Por; Jesús Hoyos Hernández//Nacional//Análisis//Política//Opinión//
Deuda histórica
de Ricardo Salinas Pliego
Fraces que nunca diria Ricardo Salinas Pliego lo correcto para el seria "La igualdad es no pagar impuestos"Ricardo Salinas Pliego a todo mundo tranza, a sus acredores a sus socios, un hombre que no tiene palabra no tiene principios, no respeta las reglaas de juego
Quizás el empresario que mejor representa la violación de
la reglas, el capitalismo de cuates, la extorsión, la trampa, la expoliación a
los más vulnerables, y el desafío a cualquier Estado de derecho es Ricardo
Salinas Pliego. Una persona que toda su riqueza fue gracias al amparo del poder
publico de ex presidentes gobernadores de algunos Estados. Quienes le
adjudicaron contratos, prebendas y hasta la condonación de impuestos, mientras
este oscuro peonaje, cuando no se sentía a gusto recurría al chantaje y el
ataque mediático de sus televisoras. Ricardo Salinas Pliego; fue parte de la
casta de empresarios del antiguo régimen que no pagaba impuestos y protegido por
la antigua corrupta Suprema Corte de la Nación , hasta que llegaron nuevos jueces por voto
directo.
Ricardo Salinas Pliego estuvo parasitando y robando durante
décadas del Pueblo de México: - Salinas le regaló IMEVISION - Zedillo le pasó
la deuda de Elektra al FOBAPROA - Fox lo dejó robar Canal 40 - FCH no le cobró
impuestos - Peña lo dejó robar FERTINAL Él NO es un empresario que lucha por la
libertad, es un ladrón apoyado por el PRI y PAN.
Desde 2008, las empresas de Grupo Salinas, entre ellas
Grupo Elektra y TV Azteca, dejaron de pagar en varios ejercicios fiscales,
gracias a una estrategia jurídica en los tribunales. El contribuyente intocable
Ricardo Salinas Pliego: historia de un adeudo, una estrategia de evasión y el
choque con el Estado En México, pagar impuestos no es un gesto de buena
voluntad: es una obligación constitucional. La cumplen millones de personas
—trabajadores, profesionistas, pequeñas empresas— aun cuando duele. Pero hay
quienes, desde la cúspide del poder económico, parecen convencidos de que la
ley es negociable. El caso de @RicardoBSalinas condensa esa idea peligrosa: la
del contribuyente que se asume por encima del Estado.
I. El origen del adeudo
El conflicto fiscal que hoy ocupa titulares no nació ayer. Sus raíces se
remontan a ejercicios fiscales de hace más de una década, vinculados a empresas
de Grupo Salinas. Tras auditorías y determinaciones del Servicio de
Administración Tributaria, se establecieron créditos fiscales por impuestos
omitidos, actualizaciones y recargos. Desde entonces, el patrón ha sido
constante: litigar, diferir, alargar. No para aclarar, sino para no pagar. Después de 3869 amparos. 333 quejas. 312
revisiones fiscales. Y de quedar exhibido en México y el mundo como un vulgar
codo y tranza deudor. Cada año que pasa, el adeudo crece; cada recurso legal se
convierte en tiempo ganado.
El dirigente nacional del PAN, Jorge
Romero, abrió oficialmente la puerta a que el empresario Ricardo Salinas Pliego
se convierta en aspirante presidencial rumbo a 2030. En entrevista con EL PAÍS,
Romero dijo que “A Ricardo Salinas Pliego lo veo con perfecta claridad… por
supuesto que no lo descartamos”. Y es que la pregunta era si veía perfiles
presidenciales no panistas. La respuesta llega en pleno relanzamiento del PAN,
con nuevo logo, campaña nacional y ruptura con coaliciones. Romero insiste
en que el partido apostará por alianzas con liderazgos locales y que está dispuesto
a considerar perfiles externos si tienen arrastre real
Ricardo Salinas, fue promotor activo junto con toda la derecha política en México, de los que perdieron privilegios, los que impulsaron las marchas a finales del 2025, las autodenominadas marchas de la generación Z, buscaban un movimiento similar al de #yosoy132 del 2018. Solo que aquí no tenían ningún fundamento más que las mentiras de los derecha, medios corporativos y sus voceros como Loret de Mola . Contoda la guerra sucia estas marchas no tuvieron el minimo inpacto social.
