de 1911, Recordamos uno de los documentos más emblemáticos de
El
Plan de Ayala fue una proclamación política redactada y firmada por EmilianoZapata y Otilio Montaño el 28 de noviembre de 1911, en Axoxuxtla, Puebla.
Originalmente debía redactarse en la villa de Ayala, de donde proviene su
nombre; sin embargo, ante el acoso de las fuerzas federales, Zapata ordenó el
traslado de sus tropas a
En
el Plan se desconocía al gobierno de Francisco I. Madero, quien había asumido
la presidencia de México el 6 de noviembre del mismo año. Además, se reconocía
como jefe de la revolución a Pascual Orozco, quien meses después, en Chihuahua,
proclamó su propio documento: el Plan de
Zapata
se mantuvo firme en su postura, pues no estaba de acuerdo con que el reparto
agrario el cual no se realizará de inmediato tras la llegada de Madero alpoder. Madero pretendía iniciar un proceso legal para revisar la situación de
las tierras en disputa, lo que Zapata consideró una traición. Hay que recordar
que Zapata y sus seguidores ya habían comenzado su lucha desde 1902, buscando
recuperar las tierras arrebatadas por los hacendados durante el Porfiriato.
Muchos campesinos incluso mostraban documentos coloniales para reclamar sus
derechos.
Este
Plan, además de acusar a Madero de traidor, desconocía su autoridad como
presidente. En definitiva, Zapata se levantó en armas contra Madero por
incumplir la promesa de devolver las tierras comunales durante su gobierno.
Durante
un histórico encuentro celebrado en Cuernavaca, Morelos, el Gral. Emiliano
Zapata encaró con firmeza al señor Francisco I. Madero, quien había llegado al
poder impulsado por
“Mire
señor Madero, si yo, aprovechándome de que estoy armado, le quito su reloj y me
lo guardo y andando el tiempo nos llegamos a encontrar, los dos armados, con
igual fuerza, ¿tendría derecho a exigirme su devolución?”
“Sin
duda –respondió Madero–: le pediría incluso una indemnización.”
“Pues
eso, justamente –concluyó Zapata– es lo que nos ha pasado en el estado de
Morelos, en donde unos cuantos hacendados se han apoderado de las tierras de
los pueblos.”
Este
diálogo, recogido por Gildardo Magaña en Emiliano Zapata y el agrarismo en
México, sintetiza el corazón del conflicto agrario. Para los pueblos del sur,
la lucha no era sólo por un cambio de presidente, sino por la restitución de su
territorio ancestral, despojado por décadas de caciquismo y leyes injustas.
Entrevista
entre Francisco I. Madero y Emiliano Zapata, Cuernavaca, junio de 1911.
Señor madero
"No señor Madero, yo
no me levanté en armas para conquistar haciendas, yo me levanté en armas para
que al pueblo le sea devuelto lo que le fue robado. Entonces pues, señor
Madero, o nos cumple usted, a mí y al pueblo lo que nos prometió, o a usted y a
mí nos lleva la chichicuilota".
Emiliano Zapata al traidor
Francisco I. Madero, 1911
Emiliano Zapata y su hermano Eufemio Zapata, dos de las figuras más emblemáticas del movimiento revolucionario en el sur del país. Mientras Emiliano encabezó la lucha por la tierra y la justicia con el lema “Tierra y Libertad”, Eufemio fue uno de sus más cercanos colaboradores y jefes militares más temidos y respetados dentro del zapatismo.








No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por sus comentarios