II. La estrategia: litigar para no pagar Amparos,
revisiones, incidentes, nulidades. Una ingeniería jurídica diseñada para
estirar el proceso hasta el límite. No es ilegal litigar; lo abusivo es usar el
litigio como modelo de negocio para evitar una obligación firme. Mientras el
ciudadano común no puede “negociar” el ISR descontado de su nómina, aquí se
intenta convertir el pago en una opinión. La narrativa se repite: persecución,
complot, victimización. Pero los expedientes avanzaron y las instancias se
agotaron. Incluso la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación cerró la puerta a
los últimos recursos.
III. La fecha que llegó (y se ignoró) Con resoluciones
firmes, la autoridad fiscal notificó un plazo concreto para cubrir el adeudo o,
al menos, iniciar un mecanismo formal de pago. La fecha llegó. El pago no. A
partir de ese momento, la ley es clara: ejecución. Aquí ya no hay debate
jurídico de fondo; hay incumplimiento. Y cuando el incumplimiento persiste, el
Estado tiene herramientas para cobrar.
IV. ¿Cómo se obliga a pagar en México?
El procedimiento no es discrecional ni vengativo. Está previsto: 1.Requerimiento
de pago tras la resolución firme. 2.Procedimiento Administrativo de Ejecución
(PAE) si no se cumple. 3.Embargos de cuentas, bienes y derechos para garantizar
el cobro. 4.Remate o adjudicación de bienes si el adeudo continúa. 5.Vía penal
solo si se acreditan supuestos específicos de defraudación con dolo. La cárcel
no es el primer paso; el cobro sí. Y el cobro es exactamente lo que cualquier
contribuyente enfrenta cuando no cumple.
V. El problema de fondo: la tentación
del “intocable” Lo verdaderamente grave no es la cifra ni el apellido. Es la
pretensión: comportarse como si el país fuera una concesión privada; como si
pagar impuestos fuera opcional para los poderosos y obligatorio para el resto.
Ese doble estándar erosiona la democracia fiscal. Porque los impuestos
financian escuelas, hospitales, carreteras y seguridad. Cuando un
multimillonario no paga, alguien más paga por él. O peor: el Estado se
debilita.
Ricardo Salinas Pliego y la senadora Lilly Téllez, promotora y comunicadora de esta empresa Tv. Azteca La línea editorial de TV Azteca llegó
a un punto de quiebre. Su discurso antidemocrático, cargado de insultos y
mensajes de odio contra la presidenta Claudia Sheinbaum, está provocando el abandono
masivo de anunciantes que no quieren arriesgar su reputación en un medio que
promueve el “golpe blando”. La negativa de Ricardo Salinas Pliego a pagar miles
de millones en impuestos —obligación ineludible en cualquier sociedad ética— ha
desatado un enojo que ahora se le revierte. La fallida convocatoria de la
marcha de la llamada “Generación Z”, donde apenas asistieron 200 personas pese
al bombardeo televisivo, confirmó que TV Azteca ya no tiene influencia real.
Las audiencias se han ido, los anunciantes siguen el mismo camino y el imperio
mediático se tambalea. Comparte este artículo para que más mexicanos sepan por
qué la ética siempre vence al poder sin escrúpulos.
VI. Igualdad ante la ley (o no hay República) La discusión no es
ideológica; es republicana. Nadie —por rico, influyente o mediático— debe
colocarse por encima de la ley. Si el ciudadano común cumple, el gran
empresario también. Si el Estado cede ante el poder económico, abdica. Este
caso es una prueba: no de fuerza, sino de Estado de derecho. O la ley se aplica
a todos, o deja de ser ley. Conclusión No se trata de linchamientos ni de
aplausos fáciles. Se trata de una regla básica: en México, los impuestos se
pagan. Litigar para aclarar es legítimo; litigar para no pagar, no. El país no
puede permitirse contribuyentes “intocables”. Porque cuando alguien se cree dueño
de México, lo primero que pierde México es su República.
El conglomerado de Ricardo Salinas Pliego -Grupo
Elektra -Elektra (tiendas) -Banco Azteca -Seguros Azteca -Afore Azteca -Purpose
Financial -Punto Casa de Bolsa -Presta Prenda -Tiendas Neto -TV Azteca -TV
Azteca Guatemala -Azteca Honduras -Totalplay -Totalplay Empresarial -Italika
-Upax -Agencia i -Promo Espacio -Grupo Dragón -Totalsec -Fundación Azteca
-Centro Ricardo B. Salinas Pliego -Kybernus -Arte y Cultura Grupo Salinas.
Corrido de Salinas Pliego.En resumen; Grupo
Elektra intentó usar una estrategia fiscal para no pagar miles de millones en
impuestos, y esa estrategia fue revisada a lo largo de más de una década, y
simplemente no resistió el escrutinio judicial. Y no se trató de un pequeño error contable,
sino de una jugada diseñada para no pagar ISR. Que no salió bien. Para entender
cómo empezó todo hay que regresar al momento en que Grupo Elektra compró
acciones de Mexicana de Aviación en 2010 por alrededor de 600 millones de
pesos. Esa compra no tenía nada de ilegal. El problema empezó después, cuando
dentro del propio Grupo Salinas reacomodaron esas acciones usando un valor
nominal muchísimo mayor que su costo real. Eso generó una “pérdida” enorme,
cercana a los 34 mil millones de pesos. Esa cifra no fue un "mal cálculo
financiero del grupo" sino que fue el producto de una operación planeada
deliberadamente para inflar pérdidas. Esa operación estaba estructurada para
producir pérdidas fiscales que luego Elektra utilizaría para compensar utilidades
futuras. Dicho de otra forma, lo que intentaron fue fabricar una pérdida
artificial para pagar menos ISR. Y todas las empresas tienen estrategias para
pagar menos impuestos, sí, pero los especialistas saben perfectamente
distinguir entre una pérdida real derivada de actividad económica y una pérdida
creada mediante una ingeniería contable que no tiene sustancia económica. En el
caso de grupo Salinas, se trató de lo segundo y el SAT lo detectó cuando revisó
la transacción. Salinas Pliego ha repetido que “lo que hizo no es ilegal”, pero
la discusión nunca fue si podía comprar o vender acciones dentro de su propio
conglomerado. La discusión fue si esa operación tenía sustancia económica real
o si se diseñó exclusivamente para fabricar una pérdida ficticia. Y eso
precisamente fue lo que determinaron los tribunales. Porque claro que para una
empresa, tener pérdidas legítimas no es delito. Pero lo que no se permite en la
ley es simular pérdidas inexistentes para dejar de pagar impuestos. Y
justamente eso fue lo que Elektra intentó hacer. Hay que destacar que el
litigio no nació con este gobierno, ni con el anterior. Los créditos fiscales
se originaron en 2013. Es decir, ya han pasado once años de auditorías,
recursos, amparos, revisiones, impugnaciones y resoluciones en diferentes
sexenios. Si esto fuera una persecución
política, sería la persecución más lenta, torpe y contradictoria de la
historia, atravesando gobiernos del PRI, del PAN y de Morena sin que ningún
tribunal descartara el caso. El cuento de que “le quieren cobrar doble” es
completamente falso. Lo que Elektra llama “doble” es la suma de la omisión
original más las actualizaciones y recargos acumulados por más de una década de
no pagar. Eso no es doble cobro. Eso es exactamente lo que el SAT le cobra a
cualquier persona física o moral que deja pasar años sin cumplir con sus
obligaciones fiscales. Es la consecuencia normal de no pagar a tiempo.
Presentarlo como abuso o revancha política es, francamente, una mentira. La
pregunta para Salinas Pliego es que si su maniobra era legítima, ¿por qué
perdió en todos los tribunales importantes que revisaron el asunto? Cuando una
empresa tiene razón en un litigio fiscal, gana un amparo. Cuando no la tiene,
pierde. Y grupo Salinas perdió. No una vez. Varias. Y no ante un solo juez.
Ante magistrados y ministros distintos, en años y gobiernos distintos.
Lo
que ocurrió fue que un conglomerado financiero quiso usar una operación
contable para ahorrarse miles de millones de pesos en impuestos. Esa maniobra
funcionó un tiempo, pero cuando el SAT revisó la operación, la consideró
simulada. Grupo Salinas litigó tanto como pudo, como cualquier gran corporativo
que quiere ganar tiempo. Pero una y otra vez, la autoridad determinó que la
pérdida fiscal era artificial. Esa es la historia real. No hay complot. No hay
persecución. No hay venganza. Lo que le pasa hoy a Salinas no es un intento de
“cobrarle dos veces”, ni un complot para “callarlo”, ni una cruzada personal
para sacarlo de la contienda presidencial. Lo que está pasando es mucho más
sencillo: "se quiso pasar de vivo", pero la jugada no le salió.
Fraces que nunca diria Ricardo Salinas Pliego lo correcto para el seria "La igualdad es no pagar impuestos"
Quizás el empresario que mejor representa la violación de
la reglas, el capitalismo de cuates, la extorsión, la trampa, la expoliación a
los más vulnerables, y el desafío a cualquier Estado de derecho es Ricardo
Salinas Pliego. Una persona que toda su riqueza fue gracias al amparo del poder
publico de ex presidentes gobernadores de algunos Estados. Quienes le
adjudicaron contratos, prebendas y hasta la condonación de impuestos, mientras
este oscuro peonaje, cuando no se sentía a gusto recurría al chantaje y el
ataque mediático de sus televisoras. Ricardo Salinas Pliego; fue parte de la
casta de empresarios del antiguo régimen que no pagaba impuestos y protegido por
la antigua corrupta Suprema Corte de
Ricardo Salinas Pliego estuvo parasitando y robando durante décadas del Pueblo de México: - Salinas le regaló IMEVISION - Zedillo le pasó la deuda de Elektra al FOBAPROA - Fox lo dejó robar Canal 40 - FCH no le cobró impuestos - Peña lo dejó robar FERTINAL Él NO es un empresario que lucha por la libertad, es un ladrón apoyado por el PRI y PAN.
Desde 2008, las empresas de Grupo Salinas, entre ellas Grupo Elektra y TV Azteca, dejaron de pagar en varios ejercicios fiscales, gracias a una estrategia jurídica en los tribunales. El contribuyente intocable Ricardo Salinas Pliego: historia de un adeudo, una estrategia de evasión y el choque con el Estado En México, pagar impuestos no es un gesto de buena voluntad: es una obligación constitucional. La cumplen millones de personas —trabajadores, profesionistas, pequeñas empresas— aun cuando duele. Pero hay quienes, desde la cúspide del poder económico, parecen convencidos de que la ley es negociable. El caso de @RicardoBSalinas condensa esa idea peligrosa: la del contribuyente que se asume por encima del Estado.
I. El origen del adeudo El conflicto fiscal que hoy ocupa titulares no nació ayer. Sus raíces se remontan a ejercicios fiscales de hace más de una década, vinculados a empresas de Grupo Salinas. Tras auditorías y determinaciones del Servicio de Administración Tributaria, se establecieron créditos fiscales por impuestos omitidos, actualizaciones y recargos. Desde entonces, el patrón ha sido constante: litigar, diferir, alargar. No para aclarar, sino para no pagar. Después de 3869 amparos. 333 quejas. 312 revisiones fiscales. Y de quedar exhibido en México y el mundo como un vulgar codo y tranza deudor. Cada año que pasa, el adeudo crece; cada recurso legal se convierte en tiempo ganado.
El dirigente nacional del PAN, Jorge
Romero, abrió oficialmente la puerta a que el empresario Ricardo Salinas Pliego
se convierta en aspirante presidencial rumbo a 2030. En entrevista con EL PAÍS,
Romero dijo que “A Ricardo Salinas Pliego lo veo con perfecta claridad… por
supuesto que no lo descartamos”. Y es que la pregunta era si veía perfiles
presidenciales no panistas. La respuesta llega en pleno relanzamiento del PAN,
con nuevo logo, campaña nacional y ruptura con coaliciones. Romero insiste
en que el partido apostará por alianzas con liderazgos locales y que está dispuesto
a considerar perfiles externos si tienen arrastre real
II. La estrategia: litigar para no pagar Amparos,
revisiones, incidentes, nulidades. Una ingeniería jurídica diseñada para
estirar el proceso hasta el límite. No es ilegal litigar; lo abusivo es usar el
litigio como modelo de negocio para evitar una obligación firme. Mientras el
ciudadano común no puede “negociar” el ISR descontado de su nómina, aquí se
intenta convertir el pago en una opinión. La narrativa se repite: persecución,
complot, victimización. Pero los expedientes avanzaron y las instancias se
agotaron. Incluso la nueva Suprema Corte de Justicia de
III. La fecha que llegó (y se ignoró) Con resoluciones firmes, la autoridad fiscal notificó un plazo concreto para cubrir el adeudo o, al menos, iniciar un mecanismo formal de pago. La fecha llegó. El pago no. A partir de ese momento, la ley es clara: ejecución. Aquí ya no hay debate jurídico de fondo; hay incumplimiento. Y cuando el incumplimiento persiste, el Estado tiene herramientas para cobrar.
IV. ¿Cómo se obliga a pagar en México? El procedimiento no es discrecional ni vengativo. Está previsto: 1.Requerimiento de pago tras la resolución firme. 2.Procedimiento Administrativo de Ejecución (PAE) si no se cumple. 3.Embargos de cuentas, bienes y derechos para garantizar el cobro. 4.Remate o adjudicación de bienes si el adeudo continúa. 5.Vía penal solo si se acreditan supuestos específicos de defraudación con dolo. La cárcel no es el primer paso; el cobro sí. Y el cobro es exactamente lo que cualquier contribuyente enfrenta cuando no cumple.
V. El problema de fondo: la tentación del “intocable” Lo verdaderamente grave no es la cifra ni el apellido. Es la pretensión: comportarse como si el país fuera una concesión privada; como si pagar impuestos fuera opcional para los poderosos y obligatorio para el resto. Ese doble estándar erosiona la democracia fiscal. Porque los impuestos financian escuelas, hospitales, carreteras y seguridad. Cuando un multimillonario no paga, alguien más paga por él. O peor: el Estado se debilita.
La línea editorial de TV Azteca llegó
a un punto de quiebre. Su discurso antidemocrático, cargado de insultos y
mensajes de odio contra la presidenta Claudia Sheinbaum, está provocando el abandono
masivo de anunciantes que no quieren arriesgar su reputación en un medio que
promueve el “golpe blando”. La negativa de Ricardo Salinas Pliego a pagar miles
de millones en impuestos —obligación ineludible en cualquier sociedad ética— ha
desatado un enojo que ahora se le revierte. La fallida convocatoria de la
marcha de la llamada “Generación Z”, donde apenas asistieron 200 personas pese
al bombardeo televisivo, confirmó que TV Azteca ya no tiene influencia real.
Las audiencias se han ido, los anunciantes siguen el mismo camino y el imperio
mediático se tambalea. Comparte este artículo para que más mexicanos sepan por
qué la ética siempre vence al poder sin escrúpulos.
VI. Igualdad ante la ley (o no hay República) La discusión no es ideológica; es republicana. Nadie —por rico, influyente o mediático— debe colocarse por encima de la ley. Si el ciudadano común cumple, el gran empresario también. Si el Estado cede ante el poder económico, abdica. Este caso es una prueba: no de fuerza, sino de Estado de derecho. O la ley se aplica a todos, o deja de ser ley. Conclusión No se trata de linchamientos ni de aplausos fáciles. Se trata de una regla básica: en México, los impuestos se pagan. Litigar para aclarar es legítimo; litigar para no pagar, no. El país no puede permitirse contribuyentes “intocables”. Porque cuando alguien se cree dueño de México, lo primero que pierde México es su República.
El conglomerado de Ricardo Salinas Pliego -Grupo Elektra -Elektra (tiendas) -Banco Azteca -Seguros Azteca -Afore Azteca -Purpose Financial -Punto Casa de Bolsa -Presta Prenda -Tiendas Neto -TV Azteca -TV Azteca Guatemala -Azteca Honduras -Totalplay -Totalplay Empresarial -Italika -Upax -Agencia i -Promo Espacio -Grupo Dragón -Totalsec -Fundación Azteca -Centro Ricardo B. Salinas Pliego -Kybernus -Arte y Cultura Grupo Salinas.
En resumen; Grupo
Elektra intentó usar una estrategia fiscal para no pagar miles de millones en
impuestos, y esa estrategia fue revisada a lo largo de más de una década, y
simplemente no resistió el escrutinio judicial. Y no se trató de un pequeño error contable,
sino de una jugada diseñada para no pagar ISR. Que no salió bien. Para entender
cómo empezó todo hay que regresar al momento en que Grupo Elektra compró
acciones de Mexicana de Aviación en 2010 por alrededor de 600 millones de
pesos. Esa compra no tenía nada de ilegal. El problema empezó después, cuando
dentro del propio Grupo Salinas reacomodaron esas acciones usando un valor
nominal muchísimo mayor que su costo real. Eso generó una “pérdida” enorme,
cercana a los 34 mil millones de pesos. Esa cifra no fue un "mal cálculo
financiero del grupo" sino que fue el producto de una operación planeada
deliberadamente para inflar pérdidas. Esa operación estaba estructurada para
producir pérdidas fiscales que luego Elektra utilizaría para compensar utilidades
futuras. Dicho de otra forma, lo que intentaron fue fabricar una pérdida
artificial para pagar menos ISR. Y todas las empresas tienen estrategias para
pagar menos impuestos, sí, pero los especialistas saben perfectamente
distinguir entre una pérdida real derivada de actividad económica y una pérdida
creada mediante una ingeniería contable que no tiene sustancia económica. En el
caso de grupo Salinas, se trató de lo segundo y el SAT lo detectó cuando revisó
la transacción. Salinas Pliego ha repetido que “lo que hizo no es ilegal”, pero
la discusión nunca fue si podía comprar o vender acciones dentro de su propio
conglomerado. La discusión fue si esa operación tenía sustancia económica real
o si se diseñó exclusivamente para fabricar una pérdida ficticia. Y eso
precisamente fue lo que determinaron los tribunales. Porque claro que para una
empresa, tener pérdidas legítimas no es delito. Pero lo que no se permite en la
ley es simular pérdidas inexistentes para dejar de pagar impuestos. Y
justamente eso fue lo que Elektra intentó hacer. Hay que destacar que el
litigio no nació con este gobierno, ni con el anterior. Los créditos fiscales
se originaron en 2013. Es decir, ya han pasado once años de auditorías,
recursos, amparos, revisiones, impugnaciones y resoluciones en diferentes
sexenios. Si esto fuera una persecución
política, sería la persecución más lenta, torpe y contradictoria de la
historia, atravesando gobiernos del PRI, del PAN y de Morena sin que ningún
tribunal descartara el caso. El cuento de que “le quieren cobrar doble” es
completamente falso. Lo que Elektra llama “doble” es la suma de la omisión
original más las actualizaciones y recargos acumulados por más de una década de
no pagar. Eso no es doble cobro. Eso es exactamente lo que el SAT le cobra a
cualquier persona física o moral que deja pasar años sin cumplir con sus
obligaciones fiscales. Es la consecuencia normal de no pagar a tiempo.
Presentarlo como abuso o revancha política es, francamente, una mentira. La
pregunta para Salinas Pliego es que si su maniobra era legítima, ¿por qué
perdió en todos los tribunales importantes que revisaron el asunto? Cuando una
empresa tiene razón en un litigio fiscal, gana un amparo. Cuando no la tiene,
pierde. Y grupo Salinas perdió. No una vez. Varias. Y no ante un solo juez.
Ante magistrados y ministros distintos, en años y gobiernos distintos.
Lo
que ocurrió fue que un conglomerado financiero quiso usar una operación
contable para ahorrarse miles de millones de pesos en impuestos. Esa maniobra
funcionó un tiempo, pero cuando el SAT revisó la operación, la consideró
simulada. Grupo Salinas litigó tanto como pudo, como cualquier gran corporativo
que quiere ganar tiempo. Pero una y otra vez, la autoridad determinó que la
pérdida fiscal era artificial. Esa es la historia real. No hay complot. No hay
persecución. No hay venganza. Lo que le pasa hoy a Salinas no es un intento de
“cobrarle dos veces”, ni un complot para “callarlo”, ni una cruzada personal
para sacarlo de la contienda presidencial. Lo que está pasando es mucho más
sencillo: "se quiso pasar de vivo", pero la jugada no le salió.












.jpeg)







